Morante de la Puebla
La Real Maestranza se prepara impaciente para el regreso de Morante este Domingo de Resurrección
El diestro regresa tras cortarse la coleta en Madrid y hará paseíllo junto a Roca Rey y David de Miranda, en un cartel de «no hay billetes» que contará con la presencia de Juan Carlos I
La expectación es total. A las 18.30 horas de este Domingo de Resurrección, Morante de la Puebla vuelve al ruedo en la Real Maestranza de su Sevilla natal. Ni siquiera ha pasado medio año desde que, por sorpresa, el diestro se cortó la coleta el pasado 12 de octubre en el coso madrileño de Las Ventas.
«Para volver a torear siempre sobran los motivos después de una retirada que para mí no fue tan sorprendente», afirmó Morante en una entrevista concedida a ABC. Y añadió: «Está feo que yo lo diga, pero vuelvo porque hago falta».
Morante de la Puebla
Con los tendidos a rebosar, el cartel luce el «no hay billetes». El torero de La Puebla del Río hará paseíllo junto a Roca Rey y David de Miranda, con quienes lidiará una corrida de Garcigrande. El festejo podrá seguirse de manera gratuita en Canal Sur.
El contexto convierte la corrida en un acontecimiento histórico: Juan Carlos I no ha querido perderse la cita y estará presente; además, José María Garzón, una de las cabezas de la gestión de plazas españolas, se estrena al frente del coso sevillano.
Desde que el emérito se instaló en Abu Dabi hace cinco años y medio, no ha presenciado ninguna corrida, pese a su conocida afición por la fiesta nacional. Según ha trascendido, no ocupará ni el palco ni la localidad reservada a los maestrantes.
El torero Morante de la Puebla durante una corrida de toros perteneciente a la Feria de Abril 2024 en Sevilla
Tras este regreso, se sucederán tres paseíllos más en Sevilla, dos días en la Feria de Abril y estará también el 4 de junio en el Corpus. Después, seguirá su calendario en Nimes, El Puerto de Santa María, Marbella, Lisboa y Jerez de la Frontera, entre otros escenarios.
«El toreo es parte fundamental para vivir. No puedo imaginarme la vida sin subirme al ruedo; en la muerte del toro está mi vida como torero», concluyó Morante, dejando claro que su regreso no responde solo a la expectación ni al público, sino a una necesidad íntima de sentir el arte y la emoción de la plaza.