El director de proyectos de la Fundación Larramendi, Xavier Agenjo Bullón
Entrevista a Xavier Agenjo Bullón
Xavier Agenjo Bullón: «Lo que hizo España en los siglos XVI y XVII es fantástico»
El patrono y director de proyectos de la Fundación Ignacio Larramendi, Xavier Agenjo Bullón, cuenta a El Debate los proyectos de digitalización de bibliotecas de la institución que busca proteger el legado del fundador de Mapfre
El empresario Ignacio Larramendi fue una de las más brillantes mentes empresariales de España. De su fértil iniciativa surgió Mapfre, pero también gestó importantes proyectos culturales que han marcado la pauta en numerosas bibliotecas y colecciones.
A mediados de los años 90 del siglo XX, Ignacio Larramendi ideó una nueva forma de facilitar a investigadores, y al público en general, el acceso a bibliografía esencial pero, en ocasiones, poco accesible.
En concreto, buscaba facilitar el acceso a textos originales sobre la empresa española en América, abarcando desde los inicios del descubrimiento y la evangelización hasta las relaciones iberoamericanas.
El Debate ha conversado con el patrono y director de proyectos de la Fundación Larramendi, Xavier Agenjo Bullón, para conocer más de cerca los proyectos.
— ¿Qué es la Fundación Larramendi y cuáles son sus objetivos?
— La Fundación Larramendi intenta seguir unas pautas que en su día marcó Ignacio Larramendi, que fue un gran empresario español que creó Mapfre. Con eso ya está dicho todo.
Entre los proyectos están las Colecciones Mapfre 1492, luego vino la Colección Clásicos Tavera, donde hubo ya intervención informática. El último proyecto es la Biblioteca Virtual de Polígrafos.
¿Qué intenta la Fundación?: dar testimonio del legado intelectual de España, Hispanoamérica, Portugal y Brasil, utilizando las nuevas tecnologías. Es decir, que esos libros, que esos autores que la gente no conoce, o que, en caso de que conozca, no tiene acceso a sus libros, puedan estar a disposición de la gente. Empleamos unos programas muy avanzados de tecnología linked open data.
Con esto conseguimos que el legado intelectual de España esté disponible para todo el mundo. Para ellos, nos basamos en las estadísticas de acceso y descarga de nuestros proyectos, y vemos cuál tiene más importancia.
— ¿Cuál es la importancia de las Colecciones Mapfre 1492?
— La Colección Mapfre 1492 consiste en 250 libros que se publicaron en dos años. Es imposible hacer algo así, al no ser que lo haga un genio de la empresa, una cosa fantástica. Se entregaron ejemplares a todas las universidades del mundo, sobre todo, de Hispanoamérica.
Xavier Agenjo Bullón en la redacción de El Debate
Pero, ahora que la hemos digitalizado con metadatos coherentes muy avanzados por medio de la tecnología linked open data, esos títulos están disponibles para todo el mundo y podemos ver cuáles tienen más demanda, más importancia…
Por ejemplo, pronto estará disponible el epistolario de Ramón y Cajal. Lo que pasa con Cajal es terrible. Hace poco destruyeron la casa de Cajal, el Museo Cajal es un horror…, y por lo tanto nos costó mucho elaborar ese epistolario.
Lo publicamos con La Esfera de los Libros y ahora lo pondremos en la web, para que cualquier persona pueda consultarlo. Es evidente que así tendrá mucha más visibilidad y accesibilidad que si solo se pudiera acceder a la obra comprándose el libro, que es muy gordo y muy grande.
De esa manera, se podrá consultar de manera rápida y sencilla una carta que, por ejemplo, le mandó Cajal a Unamuno. Accesibilidad y visibilidad son las dos palabras más importantes.
— Uno de los platos fuertes de la Fundación Larramendi es la Biblioteca Virtual de Clásicos Tavera. ¿Puede describirla?
— Es una colección que fue pionera, porque con ella se iniciaron los proyectos de digitalización de la Biblioteca Nacional. En aquella época yo trabajaba en la Biblioteca Nacional. La Fundación Mapfre Tavera inició la digitalización de la Nacional. Estamos hablando de 1995, lo cual era muy adelantado.
Los Clásicos Tavera seguían la misma temática que las Colecciones Mapfre 1492. Es decir, ahondar en, por ejemplo, en la economía de España en relación con América, o la economía de América… Con eso dábamos testimonio de esos autores que, por desgracia, no son tan conocidos como deberían o, en caso de que sean conocidos, que se pueda acceder a ellos.
Porque, una referencia bibliográfica está muy bien, pero lo importante es que esos libros estén disponibles para todo el mundo.
— Destacan también su proyecto de la Biblioteca Virtual de Polígrafos. ¿Por qué es necesaria una biblioteca de esta naturaleza?
— El término «polígrafo» viene de Menéndez Pelayo (en referencia al creador polifacético). Hay una serie de autores que son muy poco conocidos, y eso que a veces se mencionan. Por ejemplo, toda la Biblioteca Virtual de Polígrafos está dedicada a la Escuela de Salamanca que, por cierto, el año que viene, se va a celebrar su quinto centenario.
Todos los autores de la Escuela de Salamanca ¿quiénes son? ¿Dónde están las obras de los autores de la Escuela de Salamanca? ¿Dónde están disponibles? La Biblioteca Virtual de Polígrafos trata de llenar ese vacío.
Puede ser la Escuela de Salamanca, la Escuela de Traductores de Toledo, el siglo XVI y XVII en América... En la empresa española en América hay muchísima ciencia, hay muchísima técnica, de forma pionera en todo el mundo. Lo que hizo España en esos dos siglos (XVI y XVII) es fantástico, y esos autores (científicos) son poco conocidos.
Ahora estamos trabajando en una nueva serie de polígrafos andalusíes, sefardíes y cristianos. Algo parecido a la Escuela de Traductores de Toledo. Esta nueva biblioteca virtual va a sacar a la luz a 25 mujeres escritoras de la edad media, tanto judías como musulmanas y cristianas.
De esa manera, gracias a esa biblioteca virtual, esas autoras van a tener mucha más accesibilidad y visibilidad.
— ¿Qué es lo que le genera orgullo de la labor de la Fundación Larramendi?
— La Fundación Larramendi, a través de su empresa filial, que ya no es nuestra, hemos contribuido no solo a nuestro propio proyecto, sino que hemos sido espejo de grandes bibliotecas de España. Por ejemplo, la Euskariana, la Catalónica, la Biblioteca Digital de Galicia, la de Andalucía…, utilizan nuestras pautas.
Me da mucha rabia cuando veo que se hace un proyecto que cuesta mucho dinero, que se invierte en él mucho esfuerzo y luego lo que se ha hecho no se ve… Además, es muy fácil comprobar si se ve lo que ha hecho o no, porque a través de Google Analytics se ve perfectamente si la gente lo utiliza o no.
Una cosa que ha hecho bastante bien la Fundación Larramendi es haber ayudado a estos proyectos.