José Yélamo, presentador de La Sexta Xplica, y el doctor Basilio de la Torre
Televisión
Los dos minutos de televisión que desmontan la campaña de la izquierda contra Ayuso por las listas de espera
Al mismo tiempo que TVE intentaba el sábado a la noche –como hace día tras día, desde que sale el sol y aún bastante más allá del ocaso, durante estos años y cada vez con mayor intensidad–, lavar el cerebro a sus espectadores atacando de forma enfermiza a Isabel Díaz Ayuso, La Sexta se alistaba en la misma batalla a cuenta de las listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. TVE, a través de La 2 y el programa Malas Lenguas Noche, con Jesús Cintora al frente; La Sexta, con José Yélamo al mando en La Sexta Xplica y con el cirujano ortopédico Luis Alberto Martos, que llevó a El País su relato sobre los cambios en la lista de espera de 57 pacientes del hospital madrileño, en el plató.
Solo unos pocos tertulianos 'disidentes' como José Luis Pérez en Malas Lenguas Noche y la exdiputada del PP Noelia Núñez en La Sexta Xplica se rebelaban contra las órdenes de los 'generales' Cintora y Yélamo, que marcaban el paso a los tertulianos de izquierdas para abrir fuego contra Ayuso.
En esas llegó a La Sexta un héroe. No el cirujano ortopédico Luis Alberto Martos, como nos los quisieron presentar Cintora, Yélamo y el propio doctor Martos a sí mismo con su discurso narcisista («yo soy muy preciso en mi trabajo», comenzó diciendo). El héroe, con bata de médico como capa, fue el doctor Basilio de la Torre, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, con la verdad y el arrojo como únicas armas.
Él solo, el doctor De la Torre, derrotó a Yélamo, que le cortaba constantemente para llevarle a su terreno; al doctor Martos, al que se le borró de golpe la cara de entusiasmo del principio; y a toda la izquierda, la política y la periodística, desmontando otra de sus burdas campañas contra Isabel Díaz Ayuso en apenas dos minutos.
–José Yélamo: ¿Entonces la presidenta de la Comunidad de Madrid ha mentido en sede parlamentaria cuando decía que la decisión fue del doctor Martos?
–Doctor Basilio de la Torre: No. Le voy a explicar en qué no ha mentido la presidenta de la Comunidad de Madrid, si me lo permite. Tiene toda la razón porque el doctor Martos dio muchos problemas en la hora de la gestión del servicio. La presidenta no se refería a los pacientes de lista de espera ni mucho menos, sino los pacientes que llegaban a consulta externa, donde el doctor Martos anulaba antes de que llegara el paciente a la consulta la cita porque él creía que no la necesitaba ver. El paciente llegaba a la consulta y el paciente veía que no se le veía por ese doctor. Eso generó unas reclamaciones. Eso es lo que yo en el vídeo entiendo que quiere decir la presidenta, hay que contextualizar todo.
–¿Usted cobra un bono de productividad si se cumplen unos objetivos?
–Ya me gustaría
–¿Sí o no? ¿Sí o no?
–No. Pero déjeme explicarle, por favor. Rotundamente, no. Llegué aquí el 1 de agosto de 2013 y la primera productividad variable, sabe lo que se me ocurrió a mí, a la dirección médica?Mire, yo creo que no todo el mundo tiene que cobrar igual, esto no puede ser café para todos. Pues desde 2013 llevo firmando unos objetivos donde es café para todos. Tanto dinero dividido entre 40 personas. Usted cree que hay derecho a eso. Pregúntelo en la mesa. ¿Más preguntas tiene usted?
–Por mi parte ya está más o menos…
–No sé si le he dejado claras las cosas. Pero mire me hubiese podido contextualizar todo esto porque eso que se habla de los pinchazos…. El doctor Martos está absuelto porque… mire, un compañero del doctor Martos vino a decirme, y eso se lo puede decir él, vino a decirme: 'mira, Basilio, ¿eres capaz de perdonar a Luis Martos?' ¿Cómo no le voy a perdonar de nuestra relación del año 93? (cuando se conocieron. Tres años después, el cirujano ortopédico acudió a la boda del doctor Basilio de la Torre cuando eran amigos). Ese fue el gran error mío. Llegar hasta aquí ha sido error mío por no presentarme al juicio. De ese juicio no salió absuelto. No me presenté yo, no hubo juicio. Luego hubo el de los rayajos (al coche), que ahí sí me presenté pero había prescrito por una serie de historias y el expediente disciplinario que tenía.
–Pero me está hablando de unas rencillas personales que, además si hubo una vía judicial y se saldó con una absolución, no es un tema que tenga interés ni relevancia ni para los espectadores ni para los pacientes...
–Ni para montar lo que se ha montado