El escritor Cees Nooteboom en una imagen de archivo
Muere Cees Nooteboom, el escritor habitual en las quinielas al Nobel que hizo de Menorca su segundo hogar
Cees Nooteboom fue un importante exponente de la literatura europea de posguerra cuyo nombre siempre sonó para el Nobel
El escritor neerlandés Cees Nooteboom, figura destacada de la literatura europea de la posguerra y profundamente ligado a España durante más de medio siglo, ha fallecido a los 92 años, según comunicó este miércoles su editorial, De Bezige Bij.
Novelista, poeta y ensayista, su trayectoria le convirtió en uno de los autores más influyentes y leídos del panorama literario contemporáneo en Europa.
Nacido en La Haya en 1933, Nooteboom alcanzó una proyección internacional poco habitual entre los escritores de su país. De hecho, está considerado uno de los autores neerlandeses más traducidos y difundidos fuera de sus fronteras desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Alemania fue uno de los territorios donde su obra encontró mayor acogida, aunque su prestigio se extendió a numerosos países gracias a una producción que abarcó distintos géneros, desde la novela hasta la poesía, pasando por el ensayo y la literatura de viajes.
Los grandes ejes de su escritura giraron en torno a cuestiones como el transcurso del tiempo, la memoria, la identidad individual y colectiva, así como la compleja historia europea. La Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias marcaron de manera decisiva su mirada literaria. En ese sentido, la experiencia personal tuvo un peso determinante en su obra.
La muerte de su padre en 1945, víctima de un bombardeo en La Haya en los compases finales del conflicto, dejó una huella profunda en su infancia. Esa pérdida temprana se convirtió en una referencia constante, visible en muchos de sus textos y en su reflexión sobre la fragilidad de la existencia.
Su debut literario se produjo en 1955 con la novela «Felipe y los otros», una obra que relata el viaje del protagonista por distintos lugares de Europa en busca de un amor. Con este libro obtuvo el Premio Anne Frank en 1957, lo que supuso un primer reconocimiento relevante en su carrera.
Sin embargo, el verdadero espaldarazo internacional llegó en 1980 con Rituales, considerada una de sus novelas más emblemáticas. Traducida a más de diez idiomas y posteriormente adaptada al cine, esta obra consolidó su nombre en el ámbito literario europeo.
A comienzos de la década de 1990 publicó «La historia siguiente», novela que alcanzó un notable éxito de ventas en Alemania y reforzó su prestigio fuera de Países Bajos. A partir de entonces, su figura quedó definitivamente asociada a una literatura de alcance internacional, capaz de dialogar con distintas tradiciones culturales.
La relación de Nooteboom con España fue constante durante más de seis décadas. Desde los años sesenta pasó largas temporadas en Menorca, donde poseía una vivienda y donde escribió una parte significativa de su producción.
España no fue únicamente un lugar de residencia, sino también una fuente de inspiración literaria. Prueba de ello es El desvío a Santiago (1992), fruto de sus recorridos por el Camino de Santiago y considerado uno de los títulos más destacados dentro del género de viajes.
A lo largo de las últimas décadas recibió numerosas distinciones tanto en su país como en el extranjero. Entre los reconocimientos más relevantes figuran el Premio P.C. Hooft en 2004, el galardón literario más importante de Países Bajos, y el Premio Formentor de las Letras en 2020, que distinguió el conjunto de su trayectoria.
Con su muerte desaparece una de las voces más singulares de la literatura europea contemporánea, cuya obra seguirá dialogando con lectores de distintas generaciones.