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Detalle del Políptico de San Gregorio de Antonello de Messina

El robo de pinturas renacentistas en Sicilia apunta a un resurgimiento de la Cosa Nostra

Responsables del museo de donde fueron extraídas las pinturas del maestro del Renacimiento Antonello da Messina así como las autoridades sicilianas apuntan a una operación de la mafia tras el robo

Con la detención de Matteo Messina Denaro en la localidad siciliana de Campobello di Mazara en enero de 2023, se anunció la caída del último gran capo de la Cosa Nostra y del otrora poderoso clan de los Corleonesi.

Se cerraba así un círculo de lucha contra la mafia siciliana que había comenzado en los años 80, cuando la Cosa Nostra declaró la guerra al Estado italiano y comenzó una campaña de atentados terroristas.

El asesinato de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en 1992 supuso un punto de inflexión que llevó al Estado italiano a plantar cara para desarticular la Cosa Nostra.

Con el fallecimiento por cáncer de Matteo Messina Denaro poco después de su detención se dio por desarticulada la Cosa Nostra, que pasaba a ser historia.

Matteo Messina Denaro, el último capo de la Cosa Nostra, detenido en 2023 y fallecido poco despuésAFP

Sin embargo, el reciente robo de varias pinturas del maestro renacentista Antonello da Messina en el Museo Interdisciplinario de Messina, Sicilia, ha desatado las alertas.

Lo que parecía en un principio un episodio más de la lamentable oleada de robos que está asolando museos en toda Europa se tornó rápidamente en un asunto propio de Italia cuando los expertos desvelaron que la hipótesis mafiosa es la principal con la que está trabajando.

Según la prensa italiana, los autores del robo podrían ser remanentes de la estructura de crimen organizado de la antigua Cosa Nostra, que se estarían especializando en arte robado como forma de recuperar el poder perdido.

El Políptico de San Gregorio de Antonello da Messina robado en Sicilia

En particular, apuntan los expertos, el robo de las pinturas de Antonello da Messina –el conocido Políptico de San Gregorio y otra tablilla de doble cara que representa a la Virgen con el Niño– habrían sido sustraídas como herramienta de chantaje al Estado italiano. Las autoridades, de momento, guardan absoluto silencio al respecto.

El responsable de cultura del ayuntamiento de Messina, Enzo Caruso, compartió con Reuters sus sospechas al respecto, y apuntó a que la sencillez, rapidez y limpieza con que se efectuó el asalto y robo es imposible de ejecutar «sin conocer a fondo la distribución del museo». «Es todo muy, muy extraño», declaró a Reuters.

En ese sentido, lo que Caruso tan solo sugirió lo dijo con todas las palabras el presidente de la región de Sicilia, Renato Schifani: cabe la posibilidad de que los ladrones contaran con uno o varios cómplices entre el personal del museo.

Esa capacidad para establecer topos en la institución es propia de la Cosa Nostra sostenidas en las redes de criminalidad, omertà, deudas de vida y vínculos familiares. Ninguna otra organización criminal en Sicilia tiene capacidad para llegar a algo así.

Otro argumento que sostiene la hipótesis de que las pinturas han sido tomadas como rehenes la apuntaba también Caruso: las pinturas robadas son imposibles de vender en el mercado negro o trasladar fuera de la isla. Por eso no dudó en apuntar a que la mafia «podría intentar chantajear al propio Estado para devolver las pinturas».

Curiosamente, los ladrones abandonaron dos de las tablas del Políptico de Antonello da Messina que aparecieron más tarde abandonadas en la calle: los ladrones no contaban con su peso y prefirieron tirarlas y llevarse solo los lienzos, más ligeros y fáciles de transportar, y las tablas más representativas del conjunto de San Gregorio.