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Detalle de El beso de Gustav Klimt

La curiosa razón por la que «hueso» se escribe con h: para que no se confunda con «beso»

Nada tienen que ver en la actualidad una palabra con la otra, pero una práctica ortográfica antigua podía confundirlas

Antiguamente la «u» se podía usar como variante de «v» porque ambos grafemas podían representar «tanto el fonema vocálico /u/ como el consonántico /b/», según la RAE.

La «b» siempre se pronunció con un sonido bilabial, mientras que la «v» se pronunciaba de forma muy similar a la «u» en el latín clásico. Más adelante los romanos empezaron a pronunciarlas igual, lo que se mantuvo en el español medieval (y actual, solo por la etimología de las palabras).

De este modo, «para evitar que una grafía como «ueso» (del latín «ossum» 'hueso'), habitual precisamente en el español medieval, se leyera erróneamente /béso/ en lugar de /uéso/, se comenzó desde antiguo a escribir una «h» delante de la «u» para indicar su valor vocálico», para diferenciarla «de los casos en que tenía valor consonántico, como en «uelo» (hoy «velo», del latín «velum»), que, al ir sin «h», se leería necesariamente /bélo/».

Así explica la RAE de forma inequívoca la peculiar razón por la que «hueso» se escribe con h, no así las palabras derivadas como «osario» del original «ossum». La Fundéu indica que se escriben con h «los compuestos y derivados de palabras que tienen h, excepto los derivados de hueso, huevo, hueco y huérfano: escribimos huelguista, pero óseo, óvulo, oquedad y orfandad».

La RAE añade en este caso «las diferencias de igual tipo que se observan entre formas de un mismo verbo...»: «oler» u «olía» y «huelo» o «huele». También hay distinción entre algunos topónimos y sus gentilicios como Huesca (de 'Osca') y oscense.