El Gran Capitán encuentra el cadáver de Luis de Armagnac
Raúl Molina y Carlos Mejías, profesores universitarios
«Las innovaciones tácticas del Gran Capitán hicieron de los ejércitos españoles una potencia temida»
Entrevista a Raúl Molina Recio y Carlos Mejías Gallardo, investigadores de la Universidad de Extremadura y autores de una investigación sobre la nobleza española
El papel de la nobleza en la historia de España, cómo su protagonismo marcó el devenir de la nación española y cuál es el legado en la España actual es el objetivo del proyecto de investigación ‘La reconstrucción genealógica de la nobleza española y su papel en la Historia de España’, impulsado por los investigadores de la Universidad de Extremadura Raúl Molina Recio y Carlos Mejías Gallardo.
Carlos Mejías Gallardo es economista de la Junta de Extremadura y Doctor en Economía y Empresa por la Universidad de Extremadura. Especialista en genealogía e historia nobiliaria.
Por su parte, Raúl Molina Recio es profesor titular de historia e instituciones económicas de la Universidad de Extremadura y especialista en historia moderna e historia de la nobleza.
Para desarrollar el estudio, los investigadores han consultado archivos y fuentes genealógicas como la Real Academia de la Historia, el Archivo Ducal de Medinaceli, el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, el Archivo General de Indias o el Archivo General de Simancas, entre otros.
El Debate ha conversado con ambos para conocer más de cerca el estudio.
–¿En qué consiste el proyecto de investigación ‘La reconstrucción genealógica de la nobleza española y su papel en la Historia de España’?
–Este proyecto tiene como finalidad comprender mejor el papel que desempeñó la nobleza en la historia de España. La investigación se centra en reconstruir genealógicamente los linajes nobiliarios españoles desde la Edad Media hasta la actualidad. Para ello, se emplean herramientas informáticas, como el software genealógico y bases de datos, lo que permite organizar grandes volúmenes de información y plasmarlos, en un futuro, en un entorno web seguro, al alcance de la comunidad científica y de la sociedad.
Carlos Mejías Gallardo
El objetivo no es solo confeccionar árboles genealógicos, sino también profundizar en cuestiones clave como las estrategias matrimoniales, la extensión de las redes de parentesco o las alianzas entre familias. Todo ello proporciona un marco que ayuda a explicar cómo estas élites configuraron las estructuras políticas, sociales y económicas de la monarquía hispánica. Además, el proyecto incluye la difusión de los resultados mediante congresos, publicaciones y colaboraciones con especialistas nacionales e internacionales, asegurando así que el conocimiento no quede encerrado en el ámbito académico, sino que llegue a un público más amplio.
En cualquier caso, nuestro objetivo no es sólo estudiar a los grupos nobiliarios, sino comprender cómo se desarrolló el poder a todos los niveles (demográfico, económico, político, cultural…), especialmente, durante la Edad Moderna, pero también en los inicios del mundo contemporáneo, cuando se forja la sociedad liberal. Decir nobleza (o élites) en la Edad Moderna es decir poder, ya que durante el periodo la mayor parte de estos grupos acabaron ennoblecidos de una forma u otra.
–La investigación parte de dos linajes y todas sus Casas: los Fernández de Córdoba y los de la Cueva, que abarcan 67 Casas nobiliarias hasta el presente. ¿Por qué estos dos linajes?
–Se eligieron estos dos linajes por varias razones. En primer lugar, tanto los Fernández de Córdoba como los de la Cueva representan familias de enorme peso dentro de la nobleza española, que dieron lugar a un total de 67 Casas nobiliarias. Se trata, por tanto, de linajes extensos y ramificados que permiten observar con claridad los mecanismos de poder, parentesco y proyección social de la nobleza.
Raúl Molina Recio
En segundo lugar, llevamos casi dos décadas trabajando sobre estos linajes, lo que nos ha permitido reunir una gran cantidad de información documental y crear bases de datos sólidas y contrastadas. Esa experiencia previa convierte a estas familias en un punto de partida ideal para un proyecto de mayor envergadura, que ahora se abre a muchos otros linajes (Acuña, Benavides, Borja, Pimentel, Zúñiga, etcétera). Así, el estudio de los Fernández de Córdoba y de la Cueva no es un fin en sí mismo, sino un modelo que sirve para extender la metodología al conjunto de la nobleza española.
–¿Cuál fue el impacto de estas dos Casas en la historia de España?
–El impacto de ambos linajes fue enorme y puede entenderse mejor a través de algunas de sus figuras más destacadas. En el caso de los Fernández de Córdoba, sobresale Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido como el Gran Capitán. Fue un militar de extraordinaria relevancia a finales del siglo XV y comienzos del XVI, cuyas campañas en Italia marcaron un antes y un después en la historia militar europea. Sus innovaciones tácticas y organizativas hicieron de los ejércitos españoles una potencia temida y respetada, y su prestigio trascendió las fronteras peninsulares, convirtiéndose en un referente del poder militar de la monarquía hispánica.
