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Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

Esperando a Morante, sólo la maestría de Diego Ventura

Alternativa del caballero mexicano Javier Funtanet

El rejoneador Diego Ventura saluda con su trofeo en el festejo de rejones de la Feria taurina de Begoña

El rejoneador Diego Ventura saluda con su trofeo en el festejo de rejones de la Feria taurina de BegoñaEFE

Dan cuenta los periódicos asturianos de las colas que se forman, desde antes del amanecer, delante de las taquillas de la Plaza de Toros de El Bibio y cuentan los detalles pintorescos: sillas plegables, taburetes, turnos de familiares o compañeros… Evidentemente, muchos aficionados que no tienen abono para toda la Feria no quieren perderse las dos últimas corridas de toros, con Morante y Roca Rey.

Es lo mismo que ha sucedido en Santander, en El Puerto de Santa María, en Pontevedra, en Huesca… La benéfica influencia, para la Fiesta, de los ataques de Sumar y del ministro Ernest Urtasun se extiende por España entera y llega hasta a regiones como Galicia y Asturias…

En Gijón, todos se preguntan si podrá torear Morante este viernes, a pesar de su dolencia. Nadie lo sabe pero todos confiamos en que sí: su actitud actual de asumir compromisos taurinos aumenta nuestras esperanzas.

En una Feria como la de Begoña, parece lógico un festejo de rejones, para atraer el público partidario de este tipo de corridas. Si a eso se une la presencia de Diego Ventura, el indiscutible número uno actual, el éxito de taquilla y el resultado parecen asegurados.

Dentro de eso, el empresario Carlos Zúñiga sigue mostrando su originalidad con este cartel, en el que acompañan a la gran figura dos caballeros jóvenes y poco conocidos por el gran público: el portugués Duarte Fernandes y el mexicano Javier Funtanet. Es una apuesta que puede tener cierto riesgo: sólo el resultado decidirá si se ha acertado o no pero la bondad de este público lo salva todo.

La ganadería de Los Espartales, de encaste Murube-Urquijo, es una de las más prestigiosas, para el toreo a caballo. Esta tarde, sin embargo, los toros mansean mucho, dan muy poco juego. Diego Ventura da una lección en su primero pero se estrella contra la falta de casta del cuarto. Duarte Fernandes tiene una aceptable actuación, salvo al matar. Con el mejor lote, el único que da algo de juego, Javier Funtanet toma la alternativa.

El rejoneador Diego Ventura con su primer toro en el festejo de rejones de la Feria taurina de Begoña

El rejoneador Diego Ventura con su primer toro en el festejo de rejones de la Feria taurina de BegoñaEFE

La gran novedad en el cartel es la presentación de este mexicano, Javier Funtanet, de veintitrés años, totalmente desconocido para el público español. Según se anuncia, esta tarde toma la alternativa (aunque, en el rejoneo, este paso está menos claro que en el toreo a pie).

Evidentemente, Carlos Zúñiga debe tener motivos fundados para contratarlo y Diego Ventura, para apadrinarlo. Para la afición mexicana, desde luego, sería muy bueno que un caballero de su país se abriera camino en España (donde también lo apoyarían bastantes compatriotas, que acuden a las Ferias españolas).

En el toro de la alternativa, el rejón de recibo queda muy trasero. Luego, Funtanet encela al toro y mejora algo al clavar, pero sólo algo; además, su caballo protesta y las distancias, en los quiebros, no son las habituales, en las primeras figuras. Los gestos al público, por desgracia, si que son los habituales y muy excesivos. Después de muchas vueltas, acierta con el rejón de muerte a la segunda. Una parte del bondadoso público pide el trofeo, que no se concede.

El rejoneador Diego Ventura (d) da la alternativa al mexicano Javier Funtanet (i)

El rejoneador Diego Ventura (d) da la alternativa al mexicano Javier Funtanet (i)EFE

El último toro sale barbeando tablas pero luego reacciona con cierta casta. Funtanet clava el rejón al segundo intento pero continúa con sus gestos al público. El caballero se abre mucho en los quiebros, pasa momentos de apuro; acierta clavando al violín y con las banderillas cortas. Mata a la tercera.

Ya ha tomado la alternativa. No encontrará en toda España un público más cariñoso que el de Gijón.

Duarte Fernandes, de ilustre familia de rejoneadores (es sobrino de Rui Fernandes), tiene veinticuatro años y ha confirmado ya en Las Ventas .

El tercer toro sale con pies, se distrae pero transmite mucho. El caballero portugués lo encela, lo lleva prendido a la cola con El Dourado; se luce con alardes en la cara del toro, que flaquea. Ha tenido una buena actuación pero mata a la tercera.

El quinto mansea a tablas. Con Ibérico (¡vaya nombre bonito para un caballo portugués!), Duarte intenta encelarlo pero el animal muestra muy poquita casta. Se luce el caballero en algunos quiebros, con un toro desentendido, que acaba echándose. Mata a la segunda.

He dejado para el final a Diego Ventura, que marca claras distancias, no sólo con sus jóvenes compañeros de esta tarde sino con todo el escalafón actual del toreo a caballo.

Mansea a tablas de salida el segundo pero Ventura lo fija, lo torea en corto magistralmente, exponiendo mucho, hace alardes ecuestres con Quirico (el nombre del vanidoso gallo del cuento infantil) y clava con acierto. Con Lío, ya se sabe la que arma, en los quiebros. El delirio se desata con las cortas, las rosas y los desplantes. Pincha antes del rejón y el premio se queda en una oreja.

El cuarto sale tan parado que ni embiste a los capotes de los auxiliadores. Diego recurre a Bronce, ha de llegarle al toro muy cerca, le busca las vueltas pero el animal no tiene celo alguno; por eso, clava desigual. El rejón queda atravesado y necesita descabellos. Esta vez, ni siquiera su maestría ha logrado brillar, con un toro tan insulso.

Dan igual los trofeos: una tarde más, Diego Ventura ha demostrado su categoría como torero a caballo. Me gusta también verlo con toros que saquen dificultades para ver cómo las resuelve: es lo que siempre hemos dicho de los grandes lidiadores. Esta tarde, lo ha logrado con su primero pero no con el otro.

Samuel Beckett ha hecho famoso el título Esperando a Godot, la obra maestra del teatro del absurdo. En Gijón, ahora, los aficionados están esperando a Morante: con espera y con esperanza, añadiría Pedro Laín . Deseo que su esperanza se cumpla.

Esperando a Morante, he disfrutado todos con una lección magistral (sólo una) de Diego Ventura.

ficha

  • Gijón. Plaza de Toros de El Bibio. Segundo festejo de la Feria de Begoña. Viernes, 14 de agosto de 2026. Corrida de rejones. Dos tercios de entrada.
  • Toros de Los Espartales: salvo el primero y el sexto, mansos y deslucidos.
  • DIEGO VENTURA, en el segundo, pinchazo y rejón (oreja). En el cuarto, rejón atravesado y tres descabellos (silencio).
  • DUARTE FERNANDES, en el tercero, dos pinchazos, rejón y descabello (ovación). En el quinto, pinchazo y rejón (saludos).
  • JAVIER FUNTANET, que toma la alternativa, en el primero, pinchazo y rejón, (petición y vuelta). En el sexto, dos pinchazos y rejón (vuelta).
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