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Bajorrelieve con dioses egipcios

Bajorrelieve con dioses egipcios

Más que hombres con cabeza de animal: cuatro mitos para conocer la religión del Antiguo Egipto

La religión egipcia es fascinante y alberga un gran número de mitos asombrosos que permiten conocer mejor el pensamiento egipcio

La mitología egipcia es fascinante. A todo el mundo le llama la atención sus monstruosos dioses con cuerpo de ser humano y cabeza de animal. Sin embargo, es mucho más que eso.

Se trata de una mitología compleja con miles de años de antigüedad. De hecho, difiere bastante del concepto occidental de mitología, ya que en Egipto era común que cada nomo o región tuviera su propia cosmogonía.

De esa manera, el habitante de Menfis creía que el dios Ptah había creado el universo de su mente, mientras que el que vivía en Heliópolis creía que el universo provenía de Atum, dios que emergió del Nun (el vacío primordial).

De todos modos, hay que destacar una cosa: todas las cosmogonías tenían en común que el mundo era un Orden perfecto creado por los dioses. Este orden se llamaba Maat, y el faraón, hijo de los dioses y dios en la tierra, era el encargado de mantenerlo.

Aún así, las distintas cosmogonías provocaron que cada región tuviera sus mitos y que durante los 3000 años que perduró la religión egipcia, se dieran variaciones y cambios. Cabe destacar que la mayoría de mitos conocidos son los de la cosmogonía heliopolitana. En todos los casos, se trata de historias fascinantes.

El viaje de Ra

El sol era un pilar fundamental para los egipcios. Principalmente en la cosmogonía helipolitana (de la ciudad de Heliópolis), donde uno de sus principales dioses era Ra, el sol mismo. Ra era el encargado de velar por la Maat, es decir de contener al caos. Por ello un día nuevo simbolizaba que la Maat seguía su curso. Pero, todo cambiaba cuando caía la noche: ahí Ra descendía a la Duat, el reino de los muertos y un lugar lleno de monstruos.

Ra (izquierda) acompañado de Isis

Ra (izquierda) acompañado de Isis (centro)

Durante su travesía en su barca solar, Ra era escoltado por muchos dioses. Mientras, la serpiente Apofis intentaba devorar al dios y su barca. Esta siempre era derrotada, así Ra volvía al mundo terrenal iniciándose un nuevo día. Para al caer la noche volver a repetir el interminable ciclo.

El mito era la representación perfecta de la Maat y del orden cósmico egipcio. Aún así, había variaciones en el relato. Por ejemplo en algunas versiones, Ra emergía como Jepri, el escarabajo mañanero que empujaba el sol de igual manera a la que el escarabajo pelotero empuja su bola de estiércol.

El mito de Osiris

Probablemente, Osiris fue el dios más importante del panteón egipcio. Era el hijo primogénito de Geb y Nut (el cielo y la tierra), y recibió en herencia el Nilo. Mientras que su hermano, Seth, recibió el desierto.

Este último envidiaba a Osiris, ya que este era un dios generoso que sacó a los egipcios de la barbarie. Por ello Seth, envidioso, organizó un banquete. Allí presentó un ataúd, hecho específicamente para su hermano. Logró engañarlo y Osiris se metió en este. A continuación lo sellaron y lo tiraron al mar.

El ataúd acabó en Fenicia. Isis (mujer de Osiris) desconsolada al enterarse, fue a buscarlo, logró recuperarlo y volvió con él a Egipto. Pero Seth, al descubrirlo, profanó el cuerpo de su hermano y lo descuartizó en catorce partes, que repartió por Egipto.

El dios Osiris

El dios Osiris

Isis se propuso recuperarlo y lo logró. Ayudada por Anubis, reconstruyó el cuerpo de su marido. Una vez hecho, Osiris e Isis engendraron a Horus. Dado que Osiris había muerto, pasó a reinar en el Más Allá. Mientras que Horus creció escondido y preparándose para vengar a su padre. Cuando creció se enfrentó en un gran número de batallas a su tío, hasta que logró derrotarlo y ser el faraón de Egipto.

Sekhmet y Hathor

Al principio, Ra estaba contento con la humanidad. Sin embargo, esta se desvió de las buenas costumbres, desatando la ira del dios. Enfadado, Ra envió a Hathor, bajo la forma de Sekhmet, una leona, a castigar a los hombres. Sin embargo, en su frenesí arrasó casi todo Egipto. Los dioses le pidieron a Ra que acabase con ello, ya que la humanidad estaba en peligro.

La diosa Hathor

La diosa Hathor

Así envió a Tennet, diosa de la cerveza, a contener a la leona. Tennet elaboró cerveza en grandes cantidades y la tiñó de rojo. Esto era porque Sekhmet, estaba sedienta de sangre, de manera que confundiría la cerveza con esta.

Así fue: la leona se emborrachó, entonces volvió a tener la forma de Hathor. Esta era su contraparte positiva, y desde ese momento, se dedicó a dar regalos a los hombres.

El juicio de Osiris

La vida después de la muerte era uno de los principales pilares para los egipcios. Todo lo relacionado con la muerte suponía un complejo ritual y, de hecho, Anubis y Osiris, dioses relacionados con la momificación y la muerte, eran de los más importantes del panteón egipcio.

Las andanzas del fallecido no concluían una vez había sido convenientemente momificado y enterrado; todavía tenía que recorrer la Duat. Allí era guiado por Anubis, hasta que finalmente llegaban hasta Osiris, donde había un tribunal que debía de juzgar al fallecido.

Annubis embalsamando

Anubis embalsamando

Anubis extraía el corazón de este, llamado Ib, que representaba la conciencia y la moralidad. El Ib se depositaba en una balanza de dos platillos. En el otro había una pluma, que hacía de contraparte del Ib. Si el corazón pesaba menos que la pluma, el fallecido era justo y partía al campo de juncos. En caso de que fuera al revés, era devorado por Ammit: un ser con cabeza de cocodrilo, melena, torso y patas de león, además de cuartos traseros de hipopótamo.

El Antiguo Egipto es asombroso, rico en historia, patrimonio y también en cultura y mitología. Conocer su mitología permite acercarse más a la realidad y pensamiento de los habitantes del Nilo.

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