Por parte de los de la Cueva, destaca la figura de Beltrán de la Cueva, favorito de Enrique IV de Castilla y primer duque de Alburquerque. Su ascenso en la corte castellana ejemplifica cómo estas familias supieron consolidar su influencia en los círculos más cercanos al poder real, generando tanto apoyos como resistencias dentro del entramado político del reino. A través de Beltrán y sus descendientes, el linaje de la Cueva fue tejiendo una red de poder que se prolongó durante generaciones, situándose entre las más influyentes de Castilla.
Ambos ejemplos muestran que el peso de estas familias no se limitó a acumular títulos y patrimonios, sino que tuvieron un papel protagonista en la vida política, militar y cortesana de España. Sus acciones y decisiones contribuyeron a moldear procesos clave de la historia peninsular y europea, extendiendo su influencia a lo largo de siglos.
–¿Qué hallazgos han realizado en su investigación que les haya llamado la atención?
–Uno de los hallazgos más llamativo ha sido comprobar la magnitud de las conexiones entre linajes, hasta el punto de que buena parte de la nobleza española –y en muchos casos europea– se encuentra emparentada de una u otra forma con estas familias. La investigación ha mostrado cómo, a través de matrimonios y alianzas, se fue tejiendo una red de parentesco que funcionaba como un verdadero sistema de poder paralelo al de la monarquía.
Además, el uso de bases de datos y software genealógico no solo nos ha permitido reconstruir esas redes, sino también determinar con bastante precisión el grado de consanguinidad existente en los matrimonios. Este aspecto resulta especialmente revelador, ya que en muchos casos hemos podido comprobar cuándo era necesaria una dispensa papal para que el enlace pudiera celebrarse, lo que pone de manifiesto tanto la cercanía de los vínculos familiares como el peso de la Iglesia en la regulación de la vida nobiliaria.
También ha sorprendido la posibilidad de combinar datos cuantitativos y cualitativos en las bases de datos creadas, lo que permite identificar patrones históricos de gran valor: cómo se distribuían los patrimonios, qué criterios se seguían en las uniones matrimoniales, o cómo evolucionaron los títulos y señoríos a lo largo de los siglos. Estos hallazgos no solo enriquecen el conocimiento académico, sino que ofrecen una visión más precisa y humana de la nobleza, alejándola de estereotipos y mostrando su complejidad histórica.
–Para realizar esta investigación han acudido a una multitud de fuentes, consultando muy diversos archivos y fuentes genealógicas. ¿Qué dificultades han encontrado en la investigación?
–La principal dificultad ha sido la dispersión de las fuentes. Los documentos relativos a la nobleza se encuentran repartidos en una gran variedad de archivos: desde la Biblioteca Nacional o el Archivo Histórico Nacional, hasta archivos nobiliarios privados, archivos locales y colecciones internacionales como la British Library. Esto obliga a un trabajo de rastreo constante y a desplazamientos frecuentes.
Otra dificultad importante es la heterogeneidad de las fuentes. No todas tienen el mismo grado de conservación, ni siguen criterios homogéneos de clasificación. A veces la información aparece fragmentada, duplicada o incluso contradictoria, lo que exige un enorme esfuerzo de contraste y verificación.
Finalmente, la magnitud del trabajo requiere de un equipo amplio. Sin embargo, los recursos humanos disponibles son limitados, lo que ralentiza el ritmo de investigación. Aun así, la experiencia acumulada y la sistematización a través de bases de datos han permitido superar en parte estos obstáculos.
–¿Por qué es importante conocer la nobleza española, sus orígenes y avatares históricos para estudiar la historia de España?
–La nobleza fue uno de los grupos sociales más influyentes en la configuración de la historia de España. Durante siglos, tuvo un papel determinante en la política, la economía, la guerra y la cultura. Estudiar sus orígenes y trayectorias permite entender cómo se consolidaron las estructuras de poder en el país, cómo se organizaron los territorios y de qué manera se articularon las relaciones entre la monarquía y sus élites.
Además, conocer la historia de la nobleza ayuda a explicar fenómenos de largo plazo, como la permanencia de ciertas familias en posiciones privilegiadas, la transmisión de patrimonios y títulos, o la formación de redes sociales que han tenido eco hasta la contemporaneidad. En definitiva, no se puede comprender plenamente la historia de España sin atender al papel de su nobleza, ya que fue una de las piezas clave de su engranaje político y social. Tal y como hemos expresado antes, hablar de nobleza es hablar del poder en la España Moderna y, en menor medida, en la Contemporánea, de ahí que el estudio de este grupo social sea tan trascendente para conocer muchos de los entresijos de nuestra historia, la cual aún presenta muchos interrogantes no respondidos.
–Si lo desean, pueden añadir algo más.
–Más allá del valor científico, este proyecto tiene una clara vocación de apertura a la sociedad. Los investigadores no solo buscamos reconstruir la historia de la nobleza para el ámbito académico, sino también ponerla al alcance de la sociedad mediante bases de datos accesibles y publicaciones de divulgación. De este modo, se pretende crear un espacio en el que especialistas y ciudadanos puedan acercarse a un pasado que, en muchos aspectos, sigue marcando nuestra identidad colectiva.