Fundado en 1910
José Luis Montes Toyos, delegado de patrimonio de San Ginés, y Pablo Sánchez Garrido  el día de la colocación de la nueva lápida.

José Luis Montes Toyos, delegado de patrimonio de San Ginés, y Pablo Sánchez Garrido el día de la colocación

La nueva lápida en la iglesia de San Ginés recupera su vínculo con Calderón de la Barca y su legado

La sustitución por la nueva lápida se ha producido en el marco de la colaboración entre la Universidad CEU San Pablo y el Delegado de patrimonio del templo, monseñor José Luis Montes

La histórica Iglesia de San Ginés de Arlés, ubicada en pleno corazón de la capital, ha enriquecido su vinculación con el Siglo de Oro y con Calderón de la Barca gracias a la instalación de una nueva lápida conmemorativa el pasado lunes. Una lápida que corrige a la anterior en ciertos errores sobre la historicidad del templo, así como en su omisión al inmortal autor del Siglo de Oro.

El relieve, labrado en granito gris, rinde tributo a la casi milenaria trayectoria del templo desde sus orígenes medievales en 1106, consagrando la memoria de cuatro de los más destacados genios de las letras y las artes españolas que vincularon sus vidas a esta parroquia.

Ciertamente, aunque la lápida anterior hacía referencia a Lope de Vega, Quevedo o Tomás Luis de Victoria, omitía el hecho de la confirmación que recibía un joven Pedro Calderón de la Barca, un 16 de agosto de 1609, cuando el futuro escritor contaba con apenas nueve años de edad. Hay que tener en cuenta que los datos sobre la vida de Calderón son muy escasos, motivo por el que un destacado calderonista Valbuena Prat hablaba de una «biografía del silencio» en torno al escritor.

Reproducción de la partida original de confirmación de Pedro Calderón de la Barca

Reproducción de la partida original de confirmación de Pedro Calderón de la BarcaArchivo parroquial de San Ginés

Sobre el hecho de su confirmación existía alguna vaga referencia, que la vinculaba a san Ginés, pero contenía un error cronológico de una década, ya que la copia de la partida de confirmación de Calderón que el archivo catedralicio de Toledo guarda en el «expediente de órdenes» del dramaturgo y que fue realizada en 1651 para solicitar su nombramiento como Capellán de los Reyes Nuevos de Toledo, dice que fue confirmado en 1619.

En efecto, según reproducía Mario Arellano García en un artículo casi desconocido sobre Calderón, se indicaba que recibió el sacramento de la confirmación en San Ginés el 16 de agosto de 1619. De hecho, este mismo autor añade: «Como habrán observado él dice que le ordenaron de prima tonsura con diez o doce años, y después su confirmación es a los diecinueve años, en algún sitio debe existir un error.»

No fue un error de transcripción de este autor, ya que si analizamos el documento original del archivo de Toledo, puede verse claramente que pone 1619 (cuyo fragmento reproducimos a continuación).

José Luis Montes Toyos, delegado de patrimonio de San Ginés, y Pablo Sánchez Garrido, junto a la lápida

José Luis Montes Toyos, delegado de patrimonio de San Ginés, y Pablo Sánchez Garrido, junto a la lápida

Esta fecha era evidentemente errónea también por el hecho de que el oficiante de la confirmación, Juan de Melchor, Obispo de Troya, la efectuaba «con comisión del Ilustrísimo Señor Cardenal Don Bernardo de Rojas y Sandoval», el cual había fallecido varios meses antes. El padrino fue el doctor Pedro Ronquillo, clérigo de san Ginés, quien administró los últimos sacramentos a los padres de Calderón, parroquianos de la iglesia, así como a Tomás Luis de Victoria.

El error pudimos deshacerlo al acudir a los archivos de la parroquia de San Ginés, donde al obtener la partida de confirmación original —que reproducimos íntegramente más abajo— se indicaba que la confirmación se produjo: «En la villa de Madrid a dieciséis días del mes de agosto de mil seiscientos y nueve…».

Desde el proyecto de investigación centrado en la búsqueda de elementos biográficos de Calderón de la Barca y de sus restos mortales, realizado desde la Universidad CEU San Pablo, estos datos nos llevaron a presentar un informe propuesta de reforma de la lápida ante el párroco de la iglesia de san Ginés, don Antonio Hernán.

Tras dicha reunión, celebrada el pasado 4 de marzo, el párroco nos puso en contacto con el archivero y con el delegado de patrimonio del histórico templo, don José Luis Montes Toyos —gran especialista en historia del arte y patrimonio eclesiástico—, el cual nos recibió con gran amabilidad señalando su plena coincidencia en la propuesta.

Reproducción de la partida original de confirmación de Pedro Calderón de la Barca

Reproducción de la partida original de confirmación de Pedro Calderón de la BarcaArchivo parroquial de San Ginés

De hecho, según nos indicó, él tenía también idea desde hacía unos años atrás de modificar algunos aspectos erróneos de la lápida, entre lo cual podía figurar la inclusión de la referencia a Calderón de la Barca, de la que también era consciente.

Nos indicó que nuestra propuesta reactivó su intención de realizar esta modificación, que había quedado en el olvido. Con este nuevo impulso y tras la solicitud de la debida autorización a Patrimonio de la Comunidad de Madrid, el pasado 25 de mayo —fecha en que causalmente se celebraba el 145 aniversario del fallecimiento de Calderón de la Barca—, la iglesia de San Ginés retiraba su antigua lápida y colocaba la nueva que ahora puede verse a la entrada del templo.

Pero el nuevo monumento epigráfico no se limita a Calderón. La placa es una muestra estelar del Siglo de Oro. Estructurada con elegante sobriedad, la inscripción desgrana ordenadamente las actas que vinculan a la iglesia con sus más ilustres feligreses civiles: Francisco de Quevedo Villegas, bautizado el 26 de septiembre de 1580. Félix Lope de Vega Carpio, quien contrajo matrimonio en el templo el 10 de mayo de 1588. Pedro Calderón de la Barca, confirmado el 16 de agosto de 1609. Tomás Luis de Victoria, el maestro de la polifonía renacentista, fallecido en la demarcación el 27 de agosto de 1611.

Además de ensalzar a estos sus «hijos de universal renombre», la lápida de la iglesia ofrece una concisa crónica arquitectónica del propio edificio. Recuerda al turista y al devoto que el primer templo medieval fue erigido en el año 1106 bajo el reinado de Alfonso VI, y detalla, entre otros aspectos, la posterior inauguración de la estructura moderna el 25 de julio de 1645, trazada por el arquitecto Fray Lorenzo de San Nicolás bajo el mecenazgo del monarca Felipe IV.

La confirmación de Calderón de la Barca, rescatada del papel antiguo del archivo y fijada ahora en la piedra, recuerda a los ciudadanos que los grandes monumentos del espíritu humano comenzaron a fraguarse en los gestos más cotidianos de nuestra historia compartida. En el caso de Calderón, su confirmación en esa fe cristiana de la que es probablemente su principal valedor dentro de la literatura universal, no es un dato anecdótico, sino uno que bien merece ser labrado en piedra para la posteridad.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas