Interior del Museo Cerralbo
Cinco museos fuera del recorrido habitual para visitar este verano
No todo es el Prado, el Reina Sofía, el Guggenheim o el Picasso de Málaga, hay otros museos más desconocidos que merece la pena visitar
Los grandes museos españoles son algunos de los más importantes del mundo y el hogar de obras clave de la historia del arte universal. Ahí tenemos, a tiro de piedra, el Museo del Prado, el Reina Sofía, el Guggenheim de Bilbao o el Museo Picasso de Málaga, por poner algunos ejemplos.
En todos hay representaciones de lo mejor de arte mundial y son parte fundamental del acervo cultural de la población de nuestro país. El recorrido museístico español constituye un mapa muy consagrado, también en el ámbito internacional.
No obstante, hay otros museos que han quedado eclipsados por el esplendor de las pinturas y colecciones que alberga, entre otros, el Prado. Son exposiciones menos visitadas, pero igual de profundas y únicas.
La riquísima historia cultural de España no está solo en los grandes centros artísticos de renombre, también hay otras colecciones, alternativas por estar fuera de los mapas más turísticos, que hacen honor al gran peso del legado artístico español.
Museo Cerralbo (Madrid)
Es una de las joyas mejor escondidas del patrimonio artístico de la capital. El actual museo se ubica en la antigua residencia del marqués de Cerralbo, que, a su muerte, legó a España su amplia colección, que abarcaba cuadros, libros, armas o tapices, además del propio palacio.
Museo Etnográfico de Castilla y León (Zamora)
Una exposición monumental enclavada en el casco histórico de la bien cercada ciudad histórica de Zamora. El museo se aleja de cuadros y esculturas para mostrarnos una forma de vida, la de los habitantes que trabajaron y amaron su tierra hasta dar forma a lo que conocemos en la actualidad.
Museo del Ferrocarril (Gijón)
Como no podía ser de otra forma, esta colección se ubica en una antigua estación de tren. No hace falta ser un gran conocedor de este medio de transporte para disfrutar de las curiosidades que ofrece. Aparte de locomotoras o vagones históricos, el museo muestra la época dorada del tren.
Museo del Baile Flamenco (Sevilla)
Está en el corazón de la capital hispalense, pero entre la Giralda, la Torre del Oro o la inmensidad de la catedral, el museo quizá pase desapercibido. La colección se muestra como una experiencia inmersiva en el mundo del arte vivo del flamenco que bien vale una visita para aficionados y neófitos.
Museo del Bandolero (Ronda)
Dentro del monumental casco histórico de Ronda se levanta un museo dedicado a la figura casi mítica de los bandoleros de las serranías próximas a la localidad malagueña. Ofrece a los curiosos armas, documentos y objetos personales que reflejan la rebeldía y el lado romántico de este fragmento del folclore andaluz.