19 de enero de 2022

La torera Cristina Sánchez

La torera Cristina SánchezCristina Sánchez Comunicación

Cristina Sánchez: «Lo mejor es pertenecer al mundo del toro, vestirme de luces y estar en el ruedo»

Con 25 años de alternativa, la madrileña es la nueva apoderada del diestro extremeño Antonio Ferrera y avisa del peligro del «lobby antitaurino»
Emprendedora e inquieta, siempre sensata y prudente, muy respetuosa con el mundo del toro y todo lo que le ha dado a lo largo de su vida, Cristina Sánchez afronta esta nueva temporada taurina con un reto apasionante como es el de dirigir la carrera profesional del diestro extremeño Antonio Ferrera. Mujer que siempre miró al toro directamente a los ojos, ha cumplido 25 años de alternativa, cuando la doctoró en Nimes el maestro Curro Romero en presencia de José María Manzanares.
El apoderamiento de Ferrera, sus planes con él ante una temporada de efeméride, la situación por la que atraviesa el mundo del toro así como su paso por la Fundación Toro de Lidia y su experiencia en el toreo en activo allá por los años noventa del siglo XX, son los ejes centrales de la conversación mantenida con El Debate.
–Cristina, ¿cómo fue que la llamase Antonio Ferrera y le comunicase que quería que le apoderase para esta próxima temporada?
–Me sorprendió porque no me lo esperaba. Precisamente por el trato que tengo con él desde que comenzamos la carrera siendo ambos novilleros, cuando me llamó pensé que era para quedar para hablar, como en otras ocasiones hemos hecho. La sorpresa vino cuando me lo planteó: me hizo ilusión, me dio miedo y vértigo; fue una amalgama de sentimientos. Después pensé: ¿por qué no? ¿Por qué no dirigir la carrera de Antonio Ferrera, un maestro, una figura en la plaza y un amigo con el que mantengo muy buena relación personal? En todo lo que he hecho en mi vida siempre he estado en el foco y se me ha mirado con lupa, pero ha sido una propuesta muy bonita y muy apasionante. Todos conocemos a Antonio Ferrera. Es un torero que lleva toda la vida dedicándose a su profesión, a su pasión, que es el toreo; tiene mucha personalidad, las ideas muy claras, y esta temporada 2022 es la de sus 25 años de alternativa. Estar al lado de un artista como él, de una figura que se lo ha labrado a sangre y fuego, y se ha hecho su camino desde abajo, para mí es un orgullo, porque además ha roto una lanza en favor de la igualdad de la mujer. No me lo esperaba, ni me lo imaginaba, y que ponga su carrera en mis manos es una gran responsabilidad que asumo.
Alternativa de Cristina Sánchez

Alternativa de Cristina Sánchez, con Curro Romero y José María ManzanaresCristina Sánchez Comunicación

–¿Qué es lo que le va a aportar a la carrera y trayectoria profesional de Antonio Ferrera?
–Para mí, Antonio es una persona con una vida interior muy profunda, en la que analiza mucho las cosas y, sobre todo, quiere hacer feliz a la gente delante de la cara del toro. Habiendo conseguido muchas cosas en su trayectoria profesional, quiere darle otra vuelta de tuerca a su carrera conmemorando estos 25 años de alternativa, y lo ha hecho rompiendo esa lanza en favor de la igualdad, con este apoderamiento. Pero también quiere hacerlo toreando y pisando todas esas plazas que han sido claves en su carrera profesional, en las que comenzó y que le dieron mucho en sus comienzos, así como también quiere estar presente en las plazas importantes y en las de pueblo, para reavivar la afición al mundo de los toros. Además, quiere atender a esos aficionados que, poco a poco, se han ido perdiendo, y a la juventud, con la que está muy sensibilizado. Quiere también protagonizar algunos hitos y marcar la diferencia a lo largo de la temporada, así como atender causas benéficas para ayudar a los niños. En ese sentido, voy muy de la mano con él, porque soy muy defensora de la infancia en la tauromaquia: debemos empezar por ahí, por que los niños se aficionen desde pequeños. Me considero una persona luchadora, emprendedora por encima de todo, y me gusta mucho estar al lado del aficionado y, sobre todo, intentar luchar por la fiesta. Creo que, en ese sentido, Antonio y yo estamos muy a la par, vamos en la misma dirección y estamos en el mismo camino.
–Se da la circunstancia de que usted también apodera a la novillera salmantina Raquel Martín. ¿Va a simultanear ambos apoderamientos?
–Sí. Son dos apoderamientos que puedo compaginar. Como todo el mundo del toro sabe yo estaba en las retransmisiones del Canal Toros, pero he renunciado, porque bajo mi punto de vista es incompatible. Creo que no es ético estar con un micrófono en un medio de comunicación y después estar abajo como apoderada, en este caso de Antonio. Pero en el caso del apoderamiento de Raquel, que está empezando ahora, puedo acompañarla, entrenar, ir a sus novilladas y adonde no pueda llegar yo, estará mi marido, que también la acompaña. Siendo el mundo del toro, lo cierto es que ambos casos son totalmente diferentes porque son escalafones muy diversos. Mientras a Raquel le queda todo por hacer, Antonio es ya una figura del toreo y la responsabilidad es mucho mayor: hay una competencia feroz y hay muchos años de experiencia tanto en el ruedo como en los despachos.
Cristina Sánchez con la salmantina Raquel Martín

