El Guernica de Pablo Picasso
El Gobierno vasco amenaza la integridad del 'Guernica' al solicitar su traslado al Guggenheim
La solicitud plantea llevar el cuadro de Pablo Picasso a Bilbao con motivo de un aniversario histórico, pese a que no se ha trasladado desde 1992 por su fragilidad
El Guernica es uno de los grandes emblemas del arte español y permanece desde 1992 en el Museo Reina Sofía. Este jueves, el Gobierno vasco ha solicitado al Ejecutivo de Pedro Sánchez el traslado de la obra de Pablo Picasso a Euskadi, una petición que reabre el debate sobre los riesgos que entraña cualquier movimiento del cuadro.
La petición, formulada en Madrid por la vicelehendakari Ibone Bengoetxea y ya defendida por el lehendakari Imanol Pradales, responde al deseo de exhibir el cuadro con motivo del 90 aniversario del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Gernika.
El Museo Guggenheim de Bilbao
El Ejecutivo vasco plantea que el Museo Guggenheim Bilbao acoja la obra entre el 1 de octubre de este año y el 30 de junio de 2027. La iniciativa reabre un debate recurrente sobre la conservación de una pieza de enorme fragilidad, considerada uno de los iconos del patrimonio artístico español.
La reivindicación no es nueva. En distintas ocasiones, instituciones vascas han reclamado la presencia del lienzo en Euskadi. Todos los intentos han chocado con los informes técnicos del Gobierno central, que desaconsejan cualquier traslado.
Ya en 2012, el entonces ministro de Cultura, José Ignacio Wert, fue tajante: «Existe un criterio firme de los expertos que advierte de que cualquier movimiento implica un riesgo muy elevado para la integridad de la obra».
Una gran multitud de visitantes observa el «Guernica»
El último informe que desaconseja el traslado es de 2018, pero todos los que se han realizado coinciden en que «está muy dañado y no existen mejoras técnicas suficientes para que se pueda dar su traslado». El Reina Sofía ha actualizado el informe de conversación y «desaconseja rotundamente» el traslado. el Departamento de Conservación-Restauración del museo considerar que las vibraciones del mismo podrían perjudicar su estado y aumentar su deterioro.
Desde su creación en 1937 hasta su regreso a España en 1981, el cuadro viajó por Europa y América en unas 45 ocasiones. Custodiado durante décadas en el MoMA de Nueva York, pasó después por el Casón del Buen Retiro antes de instalarse de forma definitiva en el Reina Sofía.
El debate, por tanto, no es solo político o simbólico. También es técnico y patrimonial. La decisión final volverá a situar en primer plano el equilibrio entre la legítima aspiración de exhibir una obra universal y la obligación de garantizar su conservación en condiciones óptimas para las generaciones futuras.