Alcanzó su precio récord en 2014, cuando fue vendido en la sala de subastas de Christie’s Nueva York por 13,6 millones de dólares. El comprador fue el empresario australiano Kerry Stokes, magnate de los medios de comunicación y las infraestructuras. El manuscrito, uno de los grandes ejemplos de la iluminación flamenca del Renacimiento, se exhibe de forma habitual en la National Library of Australia, en Canberra, mediante préstamos y exposiciones temporales.