Retrato póstumo de Lope de Vega. Anónimo. Museo Lázaro Galdiano
El Da Vinci español al que inmortalizó Lope de Vega
Jerónimo de Ayanz y Beaumont, apodado Hércules por Lope de Vega, fue un inventor, pintor y músico del siglo XVI
La máquina de vapor y el aire acondicionado tienen un primigenio acento español. Jerónimo de Ayanz y Beaumont ideó sistemas de desagüe con sifón en las minas y de climatización ya en siglo XVI.
Ayanz era lo que se conoce como un polímata, un maestro en diversos oficios. Durante su vida cultivó la pintura, la música, la milicia o la cosmografía. Ha pasado a la historia como el Leonardo da Vinci español.
Su principal ocupación fue inventar. Llegó a probar, ante la corte de Felipe II, un traje de inmersión en el agua. Aunque su aportación más conocida es la primera patente, registrada en 1606, de una máquina de vapor 200 años antes de la revolución industrial.
Tales fueron su fama y su prestigio que Lope de Vega le dedicó una obra en la que le llegó a comparar con el mismísimo Hércules de la mitología griega.
Lo que pasa en una tarde fue el texto en el que el Fénix de los Ingenios inmortalizó a un hombre que combatió a órdenes de Juan de Austria o el duque de Alba.
Un héroe de los Tercios inventó el aire acondicionado
«El nuevo Alcides». El nuevo Hércules, el héroe mitológico de la Grecia clásica. La definición fue de Lope de Vega, el Fénix de los Ingenios de las letras españolas, en la obra Lo que pasa en una tarde. Ya hay que habérselo ganado.
«El caballero de los dedos de bronce» fue el otro epíteto que Lope le dio a Ayanz de Beaumont. Con esto, el autor quiso destacar su fuerza, y no es para menos. El navarro combatió en los Tercios a la llamada del duque de Alba.
Ayanz estuvo presente en la batalla de Gembloux y en la toma de la ciudad de Zierrikzee. Y fueron sus hazañas en estas contiendas bélicas las que le valieron ser inmortalizado por Lope de Vega.
No obstante, por lo que principalmente es recordado es por sus inventos. La primera patente moderna de una máquina de vapor figura en su haber, pero no es su único artefacto. Sistemas de desagüe y hasta un primigenio traje de buzo fueron algunas de las invenciones de Ayanz.
La más adelantada a su tiempo es un precursor del aire acondicionado. En su origen, el inventor lo ideó para enfriar aire en las minas, intercambiándolo con nieve y dirigiéndolo al interior.
El Fénix de los Ingenios le apodó Hércules. Fue militar, pintor, músico e inventor. Esta es la historia del Da Vinci español que Lope inmortalizó en palabras por sus hazañas con los Tercios.