El último sombrero de Napoleón
El último sombrero de Napoleón reaparece en Francia tras más de un siglo oculto
El bicornio que el emperador llevó a Santa Elena se exhibe en Chantilly dentro de una muestra dedicada a la reina Carolina Murat, con más de cien piezas inéditas y préstamos internacionales
El museo Condé de Chantilly, al norte de París, exhibe desde este sábado el último sombrero que utilizó Napoleón Bonaparte antes de su exilio a Santa Elena. Se trata de un bicornio negro con escarapela revolucionaria que no había vuelto a mostrarse al público desde 1904.
La pieza se integra en la exposición De Nápoles a Chantilly. Las colecciones de la reina Carolina Murat, que reúne más de un centenar de objetos vinculados a Carolina Murat, hermana del emperador y figura clave del gusto artístico europeo de comienzos del siglo XIX.
El director del museo, Mathieu Deldicque, ha explicado que el sombrero formaba parte del conjunto reunido por la reina y permanecía en los almacenes del Condé desde su última exhibición hace más de un siglo. Tras un proceso de revisión, el equipo ha confirmado su autenticidad y su trazabilidad dentro de aquellas colecciones privadas.
El sombrero de Napoleón
La muestra reconstruye el papel de Murat como mecenas en Nápoles. Impulsó encargos a algunos de los principales artistas del momento, entre ellos Antonio Canova, Jean-Auguste-Dominique Ingres o François Gérard. Buena parte de esas obras viajan ahora a Francia desde colecciones italianas, en colaboración con instituciones como el museo de Capodimonte o el Palacio Real de Nápoles.
El conjunto se completa con piezas de la colección permanente de Chantilly, desde antigüedades de Pompeya hasta esculturas y pintura europea. Según el museo, el objetivo es mostrar el diálogo entre el gusto napolitano promovido por Murat y el legado artístico reunido en el castillo francés en el siglo XIX.
Junto a la exposición principal, el Condé presenta un segundo espacio dedicado a Napoleón. Incluye documentos, libros y piezas nunca expuestas, entre ellas una carta con anotaciones del emperador durante la campaña de Egipto, otra dirigida a Joséphine y una pistola atribuida a su uso personal.
La muestra permanecerá abierta hasta el 4 de octubre y aspira a reforzar la lectura del vínculo histórico y artístico entre Nápoles y Chantilly, a través de una de las colecciones privadas más influyentes del periodo napoleónico.