El concierto de AC/DC el 13 de julio en el Metropolitano de Madrid tuvo un regusto amargo. Los que asistimos éramos conscientes de ser unos afortunados al poder asistir al concierto de una de las bandas de rock más míticas de la historia. Por otro lado, había una atmósfera a despedida. Nunca digas nunca jamás, que diría Sean Connery cuando se enfundó el traje de James Bond una vez más tras decir que nunca más volvería a interpretar ese papel. Y tampoco sabemos durante cuánto tiempo más continuarán los diablillos de Angus Young y Brian Johnson haciendo gamberradas. Por el momento, el concierto en el Metropolitano fue un infierno, que era lo que se esperaba.