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El escritor Arturo Pérez-Reverte, durante la presentación del monumento al Capitán Alatriste, en la Real Academia de la Lengua EspañolaEuropa Press

Aplazada por amenazas la jornada de debate sobre la Guerra Civil organizada por Pérez-Reverte y Vigorra

Previstas entre el 2 y el 5 de febrero en Sevilla, los organizadores han decidido posponer «1936: ¿La guerra que todos perdimos?»

Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra han decidido posponer, sin fecha concreta, la celebración de las jornadas dedicadas a la Guerra Civil previstas entre el 2 y el 5 de febrero en Sevilla. La decisión responde, según explicaron en un comunicado difundido este miércoles, a la aparición de amenazas de violencia y a una intensa campaña de presión sobre algunos de los participantes.

Los organizadores señalaron que «la intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla («1936: ¿La guerra que todos perdimos?») la semana próxima nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados». Así lo trasladaron en una nota pública, en la que apelan directamente a la Fundación Cajasol, entidad organizadora del evento, para que proceda con el aplazamiento.

En el texto, Pérez-Reverte y Vigorra hacen hincapié en lo que califican como «una campaña intolerable de presiones» impulsada desde Podemos y «medios afines», cuyo propósito habría sido disuadir a algunos de los ponentes de participar en las sesiones previstas. A juicio de los firmantes, esta actuación ha ido dirigida a coartar la libertad de expresión y el derecho al debate sereno en torno a un periodo clave de la historia de España.

La Fundación Cajasol ha confirmado, en otro comunicado, que ha aceptado la propuesta de los organizadores de aplazarlo «al próximo otoño» y ha explicado que «las bajas sobrevenidas han derivado en problemas organizativos» que impiden rearmar el programa con el espíritu «equilibrado, ecuánime y de altura intelectual» con que estaba concebido.

El próximo lunes, está prevista en la sede de la Fundación Cajasol de Sevilla una conferencia de prensa en la que los organizadores y coordinadores darán detalles sobre lo ocurrido.

«Intensas presiones»

La polémica en torno a estas jornadas se desató el pasado fin de semana, después de que el escritor David Uclés, que había confirmado su participación, se retractara alegando como principal motivo el no querer compartir cartel con el expresidente José María Aznar y con uno de los fundadores de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.

Pérez-Reverte y Vigorra tachan de «sorprendente» el anuncio de Uclés, a quien reprochan su «tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia» y expresan sus sospechas de que «estuviera concertado de antemano».

Ese anuncio, afirman, dio lugar a «una serie de intensas presiones personales desde el partido Podemos y sus medios políticos afines de extrema izquierda», en una campaña ejercida «desde las redes sociales y otros ámbitos».

Según los organizadores, las «coacciones» a los participantes han sido «públicas y privadas», incluyendo llamadas telefónicas. Como consecuencia, fueron cancelando su participación ponentes como los políticos Antonio Maillo (Izquierda Unida), María Márquez (PSOE) y Carmen Calvo (PSOE) y el escritor Paco Cerdá.

Otros, como el ministro Félix Bolaños y «todos los historiadores con excepción de Zira Box», mantuvieron su compromiso y confirmaron su asistencia.

Imposibilidad de celebrar un debate

La XI edición de Letras en Sevilla, titulada en esta ocasión «1936: ¿La guerra que todos perdimos?», prometía abordar desde diversas perspectivas el conflicto civil español, un tema que, a casi noventa años de su inicio, continúa generando controversia y sensibilidades encontradas en la esfera pública.

Tanto Pérez-Reverte como Vigorra han defendido el enfoque plural y riguroso de las jornadas. En anteriores ediciones, el ciclo ha reunido a voces de diversas corrientes ideológicas, con el objetivo declarado de fomentar un diálogo honesto sobre episodios clave de la historia reciente.

Como fue el caso de Almudena Grandes, quien «participó gustosamente» en la primera edición de las jornadas Letras en Sevilla denominadas «Literatura y Guerra Civil», en 2017.

Pérez-Reverte y Vigorra lamentan la imposibilidad de celebrar un debate «donde participen de forma civilizada todas las voces, opiniones e ideologías posibles» y lo achacan a «la cobardía actual de cierta izquierda moderada y el retroceso en términos democráticos y liberales de la izquierda radical española».

«Su progresiva decadencia, su sectarismo, mediocridad intelectual y la necesidad de mantener las heridas abiertas y la confrontación como único recurso político son de una gravedad extrema», subrayan.

La cancelación temporal de este encuentro se produce en un contexto político especialmente polarizado, en el que los debates sobre memoria histórica, libertad de expresión y cancelación cultural han cobrado una gran visibilidad. Aun así, los impulsores del evento han dejado claro que su intención es reprogramarlo en el futuro, una vez se den las condiciones necesarias para garantizar su celebración con plenas garantías.