Imagen del acceso principal al Museo del Louvre desde los jardines de las Tullerías
El Louvre admite fallos graves de seguridad tras el robo que sacudió al mundo del arte
Una comisión parlamentaria francesa concluye que el museo descuidó la protección de sus obras durante años mientras priorizaba su imagen internacional y sus grandes proyectos culturales
El robo perpetrado en el Museo del Louvre el 19 de octubre de 2025 sigue teniendo consecuencias políticas y culturales en Francia. Siete meses después del asalto, una comisión parlamentaria creada para investigar las condiciones de seguridad del museo ha presentado un informe demoledor. El documento sostiene que la pinacoteca más visitada del mundo arrastraba desde hace años graves carencias en sus sistemas de protección.
El informe, dado a conocer este miércoles, apunta directamente a la gestión del Louvre. La comisión, presidida por el diputado Alexandre Portier, considera que las cuestiones relacionadas con la seguridad quedaron durante años en un plano secundario. Según las conclusiones del texto, la dirección del museo priorizó objetivos vinculados al prestigio institucional, la proyección internacional y la atracción de visitantes.
Los parlamentarios basan sus conclusiones en una amplia investigación. Durante meses se celebraron audiencias, reuniones técnicas y visitas a museos franceses y extranjeros. Más de un centenar de expertos, responsables culturales y agentes de seguridad participaron en el proceso.
El informe alerta de la «obsolescencia» de parte de los sistemas de protección del Louvre y reconoce «deficiencias» en la gestión de los riesgos. La comisión sostiene que existió una «subestimación crónica» de las amenazas relacionadas con la seguridad de las colecciones.
Las conclusiones coinciden con las advertencias formuladas meses atrás por el Tribunal de Cuentas francés. En noviembre ya señaló que el museo había dado prioridad a iniciativas «más visibles y atractivas» frente a inversiones destinadas a reforzar la vigilancia y la protección de las obras.
El diputado Alexis Corbière, encargado de presentar parte de las recomendaciones, criticó también la falta de control del Ministerio de Cultura francés sobre las decisiones internas del museo. A su juicio, el sistema actual de designación de directores favorece una excesiva dependencia política. Por ello, propone que los responsables de grandes instituciones culturales sean elegidos mediante procedimientos más transparentes y con participación de los consejos de administración.
La comisión reclama además un refuerzo urgente de los equipos encargados de supervisar la seguridad de los museos franceses. El informe destaca que solo tres trabajadores a tiempo completo integran actualmente la unidad ministerial encargada de controlar más de 1.200 museos en todo el país.
Entre las medidas propuestas figura también la incorporación de más personal fijo de seguridad en el Louvre y otros grandes museos nacionales. Los parlamentarios consideran necesario reducir la dependencia de empresas subcontratadas y mejorar las condiciones laborales y salariales de los vigilantes para hacer más atractivos esos puestos.