El ministro de Cultura, Ernest Urtasun
El gasto en discotecas con el Bono Cultural es de 500.000 euros, pese a que Urtasun lo calificó de «irrisorio»
El ministro minimiza el asunto porque supone un 0,3 % del gasto total. Ya se sabe la actitud y disposición sobre el dinero público que tienen ciertos gobernantes
Si medio lustro son 25 años para Urtasun, es normal que 500.000 euros le parezcan una cantidad irrisoria y los 321 millones para el cine español lo justo y debido. El ministro de Cultura calificó el gasto en discotecas y copas del Bono Cultural para jóvenes como algo anecdótico e irrisorio, al mismo tiempo que reconvenía con media sonrisa a dichos jóvenes para que abandonasen la práctica indebida.
Pues resulta que lo «irrisorio» son 500.000 del ala, como decía Ibáñez en los cuentos de Mortadelo y Filemón. Lo minimiza porque supone un 0,3 % del gasto total. Pero medio millón de euros del Estado, por mucho 0,3 % que sea, son medio millón de euros del Estado que los jóvenes han usado para gastárselo en copas, cuando deberían haberlo gastado en Cultura.
Pero Urtasun se medio ríe y le quita importancia, cuando media su responsabilidad porque haya sido posible este gasto indebido y picaresco. Su respuesta es que «La inmensa mayoría de los jóvenes lo usan bien», reduciendo a una mera anécdota 500.000 euros:
215.850 euros en 2022 y 263.940 euros en 2023 para un total exacto de 479.790 euros. Urtasun dice querer salir «en defensa de los jóvenes que usan correctamente el bono cultural», desviando la atención del hecho cierto de que casi medio millón de euros se han usado de modo incorrecto con evidente responsabilidad del Gobierno.