Fundado en 1910

Sala de Batallas del Monasterio de San Lorenzo de El EscorialPatrimonio Nacional

¿Qué gestas españolas están representadas en la Sala de Batallas de El Escorial?

La Galería del Rey o Sala de Batallas del Monasterio de El Escorial es un poderoso instrumento propagandístico donde aparecen representadas las batallas más importantes de tiempos de Felipe II

La Sala de Batallas del Monasterio de El Escorial tiene cerca de 60 metros de muros totalmente pintados al fresco donde se narra, con un detallismo casi imposible, algunas de las batallas más importantes en las que participó España durante los siglos XV y XVI.

La Galería del Rey, que es su nombre real, se concibió como un gran lienzo propagandístico donde se mostraban las grandes gestas españolas, los grandes logros de una Monarquía triunfante, de una Corona invicta que imponía su hegemonía en Europa y en el mundo conocido.

Aunque son pinturas al fresco, la idea era simular tapices, se apunta en Patrimonio Nacional. Son cuatro las batallas representadas: la batalla de la Higueruela, la batalla de San Quintín y la conquista de Portugal y sus islas (Terceras y Azores).

La batalla de la Higueruela tuvo lugar en 1431 durante el reinado de Juan II de Castilla en el contexto de la guerra contra el Reino nazarí de Granada.

En tiempos de Felipe II esta batalla tenía una especial relevancia propagandística. Con ella se quería subrayar la continuidad histórica entre la Casa de Trastámara y la dinastía de los Habsburgo españoles. Se buscaba también hacer hincapié en la gesta lograda por España en la reconquista de su territorio frente a los reinos musulmanes.

La batalla, que se saldó con una aplastante victoria castellana, fue un antecedente directo de la toma del Reino de Granada que protagonizarían los Reyes Católicos en 1492.

La batalla de San Quintín fue, junto con Lepanto, la batalla más decisiva del reinado de Felipe II. Tuvo lugar el 10 de agosto de 1557 y en su recuerdo se levantó el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

La victoria fue decisiva en la guerra que Felipe II mantuvo con Francia por el control de los dominios italianos.

Por último, las dos representaciones de la guerra con Portugal en 1583 un representa la conquista de los territorios peninsulares portugueses, y el otro de las islas Terceras y Azores.

La función de esta sala era causar una honda impresión al visitante, que tenía que atravesarla para llegar al palacio real situado en el monasterio.

Los pintores que la realizaron fueron los maestros genoveses Niccolò Granello, Fabrizio Castello, Lazzaro Tavarone y Orazio Cambiaso.

La sala no solo tiene un enorme valor artístico, sino también documental. El asombroso detallismo y realismo con que se representaron las batallas son un testimonio de incalculable valor para reconstruir las batallas del Renacimiento, el tipo de armas y armaduras, sus ropas, sus tácticas militares o los estandartes de los Tercios españoles.

En la representación de batallas se aprecia desde la infantería, armada con lanzas, picas y ballestas y la caballería avanzar sobre las líneas enemigas, enarbolando las armas de Castilla o la Cruz de Borgoña, hasta los asaltos navales de los galeones y galeras de la Armada sobre las posiciones portuguesas en el Atlántico.

Se aprecian también la disposición de los campamentos cristiano y musulmán, en el caso de la representación de la batalla de la Higueruela contra el reino nazarí; o de las fortificaciones en la batalla de San Quintín.

La sala estaba pensada para que el visitante tuviera que recorrerla tanto al llegar como al partir, haciéndole testigo del poderío militar y naval español y de la monarquía hispánica.