Cristina Sánchez, con la salmantina Raquel MartínCristina Sánchez Comunicación

–¿Ya han comenzado a diseñar la temporada? De momento, Antonio se anuncia en Olivenza con una de Victorino Martón en solitario para marzo y todo apunta a que esté en Valencia por Fallas.
–Es un poco pronto, pero ya está anunciado lo de Olivenza, y queremos ir a las ferias importantes sin dejar de lado a las demás plazas, porque nos encontramos ante una temporada que se me antoja que va a ser difícil y complicada por la Covid. Actualmente, el coronavirus nos ha dejado prácticamente parados dos años, y toreros, ganaderos y empresarios han tenido que hacer un esfuerzo grande para no parar. Ya en el año 2019 estábamos viendo, a través de la Fundación Toro de Lidia, que se han ido perdiendo plazas y los aficionados han dejado de ir a los toros, por eso hay que ir a todos esos pueblos que tanto han dado en su momento al toreo y que ahora no se dan toros o se dan muy pocos. Hoy en día es obligación de todos impulsar la tauromaquia, reforzarla y defenderla. Este año 2022 será difícil porque la economía va a estar complicada, como es lógico, pero debemos estar presente en las plazas de primera y en las otras porque se debe cuidar la afición y la fiesta de los toros.
–Ha mencionado a la Fundación Toro de Lidia, en la que participa de manera activa. ¿Cuál es su diagnóstico de la situación del toreo en la actualidad?
–Lo he vivido en primera línea de fuego y los datos objetivos en el año 2019, antes de la pandemia, eran ya muy preocupantes. La pandemia nos ha servido para sentarnos todos, en una misma mesa y a un mismo nivel, y ser conscientes del momento en el que se encuentra el toreo. Los números iban en caída libre, perdiendo desde el 2005 hasta el 2019, y muchos profesionales no conocían el declive en la que estaba cayendo la fiesta de los toros. El parón nos ha dado la capacidad de pensar, reflexionar y sentarnos a hablar sobre la fiesta, su estado actual y su futuro inmediato, lo que a veces no se puede dar en plena vorágine de la temporada. Si no, seguramente la tauromaquia habría seguido en caída libre sin darnos cuenta ninguno de nosotros.
–¿Hacia dónde debe ir, ahora, la fiesta de los toros?
–Nosotros creíamos que, como el toro tenía esa fuerza y corriente favorable, éramos ríos que íbamos hacia el mar, pero esa inercia se ha ido apagando porque los otros, los antitaurinos, han tenido una comunicación muy potente y han ido desarrollando un lobby muy importante a través de las redes sociales, con un adoctrinamiento brutal en contra del toreo que ha sido trabajado durante años. Ellos han trabajo muy duro y muy bien y nosotros, cuando nos hemos querido dar cuenta, nos hemos encontrado con que su trabajo estaba hecho y nosotros ni habíamos empezado. Creíamos que todo era dejar correr el agua y hace falta una cultura taurina y un proyecto de comunicación potente y de defensa de la fiesta, así como también hace falta dentro del sector sentar unas bases y cambiar, al fin y al cabo, muchas inercias y cosas enquistadas que no nos están llevando a nada bueno. Debemos buscar alternativas, unirnos para hablar con las administraciones, hablar de los pliegos de condiciones, hablar de salarios... Hay muchas cosas que desde dentro debemos mejorar y cambiar y, sobre todo, debemos comunicar al mundo lo que es la tauromaquia, el toreo, el sector. Debemos avanzar y darle una vuelta de tuerca a todo esto y los matadores de toros, las figuras, que tienen un peso en el sector y una capacidad de mover gente necesaria para llegar a la sociedad y al mundo en general, tienen que visibilizarse, mostrarse, salir a los medios de comunicación, que el mundo del toro salga en los medios de una manera sana y no de una manera negativa como está saliendo en algunos casos. Es el momento de no tener ningún complejo y de tener un proyecto para los jóvenes, un proyecto en universidades, en colegios. Para mí es prioritario que la Fundación Toro de Lidia aborde e impulse un proyecto que incluya a los matadores y que muestre que son héroes del siglo XXI. Si fuéramos capaces de comunicar todo eso, ahora que se llevan el coaching y el storytelling, la capacidad de superación, salir de la zona de confort... sería fantástico. Un torero puede escribir su historia y contarla en primera persona, y puede ayudar a mucha gente con su ejemplo de superación, de sacrificio, de entrega… ¡son tantos valores!
Cristina Sánchez en el campo

