El último día de Numancia, obra del pintor Alejo Vera
Un tesoro literario en abierto: la primera edición de Numancia llega a la Biblioteca Digital de Madrid
La Biblioteca Digital de Madrid incorpora la primera edición impresa de Numancia
La Biblioteca Digital de Madrid ha sumado a su fondo una pieza de especial relevancia para la historia literaria española: la primera edición impresa de la tragedia Numancia, obra de Miguel de Cervantes, fechada en 1784.
Este ejemplar procede del fondo del editor Antonio Sancha, responsable de llevar a la imprenta el texto casi doscientos años después de que fuera concebido por el autor del Quijote.
Según detalla la Comunidad de Madrid en una nota informativa recogida por Efe, Cervantes escribió Numancia entre los años 1581 y 1585. La tragedia formaba parte del volumen Viaje al Parnaso, junto con la obra El trato de Argel.
Pese a ello, el texto permaneció inédito durante décadas y no vio la luz hasta que Sancha decidió publicarlo a finales del siglo XVIII, convirtiéndose así en la primera versión impresa conocida de esta pieza dramática.
La obra recrea el cerco impuesto por las legiones romanas, comandadas por Escipión Emiliano, a la ciudad celtíbera de Numancia en el año 133 antes de Cristo. Cervantes optó por construir su relato a partir de romances tradicionales, prescindiendo de fuentes históricas estrictas, lo que confiere a la tragedia un tono épico y simbólico que se aparta de la mera crónica de los hechos.
Desde el punto de vista formal, Numancia responde a los cánones de la tragedia renacentista. Su estructura se articula en cuatro jornadas escritas íntegramente en verso.
En cuanto a la temática, el texto gira en torno a la defensa de la libertad, la dignidad colectiva y la resistencia frente al invasor, unos valores que adquirieron una nueva lectura y una especial carga simbólica durante el Romanticismo del siglo XIX, cuando la obra fue redescubierta y reivindicada.
A lo largo del tiempo, Numancia ha sido reeditada en numerosas ocasiones, especialmente dentro de recopilaciones de las obras completas de Miguel de Cervantes. Además, el texto ha mantenido una presencia constante en los escenarios, con adaptaciones que han marcado distintas épocas.
Entre las más destacadas figuran la versión dirigida por Rafael Alberti en 1937, en pleno contexto de la Guerra Civil; la puesta en escena de Florián Recio en 2015; o la adaptación de José Luis Alonso de Santos, cuyo estreno absoluto tuvo lugar el pasado mes de junio en el Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro de Alcalá de Henares.
Con la incorporación de esta edición singular, Numancia pasa a engrosar los fondos de la Biblioteca Digital de Madrid, una plataforma que pone a disposición del público una amplia selección de títulos representativos del patrimonio bibliográfico de la región.
El objetivo es facilitar el conocimiento y el disfrute de estas obras por parte de los ciudadanos, sin las limitaciones físicas que impone la conservación de ejemplares antiguos.
En la actualidad, la Biblioteca Digital de Madrid reúne cerca de 400 obras digitalizadas. Su catálogo incluye manuscritos, impresos antiguos, publicaciones periódicas, mapas, carteles, dibujos y otros fondos de gran valor histórico y cultural, con un arco cronológico que se extiende desde el siglo XV hasta el siglo XX.
La plataforma integra, además, fondos procedentes de instituciones de referencia como la Biblioteca Regional de Madrid, la Real Academia Española, la Fundación Lázaro Galdiano, la Real Academia de la Historia, la Fundación Universitaria Española o el Instituto Cardenal Cisneros.
A todo ello se suma el acceso al Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Madrileño, que agrupa los fondos patrimoniales de más de 70 bibliotecas pertenecientes a diversas instituciones de la Comunidad de Madrid.
Este sistema permite la consulta en línea y la descarga de piezas curiosas, valiosas o especialmente delicadas que, por razones de conservación, tendrían un acceso muy limitado en formato físico. De este modo, la digitalización se convierte en una herramienta clave para preservar y difundir el legado bibliográfico madrileño.