25 de septiembre de 2022

Joe Biden y Felipe VI se estrechan la mano antes de comparecer ante los medios reunidos en el Palacio Real de Madrid

Joe Biden y Felipe VI se estrechan la mano antes de comparecer ante los medios reunidos en el Palacio Real de MadridEFE

¿Tiene razón Joe Biden en su elogio a España sobre su papel en la independencia de Estados Unidos?

Las victorias militares españolas en territorio norteamericano a manos de Bernardo Gálvez y el apoyo logístico y financiero a EE.UU. fueron claves para la independencia del país en 1776

George Washington calificó las campañas militares del general español Gálvez, gobernador de Luisiana, como el «factor decisivo» en la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, hecho que hace que un retrato del general español esté en una de las salas de honor del Senado de los Estados Unidos.
La apertura de un segundo frente por parte española en el continente americano debilitó militarmente a los ingleses en su guerra con sus colonos, lo que resultó vital desde el punto de vista estratégico para las victorias de George Washington. La ayuda económica y las victorias españolas sobre los ingleses, como la obtenida en la toma de Pensacola, hizo que los patriotas americanos considerasen la intervención española decisiva para su victoria sobre Inglaterra. Durante la parada militar del 4 de julio, para celebrar el nacimiento de los Estados Unidos, Bernardo de Gálvez desfiló a la derecha de George Washington, en reconocimiento a la labor y apoyo de España a la causa de la independencia norteamericana.
Las tensiones y odio entre españoles e ingleses se perdían en la noche de los tiempos. Su apoyo a los austracistas en la guerra de Sucesión Española, los ataques de sus piratas y corsarios a las flotas de India, y sus deseos de arrebatar a España sus posesiones americanas con ataques a La Habana, Cartagena de Indias, etc. hacían que en la Corte de Madrid se viesen con simpatía los deseos de los blancos de las 13 colonias, futuros estadounidenses, de lograr su independencia de Inglaterra.
Al comienzo de la guerra de Independencia de los Estados Unidos, España se declaró neutral, lo que no impidió que las autoridades españolas de Luisana, desde Nueva Orleans, apoyasen soterradamente la causa de los rebeldes con dinero, armas, munición, medicinas, paños, ayuda financiera y refugio para sus barcos.
Bernardo de Gálvez fue el brazo militar español en la guerra de Independencia de Estados Unidos. Aquí, en la toma de Pensacola

Bernardo de Gálvez fue el brazo militar español en la guerra de Independencia de Estados Unidos. Aquí, en la toma de Pensacola

El conde de Aranda, embajador español en París en la época, ha dejado entre su documentación la prueba del envío de dos millones de libras tornesas para auxiliar a las colonias inglesas de América, así como la entrega de 216 cañones de bronce, 12.826 bombas y 30.000 fusiles con sus bayonetas. Sin esta ayuda, la Revolución Americana habría sido aplastada en sus primeros días.
En 1777 España prestó 74.000 dólares a los americanos y envió un cargamento de provisiones por valor de 25.000 doblones por el Misisipi, hasta las fronteras de Pensilvania y Virginia, desde donde se distribuyeron entre el ejército del general Washington y las divisiones del sur, al mando del general Lee.
Gálvez dio los abastecimientos que le fueron solicitados de forma urgente y reiterada por el general Lee, jefe de los ejércitos del Sur, por Patrick Henry, gobernador de Virginia, y por George Morgan. La colaboración de Gálvez con el financiero de origen irlandés Oliver Pollock, agente oficial del Congreso de Filadelfia en Nueva Orleans, supuso un apoyo decisivo para los ejércitos independentistas.
El río Misisipi, cuya desembocadura en el mar estaba controlada por los españoles, se convirtió en una vía de suministro fundamental para la causa rebelde. Río arriba subía todo tipo de ayuda para los ejércitos de los estadounidenses, lo que les permitió tener victorias fundamentales, como la de Saratoga. En Nueva Orleans se fletó un barco cargado con diez mil libras de pólvora que navegó río arriba con bandera y tripulación españolas, logrando sortear la vigilancia de los puestos ingleses establecidos en las riberas del Misisipi, y avanzó por aguas del Ohio hasta alcanzar el fuerte Pitt. La llegada de la pólvora haría posible la derrota inglesa en las campañas de esta región. Entre otras cosas, la ayuda española permitió a los colonos americanos en guerra con su metrópoli mantener el control en los territorios al oeste de los montes Alleghany.
Las autoridades españolas de América dieron asilo a numerosos colonos americanos que huían de las tropas inglesas, iniciando una ingente labor que habría de convertir a España en la más importante y eficiente aliada de la causa de la independencia norteamericana. Sin el apoyo de España, la victoria final de Yorktown nunca se habría producido. Los franceses participaron con 5.000 hombres, España envió a América más del doble, 11.000 hombres, aunque la gloria se la llevaron los galos al estar estos junto a George Washington en la célebre batalla de Yorktown de 1781, en la que los británicos fueron definitivamente derrotados.
'Capitulación de Cornwallis en Yorktown', de John Trumbull (1820)

'Capitulación de Cornwallis en Yorktown', de John Trumbull (1820)

El comandante en jefe del Ejército Continental y después primer presidente de Estados Unidos, George Washington, pidió la ayuda española, porque «solo con el apoyo de Francia no podía haber ganado la guerra». El 21 de junio de 1779 España declaraba la guerra a los ingleses. Los españoles quitaron a los ingleses plazas de la importancia de Mobila y Pensacola. Poco tiempo después, Gálvez se apoderó de la isla Nueva Providencia en las Bahamas, abortando el último plan británico de resistencia, con lo que mantuvo el dominio español sobre el Caribe y aceleró el triunfo de las armas estadounidenses. ¡No hay ninguna buena acción que quede sin su castigo!
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