El economista y banquero alemán Hjalmar Schacht
Picotazos de historia
El mago de la economía de Adolf Hitler que sacó a Alemania del pozo y la llevó a la Segunda Guerra Mundial
Por ambigua que hubiera sido su actividad y relación con los nazis, nadie podía negar que Schacht era una de las mentes más brillantes de la economía mundial
Continuamente estamos viendo en televisión y a través de internet películas y documentales sobre la Segunda Guerra Mundial o sobre el ascenso del nazismo en la Alemania de entreguerras.
En todos estos documentales los historiadores se explayan en las dificultades que atravesaba Alemania a consecuencia del esfuerzo bélico y del bloqueo de la Primera Guerra Mundial, las indemnizaciones impuestas en el Tratado de Versalles y los efectos de las diferentes crisis económicas y bursátiles que sufrió, pero apenas se habla de la persona que sacó a Alemania de ese pozo.
Ese genio de la economía que permitió a Adolf Hitler emprender la carrera armamentística y el rearme (en contra de sus consejos económicos) del Ejército.
Quién allanó a Alemania el camino para acabar en el mayor conflicto armado de la historia fue un economista y banquero que jamás se afilió al partido nacionalsocialista (le nombraron miembro honorífico del partido, honor ni solicitado ni agradecido). Este banquero se llamaba Hjalmar Schacht (1877-1970).
Schacht estudió en las universidades de Leipzig, Berlín y Kiel. En esta última terminó su tesis doctoral «El contenido teórico del mercantilismo inglés», por el que recibió su doctorado.
Instalado en el sector privado en donde desarrollaría una carrera meteórica, se casó con Louise Sowa en el año 1903. El matrimonio tendría dos hijos, una niña (Inge) y un niño (Jens Hjalmar, que moriría en cautiverio ruso en 1945). El matrimonio se separaría a finales de los treinta debido a que Louise se transformó en una furibunda seguidora de Hitler. Pero estoy adelantando acontecimientos.
Schacht se encuentra en la directiva del Banco de Dresde desde 1903. Al iniciarse la Primera Guerra Mundial fue nombrado jefe del departamento bancario del gobierno de Bélgica, siendo responsable del cobro de las contribuciones (obligatorias) de este país al imperio alemán.
En 1915 es trasladado al consejo de administración del Banco Nacional de Alemania, lugar donde desempeñaría funciones cada vez más relevantes hasta su nombramiento, en diciembre de 1923, como presidente del ReichBank.
Y es que meses antes de este nombramiento Hjalmar, que desempeñaba funciones de Comisario de la Moneda, fue el responsable de introducir el RentenMark (el marco seguro).
Esta era una nueva moneda que sustituiría al profundamente devaluado PapierMark (papel moneda) que había sido introducido al inicio de la Primera Guerra Mundial y que se encontraba hiperinflacionado.
Esto se debía, entre otros motivos, a que no se encontraba respaldado por una reserva de oro por la sencilla razón de que el Gobierno de la República de Weimar carecía de reserva de dicho metal precioso. Todo el oro de Alemania había salido para pagar las indemnizaciones de guerra.
La equivalencia inicial del RentenMark cuando salió al mercado era de 1 RM ( RentenMark) por 1.000.000.000.000 PapierMark. El cambio en divisas era de 4,2 RetenMark por dólar.
El RentenMark fue una genialidad producto de la mente de Schacht. La nueva moneda se respaldaba por hipotecas que el Gobierno de la república imponía sobre propiedades y bienes estatales.
El RentenMark se concibió como una moneda intermedia o de transición. El hecho es que la población alemana acogió a la nueva moneda con confianza. Esto permitió frenar la hiperinflación de la economía y allanaría el terreno para la introducción de una nueva moneda sobre unas bases económicas más firmes: el ReichMark.
Esta se convertiría en la única moneda de curso legal a partir de su introducción el 30 de agosto de 1924. Con todo, la confianza de la población alemana en el RentenMark hizo que esta moneda siguiera siendo aceptada hasta 1948.
A partir de 1929 Schacht encabezaría las diferentes delegaciones alemanas enviadas para discutir los planes de pagos de las indemnizaciones de guerra. La defensa que hizo Schacht fue tan férrea que el Gobierno alemán tuvo que suplicarle que fuera más flexible y aceptará lo que se conocería como el Plan Young.
Indignado por esta interferencia, en lo que consideraba su campo exclusivo, presentó su dimisión como presidente del Reichbank. Al año siguiente conocería a Goering y Hitler quienes le impresionaron mucho. Fue invitado por ellos a exponer ante el partido nacionalsocialista sus ideas económicas. Los jerarcas del partido respaldaron estas y Hjalmar se encontró participando en cada vez más reuniones y conferencias económicas del partido nacionalsocialista.
Cuando Hitler fue nombrado canciller (1933) uno de sus primeros nombramientos fue el reponer a Schacht al frente del ReichBank. Hjalmar ideó un método de financiación en forma de letra de cambio: los llamados bonos Mefo (por Metallurgischen Forschungsgesellschaff).
Estos permitirían financiar el incremento del gasto público sin solicitar préstamos bancarios. Serían estos bonos Mefo los que permitieron llevar a cabo el rearme y el desarrollo armamentístico del Tercer Reich.
Hjalmar Schacht empezó a chocar con las ideas de los jerarcas nazis. Él no era un político, su visión era económica y cuando le hablaban de Lebensraum (espacio vital) él entendía liberalización de aranceles para productos alemanes.
Fue nombrado ministro de Economía del Reich en 1934 pero dimitió en 1937 por profundas discrepancias, prácticamente con todo el mundo. Hitler, con todo, valoraba su opinión por lo que insistió que permaneciera dentro del gobierno como ministro sin cartera, hasta su expulsión definitiva en 1943.
En 1944 fue arrestado acusado de haber participado en la conspiración para acabar con la vida de Hitler: la Operación Valquiria. Pasó por los campos de concentración de Ravensbrück, Flossenburg y Dachau, siendo liberado por las tropas aliadas el 30 de abril de 1945.
Bueno, fue liberado, pero no del todo ya que se le mantuvo preso y fue juzgado en Nuremberg. Absuelto, las presiones políticas y sociales hicieron que fuera condenado por el tribunal de desnazificación de Stuttgar a ocho años de trabajos forzados. Una apelación hábilmente dirigida por su abogado concluyó con una reducción de pena y la libertad pasados tres años.
Por ambigua que hubiera sido su actividad y relación con los nazis, nadie podía negar que Schacht era una de las mentes más brillantes de la economía mundial por lo que no tuvo problema alguno en reintegrase en el sistema laboral. De hecho, en 1953 fundó su propio banco, el banco alemán de comercio internacional Schacht and Co.
Schacht además fue consejero de diferentes países de Oriente Medio, África Occidental, Brasil, Tailandia, etc. Halar Schacht falleció en 1970.