Fundado en 1910
John de Zulueta es presidente de la Sociedad de los 100 Bibliófilos

John de Zulueta es presidente de la Sociedad de los 100 BibliófilosEuropa Press

La Sociedad de los 100 Bibliófilos se estrena con una exposición de libros ilustrados únicos

La Sociedad de los 100 Bibliófilos se presenta en sociedad con una exposición de libros que son auténticos «tesoros ilustrados»

Los bibliófilos de Madrid y del resto de España están de enhorabuena. La capital acoge a partir del martes 27 de mayo (y hasta el 1 de junio) una exposición única: Tesoros ilustrados. Del manuscrito iluminado a la impresión moderna.

Se trata de una muestra de 36 libros y manuscritos iluminados e ilustrados organizada en la Fundación Carlos de Amberes por la Sociedad de los 100 Bibliófilos, fundada en 2001 y que toma el testigo de Sociedad de Bibliófilos Españoles, fundada en 1866 que llegó a reunir casi 400 socios en 1928.

De hecho, según explica su presidente, John de Zulueta, en una conversación con El Debate, la Sociedad trató de recuperar el nombre original, pero el nombre aún estaba vigente en el registro.

Ejecutoria de hidalguía de Pizarro

Ejecutoria de hidalguía de PizarroSociedad de los 100 Bibliófilos

Como plan B se optó por seguir los pasos de una iniciativa similar en Francia y se optó por Sociedad de los 100 Bibliófilos.

La institución acoge a 100 socios (el número es fijo) y, por medio de vínculos con instituciones de relieve como la Biblioteca Nacional o la Biblioteca de El Escorial, buscan dar valor al libro como objeto estético y cultural.

Esta exposición, explica John de Zulueta, «es la primera que hace la Sociedad de los 100 Bibliófilos».

Llega tres años después de su fundación y, lo cierto, es que no se podría haber organizado en mejor momento, y es que la Sociedad acaba de completar su número de socios y ha logrado llegar a los 100 bibliófilos.

Es más, ahora mismo, una vez cerrado el cupo, hay lista de espera para ingresar, lo que muestra el enorme interés que está suscitando la Sociedad.

Ejemplar del Cantar de Roldán

Ejemplar del Cantar de RoldánSociedad de los 100 Bibliófilos

Sobre la naturaleza de los socios, señala el presidente que «hay que entender que los bibliófilos no son solo coleccionistas de libros antiguos. Hay un socio que colecciona los comics de Tintín. Tenemos otro que colecciona libros del Ratoncito Pérez, y luego tenemos a los bibliófilos más clásicos que coleccionan incunables o ejecutorias de hidalguía».

En cuanto a la exposición, subraya que «hemos decidido limitarla a libros ilustrados o manuscritos iluminados para que visualmente sea más interesante para el visitante».

La muestra plantea un recorrido que parte del Salterio del Monasterio de el Paular de 1460 hasta los Sonetos del amor oscuro de Federico García Lorca ilustrado por Joaquín Capa en 2024.

De entre las piezas más importantes que podrán verse en la exposición destaca la ejecutoria de hidalguía de Pizarro cuando le nombran Marqués de la Conquista.

«Lo que solía hacer la gente en cuanto recibía las ejecutorias era contratar a alguien para que las decorara con dibujos. Las ejecutorias de hidalguía, en este caso del Marquesado de la Conquista, suelen estar muy bien conservados. Esta es una pieza excepcional», explica hablando de la importancia del documento.

John de Zulueta resalta la importante labor que realiza la Sociedad de los 100 Bibliófilos en España, gracias también a la colaboración con otras instituciones, como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca de El Escorial, Fundación Cristina Maasaveu o la Fundación Areces.

En ese sentido, hizo hincapié en uno de los proyectos más interesantes que están llevando a cabo de forma conjunta: la digitalización de la colección de manuscritos árabes no coránicos de la Biblioteca de El Escorial.

«Tienen una colección magnífica y estamos digitalizándola a color y haciendo una mejor traducción de los textos. Son textos de astrología, medicina y farmacología. Vamos a donar una copia al Museo Egipcio de Alejandría, donde tienen mucho interés en el proyecto. Es la colección más rica de manuscritos árabes que hay, a parte de lo que hay en el Museo de Alejandría».

«La Fundación Amigos de la Biblioteca Nacional y la Fundación Areces son las que está financiando el proyecto, pero todo el proyecto está coordinado por nosotros, Patrimonio Nacional y la Biblioteca de El Escorial».

Por otro lado, recuerda que las sociedades de bibliófilos comenzaron en Reino Unido con el Roxburghe Club en 1812, que fue la primera sociedad de bibliófilos.

«Los más antiguos son los ingleses con el Roxburghe Club, que tiene sólo 44 socios limitados. Desde el inicio han mantenido ese número de socios, 44. Admiten 5 extranjeros y el resto son básicamente duques, lores… Nosotros hemos intentado hacer una sociedad de bibliofilia más democrática, no tenemos el sistema aristocrático de los ingleses», aclara.

Otra de las particularidades de las sociedades de bibliófilos, y la Sociedad de los 100 Bibliófilos no es una excepción, es la de publicar un libro al año para los socios, iniciativa a la que los franceses han añadido una cena especial para socios y la que Sociedad española también ha incorporado.

«Nosotros acabamos de publicar nuestro tercer libro». «El primero era un libro de artista con poesía, el segundo era un facsímil de La Celestina, de una edición de la que solo hay una copia en el mundo, que está en la Biblioteca Nacional de España».

«El tercer era un libro de fotografías de Fernando Manso, gran fotógrafo, con poesías seleccionadas por los socios. Hay 24 fotos acompañadas de 24 poemas. De los 24 hay tres que los socios han escrito ellos mismos».

Sobre la cena, señala que la de la Sociedad de los 100 Bibliófilos se denomina «la suaré del libro secreto» y consiste en una cena a la que acuden unas 25 personas, «cada uno de los invitados trae un libro especial y lo explica en cinco minutos».

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