Cristina Sánchez, en el campoCristina Sánchez Comunicación

–Su carrera siempre estuvo llena de hitos. Abrió la puerta grande en Las Ventas el día de su presentación como novillera. ¿Llegó a alcanzar todo lo que soñó?
–Se han quedado muchas cosas por cumplir. Fíjese que, si matadores como Antonio Ferrera piensan que les quedan muchas cosas por hacer y por decir en el mundo del toro, ¡imagínese si a mí si no se me quedaron cosas por hacer! Mi intención era estar cuatro años más, pero me llegó la desilusión, y con la espada no lo veía claro, perdiendo, poco a poco, la inercia positiva de las ferias y de estar en la pomada. Si quizás hubiera parado un poco o las cosas se hubiesen hecho de otro modo, igual hubiese estado cuatro años más, porque pensaba estar de ocho a diez. Al mismo tiempo pensaba crear una familia y lo vea incompatible con el hecho de tener hijos y estar en activo, pero se precipitaron las cosas, faltó la ilusión y esta es necesaria para vestirse de luces. No quise traicionarme ni a mí ni al público y decidí dejarlo, por supuesto, con muchísimas cosas por hacer.
–Háblenos de algún buen recuerdo, Cristina.
–Hay muchos momentos bonitos. Para mí lo mejor es haber podido vivir y pertenecer al mundo del toro, haberme vestido de luces y estar en el ruedo. Esos son los momentos bonitos. Madrid, Sevilla y México han sido las tres plazas en las que he podido disfrutar más ante la afición, cada plaza con su personalidad. México es un país que me cautivó pero también lo hizo toda América, y España siempre ha sido mi trampolín. Para mí, lo mejor de todo es el respeto que siento de los compañeros y de los profesionales del mundo del toro, y creo que mi medalla es seguir perteneciendo al mundo del toro y que me sigan respetando, tanto ahora con el apoderamiento, como en mi etapa en la Fundación, cuando he estado en televisión como comentarista o en todo lo que he ido haciendo en pro del mundo del toro. Tengo 50 años y aquí me mantengo, luchando por difundir, explicar y dar a conocer el mundo del toro.
–¿Cómo ha visto la evolución del toreo en estas últimas décadas?
–Se torea mucho mejor, tanto por la embestida del toro como por su cría y la genética del toro. Los ganaderos han ido trabajando de una manera admirable para conseguir un toro con unas embestidas que se han ido ajustando a la propia evolución del toreo. Se ha ido perfeccionando la embestida del toro y, con ello, el propio toreo. Ahora se torea y se hacen cosas a los toros impresionantes. La proximidad con la que se torea y la reunión, lo largo que se lleva, lo abajo que se torea, la profundidad de la embestida del toro, hacen que el toreo sea aún más profundo, largo y llegue aún más al tendido… En esta última época Ojeda pegó una vuelta de tuerca al toreo haciendo lo que nadie había hecho hasta el momento, acortando la distancia con el toro y poniéndose en un sitio único… y muchos le siguieron. Ahora mismo tenemos a El Juli que ha dado otra vuelta de tuerca al toreo, después de tantos años mandando en él, y por su concepto del toreo ha logrado que se críe un toro para su toreo que responda a esa tauromaquia tan poderosa, por abajo, larga, vibrante, profunda, que interpreta. Además, hay una baraja de toreros nuevos, artistas, que se funden con los más veteranos y con otros más poderosos, aportando una diversidad de estilos que enriquece a la tauromaquia. Podríamos decir que estamos en un momento rico en toreros y ganaderos, y por eso debemos ser capaces de dar a conocer toda esta riqueza que tiene la tauromaquia en el momento actual.
–¿Cómo cree que va a ser este 2022?
–Va a ser un año duro por la pandemia, la cual condiciona muchas cosas, pero no queda otra que luchar. Si luchas se consigue cosas, parado y quejándote, desde el reproche, no he visto a nadie conseguir nada, en cambio desde el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio he visto conseguir cosas extraordinarias. Veo un año de lucha y también de generosidad por parte de todos, pero un año en el que hay que conseguir alcanzar retos y en el que todos los que conformamos el sector taurino, tras haberle visto las orejas al lobo, debemos estar dispuestos a colaborar, defendiendo y difundiendo la tauromaquia. Soy consciente de las dificultades que se pueden dar, pero no hay que bajar nunca la bandera, siempre hay que pelear.
Cristina Sánchez en la plaza junta a El Juli

Cristina Sánchez, en la plaza junta a El JuliCristina Sánchez Comunicación

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