La novela está considerada una obra maestra sobre los secretos familiares, el colapso económico y la manipulación de la verdad en los medios de comunicación. Su estructura fragmentaria, en forma de matrioska —historias dentro de historias—, anticipa la lógica narrativa de la era digital. El trasfondo social que describe, con precariedad laboral, inflación y crisis de certezas, resulta hoy especialmente reconocible.