Arantxa Sánchez, tertuliana de Malas Lenguas
Televisión
TVE marca a la tertuliana que insultó a Sánchez y calla con quien llama «nazi» a Abascal o «psicópata» a Ayuso
La Defensora de la Audiencia de RTVE, Beatriz Ariño, da la razón a los espectadores que se quejan de que Arantxa Sánchez llamara 'cabrón' a Sánchez, algo que negó la contertulia y por lo que se disculpó. Sin embargo, no recoge los insultos en TVE a Ayuso, Abascal o Feijóo
Los espectadores de TVE han visto y escuchado cómo en los últimos días se ha llamado «nazi» y «fascista» a Santiago Abascal. O «indigente moral» a Ayuso, insultos e injurias salidos todos ellos de la boca de Carlos Bardem sin que Jesús Cintora en Malas Lenguas Noche ni Xabier Fortes en La Noche en 24 Horas mostraran la mínima señal de condena o reprobación a su invitado.
Lejos de tratarse de episodios puntuales, los insultos a los líderes de la oposición a Sánchez son una constante. De hecho, son solo dos de las licencias con las que cuentan los colaboradores e invitados de TVE para atacar a la derecha a su antojo y al de sus presentadores. No hay día que TVE no se cebe con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a quien una tertuliana como Rosa Villacastín ha llegado a llamar, desde su casa y abanico en mano, «enferma» y «psicópata» en la misma frase; con Santiago Abascal y Vox; o con Alberto Núñez Feijóo.
La Defensora de la Audiencia de RTVE, Beatriz Ariño, ha recogido las quejas de varios espectadores por un insulto proferido por Arantxa Sánchez, tertuliana de Malas Lenguas, el programa que ahora conducen Gonzalo Miró y Esther Palomera (Jesús Cintora, que lo presentaba antes de relevar a Javier Ruiz en Mañaneros 360, se ocupa los sábados de Malas Lenguas Noche). Pero resulta que esas quejas, expuestas en el espacio RTVE Responde, no corresponden a ninguno de los insultos proferidos contra Ayuso, Abascal, Feijóo o Almeida, sino contra Pedro Sánchez. Y resulta, también, que la contertulia se disculpó en directo esa misma noche, a instancias de los responsables y presentadores de Malas Lenguas, a pesar de que ella negó que hubiese insultado a nadie.
«Varios espectadores y espectadoras (sic) escribieron a esta defensoría para mostrar su rechazo por la manera en la que una tertuliana de Malas Lenguas se refirió al presidente del Gobierno. Usó un término insultante que la colaboradora trató de justificar diciendo que había utilizado un acrónimo. Lo que hizo fue darle un significado a cada letra de una palabra que consideramos un exabrupto», explicó la Defensora de la Audiencia de RTVE.
«Tienes a un ministro como Óscar Puente que, sin que haya empezado la campaña electoral, ya está pidiendo el voto, diciendo en su último tuit que puedes votar a la V de Vivienda o a la B de Buitre. Yo añadiría una tercera vía, porque Pedro Sánchez no es ni la V de Vivienda ni la B de Buitre. También se puede votar al macho de la cabra, al cabrón, puedes votar la corrupción, el abandono de Ceuta, el robo, la okupación o el nepotismo», expresó Arantxa Sánchez. Con la iniciales de esas palabras, el acróstico que se formaba era «cabrón». Poco después, Gonzalo Miró invitó a la tertuliana a disculparse.
«Ha pasado algo en el programa que, según tú no, pero ha dado lugar a un malentendido importante que es el hecho de que podrías haber llamado al presidente del Gobierno cabrón. No sé si quieres especificar algo porque entiendo que no ha sido así pero tienes la oportunidad antes de irnos de corregir esas palabras», comentó el presentador.
«No he insultado a nadie. Lo quiero aclarar y por el respeto que le tengo a este programa, si alguien se ha sentido ofendido, bien sea el presidente del Gobierno o en esta mesa, pido disculpas. Luego haré públicas mis notitas en las que se ve perfectamente como la palabra cabrón, el macho de la cabra, tiene su acrónimo y su razón», argumentó Arantxa Sánchez.
Esther Palomera dio por zanjado el asunto: «Con las disculpas sobran las explicaciones. Bienvenidas sean las disculpas».
Varias semanas después, la Defensora de la Audiencia de RTVE aplicó el manual de estilo del ente público que, por otra parte, se salta TVE a diario y una vez tras otra: «Tras visionar el programa y entendiendo que los espectadores tenían razón, pedimos las oportunas explicaciones a la dirección de magacines, de quien depende el programa Malas Lenguas. En su respuesta a la Defensoría recordaron que la libertad de expresión tiene límites y que no se dejó pasar el exabrupto. Aplicando el manual de estilo de RTVE que rechaza el uso de expresiones insultantes, injuriosas o vejatorias decidieron levantar uno de los contenidos previstos en el programa y destinar ese tiempo para dar a la colaboradora la oportunidad de disculparse. El insulto y las faltas de respeto no tienen cabida en la Radio Televisión Pública, así que seguiré reclamando que no se tolere y que se actúe inmediatamente en el caso de que se produzcan».
Solo falta un detalle, a todas luces importante: que el insulto y las faltas de respeto tampoco tengan cabida en RTVE cuando se trate de Ayuso, Abascal, Feijóo, Almeida o cualquier político que no sea de izquierdas.