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el famoso autorretrato de Frida Kahlo titulado 'Autorretrato como tehuana' o 'Diego en mi mente'Banco Santander

El Santander cede y retrasa la llegada de la Colección Gelman a España tras el reclamo del arte mexicano

El Gobierno de México solicitó prolongar la estancia de la colección, que incluye obras de Frida Kahlo, y la Fundación española esperará hasta septiembre para exhibirla

Desde que en enero el Banco Santander anunció el acuerdo con la familia Zambrano para la gestión de la Colección Gelman, la incomodidad comenzó a crecer en la cultura del país.

Estaba previsto que el conjunto, que incluye obras de Frida Kahlo, Diego Rivera y José Clemente Orozco, llegase a Santander en junio de este año, pero no será así.

En el Gobierno mexicano veían con buenos ojos el 'erasmus' de parte importante de la obra del país, que no regresará hasta 2028, según las premisas de la Fundación Banco Santander.

La carta abierta firmada por 400 profesionales de la cultura de México y las declaraciones públicas de figuras de relevancia originaron la deriva del Gobierno. Hace unos días, el Ejecutivo de Claudia Sheinbaum reculó, aludiendo al éxito de la muestra y a la motivación del Mundial de fútbol masculino para solicitar que se prolongue la estancia de la colección en México.

La Fundación Banco Santander ha accedido a la solicitud del Gobierno de México y ha retrasado a septiembre la apertura del proyecto cultural Faro Santander, en la capital cántabra. Desde el organismo consideran que ese margen de tiempo «facilita» la puesta en marcha del edificio Faro.

Según la Ley Federal sobre Monumentos, algunas de las obras de la Colección Gelman cuentan con la declaratoria de Monumento Artístico, lo que implica que solo pueden salir del país de forma temporal, con licencias registradas públicamente, y bajo la supervisión del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), que debe garantizar su regreso. Entre estas piezas se encuentran once lienzos de Frida Kahlo, cuya salida indefinida ha generado especial preocupación entre especialistas y académicos.

El marco legal mexicano establece que cualquier exportación temporal debe ser transparente y registrada, y que el INBAL supervise su retorno. Por eso, aunque la Colección Gelman sigue siendo propiedad de coleccionistas mexicanos, la prolongación de su estancia en España plantea preguntas sobre la protección efectiva del patrimonio cultural y la responsabilidad de las instituciones en su custodia.

El contorno de la polémica se ubica lejos del buenismo y la conciliación entre México y Santander. Busca paliar una posible brecha social por supuestamente amenazar la protección del patrimonio cultural en México, en concreto, el de Frida Kahlo.