Piedra del sol de la cultura azteca en el Museo Nacional de Antropología de México
Sheinbaum aprovecha el Princesa de Asturias a su Museo de Antropología para azuzar la hispanofobia
La presidenta de México volvió a tratar de humillar a España después del anuncio del Premio Princesa de Asturias de la Concordia al Museo de Antropología
Publicaba hace unos días El Debate un artículo donde se explicaba el origen de la máxima militar española «A enemigo que huye, puente de plata», que se suele atribuir al Gran Capitán.
La España de hoy, muy diferente a la de los Reyes Católicos, parece que le ha dado la vuelta. En la España de Sánchez ese refrán bien podría ser «a enemigo que nos ataca, puente de plata».
El reciente Premio Princesa de Asturias de la Concordia al Museo Nacional de Antropología de México, un museo de contenido indigenista, con argumentos de que sirve para la reconciliación entre ambos países y celebrar el mestizaje, bien podría entrar dentro de esa nueva máxima.
El Premio al Museo Nacional llega en medio de una campaña hispanófoba del gobierno del país, cuya presidenta trató de humillar al Rey al negarse a invitarlo a su toma de posesión hasta que no pidiera perdón a México por la conquista de América.
Las autoridades mexicanas aprovechan un día sí y otro también para vilipendiar a España, para acusar a los españoles y a sus antepasados de genocidas y asesinos y de exigir reparaciones, peticiones de perdón y compensaciones por hechos históricos de hace más de 500 años.
Por supuesto, mientras en España se hablaba de «concordia» y «mestizaje», la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó el premio para volver a vilipendiar a España: «A ver si empiezan por ahí a pensar en el perdón. Pues sí, ¿no? Es un gesto de parte de la Corona española reconocer al Museo de Antropología. Entonces, pues ya dieron el primer pasito», fue la reacción de la mandataria de México.
«Espero que continúen en este proceso de reconocimiento pleno a las grandes civilizaciones del pasado, a los pueblos de hoy y a las grandes atrocidades que se cometieron en la llamada conquista española», continuó Sheinbaum en sus declaraciones recogidas por Efe.
Tanto Sheinbaum como su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, han hecho de la hispanofobia una bandera de movilización de su electorado.
La exigencia de perdón al Rey y la exigencia de reconocimiento de un genocidio a España han arruinado las relaciones diplomáticas entre España y México, que llegaron a lo más bajo el pasado 2 de octubre de 2024 cuando Sheinbaum no invitó al Rey Felipe VI a su toma de posesión por no pedir perdón a México por la conquista.
De hecho, durante su toma de posesión llamó a los españoles «invasores» y, poco después, reclamó a España que el 12 de octubre, Día de la Hispanidad, se disculpara con los pueblos originarios de México.
Desde entonces, la presidenta mexicana no ha dado su brazo a torcer, sigue llamando genocida a España y exigiendo que el Rey pida perdón. España, por su parte, le da su premio más importante a su indigenista Museo de Antropología. Lo dicho: «A enemigo que nos ataca, puente de plata».