Es realmente asombroso considerar la posible longevidad de un personaje completamente ficticio. Tomemos como ejemplo a Dexter Morgan. Lleva merodeando desde 2004, cuando Jeff Lindsay escribió El oscuro pasajero. Dos años después, Michael C. Hall, nominado siete veces al Emmy, le dio vida en la serie de Showtime Dexter. La que ahora estrena su segunda temporada se sitúa cuando, al despertar de un coma de diez semanas y mientras empieza su recuperación, se da cuenta de que su hijo ha huido a Nueva York por motivos no del todo gratos.