Detalle de la portada del nuevo álbum de Taylor Swift
El personaje de Shakespeare que inspira el nuevo álbum de Taylor Swift
En la portada, Swift aparece sumergida en el agua, con un vestido cubierto de pedrería. Sólo se ven sus muñecas y su rostro, que mira directamente al objetivo, en una representación contemporánea del célebre cuadro 'Ofelia' (1851-52) de John Everett Millais
Taylor Swift se adentra en el universo de William Shakespeare en su nuevo trabajo discográfico, titulado The Life of a Showgirl, en el que adopta la figura de Ofelia, personaje del drama Hamlet. En la portada del álbum, que verá la luz el próximo 3 de octubre, la cantante recrea visualmente la escena de la trágica muerte del personaje, a quien incluso dedica uno de los temas, consolidando así un vínculo creativo con el dramaturgo inglés que ya había manifestado en anteriores ocasiones.
Esta conexión literaria se hace patente desde el primer tema del álbum, que lleva por título The Fate of Ophelia («El destino de Ofelia»), según reveló recientemente la propia Swift en el pódcast New Heights, presentado por su pareja, el jugador de fútbol americano Travis Kelce, y su hermano Jason Kelce. En el programa, la artista explicó: «¿Quieres que hablemos sobre Hamlet? (...) Quizás él (Travis) no lo haya leído, pero se lo he explicado, así que sabe lo que ocurre», deslizando su inclinación por la obra shakespeariana.
En la tragedia escrita en 1603, Ofelia, tras perder a su padre y sumida en el dolor, termina por enloquecer. Mientras recogía flores, cae accidentalmente a un arroyo, donde acaba ahogada mientras entona canciones, en una escena que se sitúa al final del cuarto acto. Esta imagen es la que la intérprete estadounidense reproduce en la carátula de su álbum, como confesó en el mismo pódcast, donde describió el disco como un reflejo de su vida lejos de los focos. «Esto es el final de mi noche. Cuando estoy de conciertos, cada día es el mismo, solo que en una ciudad diferente. Y mi día siempre termina conmigo en la bañera», relató.
En la fotografía de portada, Swift aparece sumergida en el agua, con un vestido cubierto de pedrería. Sólo se ven sus muñecas y su rostro, que mira directamente al objetivo, en una representación contemporánea del célebre cuadro Ofelia (1851-52) de John Everett Millais, pieza emblemática del movimiento prerrafaelita que se expone en la Tate Britain de Londres. Este lienzo, inspirado también en la obra de Shakespeare, es uno de los principales atractivos de la galería londinense.
'Ofelia', obra de John Everett Millais
Frente a esta pintura, la guía de arte Helena Shore explicó a la agencia Efe que la visión de Millais sobre la muerte de Ofelia es puramente interpretativa, ya que Shakespeare narra este episodio de forma indirecta, lo que permite múltiples aproximaciones creativas. «La gente inevitablemente aportará su propia visión, como ha hecho (Taylor) Swift, a la historia de Ofelia (...) y habrá muchas más imágenes que se copien y se redefinan con el tiempo», señaló Shore.
La propia galería Tate Britain hizo alusión en redes sociales a la similitud entre la portada de Swift y la obra pictórica, animando a sus seguidores a «descubrir el destino de Ofelia» antes del lanzamiento del álbum. Esta iniciativa generó tanto elogios como críticas en los comentarios. En opinión de Shore, no hay nada negativo en atraer nuevos públicos al museo: «Puede que en sus cabezas vengan por lo que vieron de (Taylor) Swift, pero inevitablemente se encontrarán con otras muchas obras de arte. Y creo que hay algo muy valioso en eso».
Aunque aún no se han divulgado todos los detalles de este duodécimo álbum de estudio, el diseño, el color naranja intenso del disco y los títulos de las canciones sugieren que la artista seguirá explorando su afinidad con Shakespeare. No es la primera vez que la autora de Love Story se inspira en el dramaturgo: en aquel tema de 2008, convirtió la trágica historia de Romeo y Julieta en un relato con final feliz.
Este paralelismo entre la producción artística de Taylor Swift y la obra del Bardo de Avon ha sido objeto de análisis académico. Liam Semler, profesor de la Universidad de Sídney, ha defendido la enseñanza de canciones de discos como Midnights (2022) junto a los sonetos shakespearianos. A su juicio, «a veces es imposible distinguir a uno del otro», ya que tanto Swift como Shakespeare abordan cuestiones profundamente personales relacionadas con el amor y el poder, expresadas desde la perspectiva del narrador.
En redes sociales, ha proliferado incluso una tendencia humorística que invita a los usuarios a adivinar si ciertas frases han sido escritas por Taylor Swift o por Shakespeare, reflejo del grado de simbiosis percibido entre ambas formas de expresión artística.