La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, da cuenta de los resultados electorales
¿Cuáles son las palabras que más repiten los perdedores de unas elecciones y la que nunca dicen?
María José Montero, protagonista del peor resultado de la historia para el PSOE en las elecciones andaluzas, ha seguido el «manual» casi al dedillo
Cuando un partido y su candidato pierden unas elecciones hay una suerte de «manual del perdedor» no escrito que se repite en cada triste comparecencia.
El caso de María Jesús Montero es especialmente triste para el PSOE y para Sánchez, pues ha «logrado» obtener el peor resultado de la historia del partido en una Comunidad, Andalucía, donde durante cuarenta años no tuvo rival.
Según distintos análisis de comunicación política, que coinciden, la primera palabra dicha tras un derrota electoral es «gracias». Montero la pronunció, en referencia a la participación y a la «normalidad democrática».
La siguiente palabra es «seguir» o «esfuerzo», «redoblar esfuerzos», en la versión «monteril». La apelación a la «ciudadanía» tampoco puede faltar y tampoco faltó en el discurso de la exvicepresidenta, quien va a analizar «con detalle todos los indicadores y todo lo que se desprende del voto de los andaluces».
Otros términos son «responsabilidad», «autocrítica» («este es un partido que aprende», afirmó Montero) o «cambio»: Montero sabe «cómo tiene que administrar los votos cosechados para que la dignidad de Andalucía, sus servicios públicos, estén por delante y estén siempre guiándonos nuestras decisiones».
¿Pero cuál es la palabra que nunca dice los políticos derrotados? Pues precisamente derrota. Tampoco la dijo, por supuesto, la candidata socialista, refugiada, como casi todos, en el eufemismo mayormente ridículo, sobre todo en este caso, tras el contundente fracaso: «No han sido unos buenos resultados».