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Imagen parcial del retrato del conde-duque de Olivares adquirido por el Museo Getty

Imagen parcial del retrato del conde-duque de Olivares adquirido por el Museo GettyMuseo Getty

El Museo Getty de California adquiere un retrato del conde-duque de Olivares pintado por Velázquez

El cuadro pertenece a una serie de retratos pintados por Velázquez del conde-duque de Olivares, uno de los cuales se encuentra en España

El retrato del conde-duque de Olivares atribuido a Diego Velázquez, cuya existencia salió a la luz hace apenas unos meses gracias a la investigación de un experto, ha pasado a formar parte de la colección del Museo J. Paul Getty. La institución estadounidense ha anunciado la adquisición de la obra, aunque no ha hecho pública la cantidad desembolsada por el cuadro.

La pintura podrá contemplarse este otoño en el Pabellón Este del Centro Getty, situado en Los Ángeles, Estados Unidos, según informó el propio museo a través de un comunicado publicado en su página web.

El director de la institución, Timothy Potts, destacó la relevancia de la incorporación y subrayó la importancia de Velázquez dentro de la historia de la pintura europea. «Velázquez fue uno de los más grandes pintores de la Europa de principios de la Edad Moderna y uno de los exponentes más destacados de la larga y multifacética tradición del retrato de Estado», señaló. Potts añadió que «es una incorporación fundamental a la colección del Getty, y su valor se ve reforzado por la historia del cuadro, ya que no se conoció en su totalidad hasta hace poco».

La obra había sido localizada en una colección privada española por Salvador Salort-Pons, director del Instituto de Artes de Detroit. El investigador dio a conocer el hallazgo el pasado mes de julio mediante un artículo publicado en la revista Ars Magazine.

El descubrimiento culminó una búsqueda que se había prolongado durante 25 años. Salort-Pons explicó a Efe, después de hacerse público el hallazgo, que comenzó a seguir la pista de la pintura cuando realizaba su doctorado en Historia del Arte en Italia. Durante aquella etapa encontró documentación en la que se hacía referencia a la existencia de este retrato.

A finales del año pasado, los propietarios de una colección privada se pusieron en contacto con él mediante un correo electrónico y le invitaron a estudiar un cuadro. Después de someter la pintura a distintos análisis, el experto concluyó que se encontraba ante la obra que llevaba décadas buscando y que, hasta ese momento, no había podido ser localizada ni estudiada.

Según Salort-Pons, el retrato, titulado Conde-duque de Olivares con armadura, fue realizado en 1626, poco después de que Velázquez se trasladara a Madrid desde Sevilla para trabajar al servicio del rey Felipe IV.

La pintura fue entregada como obsequio al legado papal que había realizado un viaje extraordinario a Madrid. La pieza pertenecía a un encargo del que también formaba parte un retrato de Francesco Barberini, cardenal y sobrino del Papa Urbano VIII, según explicó el propio investigador.

El cuadro permaneció en la colección Barberini hasta finales del siglo XVII. Sin embargo, por el momento se desconoce cuál fue su recorrido posterior hasta acabar en la colección privada española en la que finalmente fue identificado y de la que ahora ha pasado al Museo J. Paul Getty.

Todo apunta a que la obra forma parte de una serie de cuatro retratos del conde-duque de Olivares realizados por Velázquez entre 1623 y 1626. Los otros tres cuadros de ese conjunto se conservan actualmente en el Museo de Arte de São Paulo, la Hispanic Society of America de Nueva York y la colección Várez Fisa, en España.

La pintura recién adquirida presenta, además, una diferencia significativa respecto a los otros retratos conocidos. Mientras que en esas obras Olivares aparece representado como un hombre de Estado en el interior de su despacho, en este cuadro Velázquez lo muestra por primera vez vestido con armadura.

El conservador jefe del Museo Getty, Davide Gasparrotto, destacó precisamente la singularidad de esta representación. «Este imponente y casi intimidante retrato constituye un valioso testimonio visual de uno de los estadistas españoles más influyentes del siglo XVII, que ejemplifica la innovación del pintor en el retrato cortesano y su magnífica capacidad para captar la personalidad del retratado directamente de la vida», afirmó.

En la actualidad se conocen alrededor de 120 pinturas de Velázquez. De ellas, aproximadamente 50 forman parte de la colección del Museo del Prado, en Madrid. La adquisición anunciada supone la entrada de la primera obra del pintor español en la colección del Getty y, al mismo tiempo, convierte al cuadro en la primera pintura del artista que se encuentra en la costa oeste de Estados Unidos.

Después de su exhibición en Los Ángeles, el retrato viajará al Instituto de Artes de Detroit. Allí podrá verse en la exposición ‘Velázquez y Olivares: Primeros años en la corte’, programada entre el 24 de enero y el 25 de julio de 2027.

La muestra tiene previsto reunir los retratos que Velázquez realizó del conde-duque de Olivares durante su primera etapa en Madrid. Junto a ellos se expondrá también el Retrato de Felipe IV con armadura y banda, una obra que se conserva en el Museo del Prado de Madrid.

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