28 de octubre de 2021

Monumento a Colón en Barcelona

Monumento a Colón en BarcelonaEFE

Se busca la primera tumba de Colón en Valladolid

El estudio del historiador Marcial Castro la sitúa sobre el asfalto de la calle Constitución, donde anteriormente estuvo el convento de San Francisco

Un estudio encabezado por el historiador Marcial Castro, presentado hoy en el ayuntamiento de Valladolid junto al arquitecto Juan Luis Sanz, pretende encontrar el sitio en el que reposaron los restos de Cristóbal Colón antes de emprender su primer viaje a Sevilla.
Este trabajo recién publicado prueba el «lugar exacto» en el que estaría la antigua capilla de Luis de Cerda, situada en uno de los conventos más grandes de la España anterior a las desamortizaciones, que albergó durante tres años los restos del descubridor.
Castro sitúa la primera tumba de Colón sobre el asfalto de la actual Calle Constitución, cerca de donde un equipo del Ayuntamiento de Valladolid descubrió el año pasado, con motivo de la búsqueda de los restos óseos de un antiguo príncipe rebelde irlandés, «Red» Hugh O'Donnell, un muro de una de las capillas del convento.
El historiador ha propuesto una nueva línea de investigación con la idea de llevar a cabo una prospección no invasiva en el terreno mediante georradar y una cata de no más de dos metros sobre el asfalto.
Ser enterrado en el convento de San Francisco de Valladolid era un signo de distinción social, de ahí que para Sainz este trabajo va más allá de ubicar simplemente la capilla donde fue enterrado Colón, que él, sin embargo, sitúa un poco «metida» en un edificio que hoy en día alberga un banco, aunque el margen de error «es de tan solo tres metros».

Personajes ilustres

En las más de 33 capillas de enterramiento que llegó a tener el convento de San Francisco de Valladolid también reposaron otros personajes ilustres de la época como el escritor Antonio de Guevara, el organista Hernando de Cabezón o el historiador de los Reyes Católicos, Hernando del Pulgar.
Encontrar los restos arquitectónicos de la capilla es el paso final de una tarea de investigación en la que un plano de 1810, copiado en 1835 «seguramente con el fin de vender el inmueble», y unas crónicas de un fraile que vivió en el convento han sido claves.
Las notas escritas por el monje franciscano Matías de Sobremonte son las que han servido de guía para trazar las líneas de lo que fue el convento de San Francisco.
Con el estudio, Castro pretende también luchar contra «el revisionismo histórico que se ha apoderado de figuras como la de Colón y no hace más que evidenciar la ignorancia de quien las profiere». «No podemos juzgar con los ojos del presente los hechos del pasado, porque entonces nadie saldría bien parado», ha afirmado, recordando también las atrocidades que hicieron en la Península los romanos, quienes hoy son «la base de nuestra cultura».