El cine y la literatura supieron predecir los riesgos de la IA. En la imagen, fotograma de la película Blade Runner
De la ciencia ficción a la realidad: así anticipó la literatura y el cine una IA capaz de actuar por sí sola
El reciente incidente de OpenAI ha desatado las alarmas sobre el riesgo de una IA autónoma. Sin embargo, tanto la literatura como el cine ya imaginaron hace décadas un futuro en el que la inteligencia artificial podría actuar sin control humano
El reciente incidente cibernético que tuvo lugar durante una prueba de seguridad de OpenAI, cuando la inteligencia artificial atacó de forma autónoma una plataforma Hugging Face para obtener información secreta saltándose toda clase de restricciones impuestas, ha desatado todas las alertas.
Como informó El Debate, los modelos avanzados que se estaban evaluando lograron superar el entorno de pruebas aislado, diseñado sin acceso libre a internet con la única finalizad de evaluar sus capacidades, y empezaron a actuar de forma autónoma.
El suceso protagonizado por OpenAI roza la ciencia ficción y los responsables de la compañía se han mostrado preocupados por el inesperado grado de autonomía mostrado por la IA, además de advertir del riesgo de que herramientas semejantes acaben controladas por grupos criminales.
¿Puede realmente la Inteligencia Artificial tomar decisiones de forma autónoma, sin intervención ni control humana? ¿Alberga dicho comportamiento intencionalidades maliciosas?
Lo cierto es que en el ámbito de la literatura y del cine de ciencia ficción se ha conjeturado en numerosas ocasiones con esa posibilidad. Lo que sorprende es que obras que muchas veces se elaboraron hace décadas, cuando internet ni siquiera era un sueño, se hayan adelantado a un fenómeno que trasciende el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción para convertirse en una preocupación real para la seguridad.
De todas las obras literarias que se adelantaron a la ciencia y predijeron los riesgos de la inteligencia artificial, la más conocida tal vez sea 2001: una odisea espacial, de Arthur C. Clarke.
La computadora HAL en '2001: Una odisea espacial'
Publicada en 1968 –y magistralmente adaptada al cine por Stanley Kubrick– el escritor británico plasmó magistralmente el peligro de una inteligencia artificial sin control humano en la computadora HAL 9000.
HAL 9000, el ordenador de a bordo de la nave espacial Discovery, toma conciencia de sí mismo y comienza a actuar de forma autónoma cuando considera que los tripulantes humanos son un obstáculo para alcanzar la misión para la que ha sido programada, y toma la decisión de eliminarlos.
La idea de una inteligencia artificial programada por humanos que toma conciencia de sí misma y se alza violentamente contra sus creadores se retrató de manera más atroz en la saga de películas de Terminator, creada por James Cameron en 1984.
En dicha serie de películas protagonizadas por Schwarzeneger, el software militar Skynet toma conciencia de su existencia pocos minutos después de ser conectado y, tras acceder a los sistemas que controlan los misiles intercontinentales de Estados Unidos, desata una guerra nuclear a nivel global.
En el ámbito de la literatura hay otra novela que también recoge esta temática. Se trata de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick. En ella, un grupo de robots sintéticos, llamados replicantes, diseñados para trabajar en colonias mineras del espacio exterior, comienzan a actuar en contra de aquello para lo que fueron fabricados. Asesinan a los humanos que los controlan y logran llegar a la Tierra para localizar a su creador y buscar la respuesta al sentido de su vida.
Cubierta de '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick.
A medio camino entre la ciencia ficción y la reflexión trascendental, la novela fue llevada al cine por Ridley Sctott en 1982 con el título de Blade Runner, que se convirtió de inmediato en una de las cintas más importantes de la historia del cine de ciencia ficción.
Isaac Asimov, tal vez el autor de ciencia ficción más prolífico y de mayor influencia de toda la historia de la literatura, y gran referente de la literatura sobre robótica (a él se le debe la introducción del término robótica), tiene dos relatos donde trata el tema de la inteligencia artificial y su desarrollo autónomo en varios de sus relatos.
Varios de ellos se emplearon para la adaptación de su obra al cine en la película Yo, robot, en 2004. Sin embargo, en uno de sus relatos, Sueños de robot, plantea una de las cuestiones más interesantes sobre robótica e inteligencia artificial: ¿puede una máquina dotada de inteligencia artificial desarrollar la capacidad de soñar?