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'La silla de Van Gogh' destruida, de Nicola BollaPalazzo Maffei de Verona

El museo Palazzo Maffei decide denunciar al turista que rompió una obra en homenaje a Van Gogh

El Palazzo Maffei de Verona ha presentado una denuncia contra la pareja que dañó una delicada silla cubierta de cristales Swarovski al intentar tomarse una foto

El intento de tomarse una fotografía «original» ha acabado esta vez en denuncia policial y una obra de arte rota. El museo Palazzo Maffei de Verona ha confirmado que ha presentado una denuncia formal contra los dos turistas que, esta semana, dañaron una escultura inspirada en la famosa silla de Vincent van Gogh.

La pieza, cubierta de cristales Swarovski y creada por el artista Nicola Bolla, fue aplastada cuando uno de los visitantes intentó sentarse encima para posar mientras su pareja tomaba la fotografía.

El incidente quedó registrado por las cámaras de seguridad del museo, que hicieron públicas las imágenes como parte de una campaña de concienciación sobre el respeto al arte en espacios públicos.

«Es la pesadilla de cualquier museo», ha declarado Vanessa Carlon, directora del Palazzo Maffei. «Podemos entender que se trató de un accidente, pero lo que no se puede justificar es que huyeran sin decir una sola palabra. Eso no es un accidente, es una falta de respeto».

La obra, conocida como La silla de Van Gogh, fue adquirida por el museo en 2022 y está inspirada en el famoso cuadro de 1888 en el que el pintor retrata una simple silla de madera. El museo no ha revelado el valor exacto de la pieza, algunos medios italianos estiman su precio en torno a los 43.000 euros.

Durante semanas no estuvo claro si la obra podría recuperarse. Finalmente, el equipo de restauración logró reconstruirla y ya ha vuelto a exhibirse en el museo.

Aun así, el equipo directivo ha decidido presentar una denuncia formal ante las autoridades italianas, ya que los autores del incidente siguen sin ser identificados.

En un comunicado, el museo explicó que no quiere quedarse solo en el cuento del incidente: «Queremos transformar este episodio en una oportunidad para reflexionar. El arte debe ser admirado, vivido, pero sobre todo respetado. Siempre».

Nicola Bolla, el artista detrás de la obra, también ha comentado el suceso en declaraciones al medio italiano Fanpage: «Ha sido un gesto estúpido, sin duda, pero incluso en esto puedo ver un lado positivo y artístico». Al menos, ha servido para recordar que el arte no es solo objeto de contemplación, sino también de responsabilidad colectiva.