El penúltimo delirio de la guerra cultural: el jamón ibérico es la nueva arma de la derecha
Así lo ven en un inefable artículo en The Guardian donde afirman que la Inquisición española está de vuelta por la utilización del jamón como símbolo de exclusión
Corte de jamón ibérico
Un jamón pesa lo suyo para empuñarlo como un arma. Pero así lo ven en un inefable artículo de The Guardian donde se sugiere que el manjar español es el nuevo arma de la derecha (y de la ultraderecha, que no falte).
En el texto se elogia con profusión la calidad y la historia del producto español, pero todo tiene un fin: hacerlo puro, purísimo, para luego pudrirlo con la teoría de que la derecha (y la ultraderecha) lo usa (atención: el jamón) como lo usaba la Inquisición hace siglos.
La leyenda negra que no falte, pero ya aplicada al jamón supera casi todas las expectativas. La tesis es que la Inquisición española convirtió el consumo de jamón en símbolo de la identidad católica y en una forma de excluir a quienes no comían cerdo por cuestiones de fe.
La Inquisición está de vuelta
Ni siquiera se va a profundizar aquí en ese supuesto contexto histórico simplemente apreciativo más allá de que se hayan atrevido a traerlo al presente con pinzas tan ridículas que producen risa.
En realidad la producirían si no pertenecieran a la clase de teorías disparatadas que pueden llegara a calar y confundir a la opinión pública en este mundo de disparatadas opiniones públicas. De discursos «woke» antinaturales, ahistóricos, sectarios y sin la más mínima base racional: solo radical.
The Guardian dice que lo que sucedió hace siglos en España con los moriscos que cocinaban jamón sin comerlo solo para evitar las sospechas de herejía se vuelve a repetir en el presente. A esto cabría añadirle el jocoso y popular refrán español, tan lejos de armas y sectarismos: «Más infieles hizo cristianos el tocino y el jamón, que la Santa Inquisición».
«Arma predilecta»
Pero el texto advierte, muy alarmado, de que se está volviendo a usar el jamón como arma ideológica porque, entre otros casos, durante la Eurocopa de fútbol de 2024 que ganó España algunos aficionados usaron la frase «Lamine Yamal come jamón», lo que afirma un sentimiento habitual de pertenencia entre los seguidores, pero que califica, en este caso, de «perverso».
Esto le sirve al escritor de The Guardian, llamado Abbas Asaria, para afirmar que «para algunos españoles, la Inquisición no ha terminado. Para quienes buscan dividir y excluir, el jamón sigue siendo un arma predilecta, medio milenio después», dice. El jamón como «arma predilecta», a poder ser con vino y unos picos, de la derecha y la ultraderecha (¡con lo que pesa!) o el penúltimo delirio de la guerra cultural.