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Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

Ni Morante, ni Luque, ni Borja Jiménez, ni el que inventó el toreo...

Desastre ganadero total, en el último festejo de la Feria de San Miguel

Morante de la Puebla, con el primero de su lote en la última corrida de la Feria de San Miguel de Sevilla

Morante de la Puebla, con el primero de su lote en la última corrida de la Feria de San Miguel de SevillaEFE

Esta Feria de San Miguel estaba resultando muy buena: por anunciar cuatro festejos; por los tres carteles de «No hay billetes»; por la transmisión en directo, en Canal Sur; por la Puerta del Príncipe de Pablo Aguado y todo lo que eso supone: el triunfo rotundo de una tauromaquia sevillana, basada en el ¡olé! y no en el ¡ay!, con la gracia de la improvisación…

Culmina la Feria con un gran cartel: nada menos que con Morante, acompañado por Daniel Luque y Borja Jiménez. ¿Tenía dudas alguien de que se iba a colocar de nuevo el cartel de «No hay billetes»?

Única duda previa. ¿Por qué Morante y sus compañeros no se han anunciado con la corrida de Jandilla, la que propició la gloria de Pablo Aguado? Lo ignoro.

Dio mal juego la novillada de Garcigrande; mucho peor, esta corrida, del mismo hierro: toros sin casta ni fuerza ni emoción alguna… Garcigrande es una prestigiosa ganadería pero lo de esta tarde ha sido un verdadero desastre. Ignoro las causas pero el resultado es indiscutible y no se puede maquillar. ¿Eligió Morante los toros de Garcigrande o se lo propuso la empresa? Misterios de los despachos taurinos, que nunca se explican. En todo caso, el resultado ha sido desastroso: ningún toro ha tenido casta ni fuerza. Con estas reses, ninguna faena ha logrado emocionar al público

Morante de la Puebla, con el capote ante el segundo de su lote

Morante de la Puebla, con el capote ante el segundo de su lote@lancesmaestranz

Luce Morante un vestido clásico, inspirado en uno, que usaba Gallito. Sale suelto el primero, altito; no le deja estirarse con el capote de vueltas verdes; lo pican mal, trasero. Lidia muy bien Juan José Domínguez, llevándolo largo . Comienza José Antonio con ayudados por alto, cargando la suerte, muy toreros, que enlaza con un precioso natural. Por la derecha, liga con suavidad los muletazos pero el toro se para pronto (ahora dicen: baja la persiana); sencillamente, no embiste: no hay nada que hacer. Aliña por la cara, mata con habilidad, atravesado, y saluda. A un toro de Guisando, ni Morante lo torea.

Ocupa esta tarde Daniel Luque el puesto de primera figura que le corresponde y que se ha ganado en los ruedos; sin embargo, todavía no lo ha rentabilizado como merece, de cara al público. ¿No podrían intentar arreglar eso los que conducen su carrera?

Aunque el segundo sale con muy poco celo, traza Luque buenas verónicas, ganando terreno, cargando la suerte. Lo cuidan mucho en varas y acusa querencia de manso. Con la rodilla flexionada, le enseña a embestir; luego, traza suaves muletazos, con gran facilidad, pero el toro no dice nada en absoluto, se para y el público se impacienta. Mata con rotundidad. Claramente, le ha faltado toro

Triunfa muchas tardes Borja Jiménez con su entrega; si resolviera su problema con la espada, triunfaría muchas más. ¿No lo advierten él y su apoderado? Parece ser que no.

Traza buenas verónicas en el tercero, que humilla pero se quiere ir. Mide bien el castigo Vicente González. Borja sujeta por bajo al toro pero flaquea y se para. «Igual que el otro», sentencian a mi lado, con razón. El toro va y viene, sale de la muleta distraído, sin celo alguno. La voluntad de Borja se estrella con la falta de codicia del toro. Mata muy defectuoso.

El cuarto embiste a saltos y sale huyendo del capote de Morante. El público se ha hartado ya de toros mansos y deslucidos. Lo pican en toriles y estalla la bronca. Dicen que el toro no ve y el Presidente lo devuelve, con la aprobación general. Yo no sé si veía o no pero su mansedumbre era evidente.

Daniel Luque, con la muleta ante el quinto de la tarde

Daniel Luque, con la muleta ante el quinto de la tardeEFE

El sobrero es de la misma ganadería, Garcigrande. Dibuja Morante tres buenas verónicas pero el toro ya flaquea de salida. Después de una larga vara, la res va al suelo pero corta, en banderillas. Intentan algunos que también lo devuelvan porque saben que el segundo sobrero es de Jandilla, que lidió tan buena corrida el día anterior, pero no hay motivo objetivo para hacerlo. La Plaza se encrespa más de lo que aquí es habitual. El toro pega arreones por alto, no tiene un pase. Morante lo prueba seis o siete veces y, sin más, se lo quita de delante con un espadazo: es lo que el toro se merecía y muchos lo aplauden. La bronca al toro es épica…. y nada más.

El quinto, burraco, sale suelto: Luque traza buenas verónicas y, cuando advierte que el toro queda corto, se pasa a fáciles chicuelinas. El animal va de lejos al caballo pero, en el primer puyazo, se derrumba. Ha picado bien Jabato. En banderillas, el toro hace hilo con Arruga y Luque se apresura a salir del burladero para hacerle un oportunísimo quite. Empieza bien Daniel la faena con ayudados por alto sin moverse pero el toro se acobarda en tablas. Lo saca de allí, traza derechazos con gran facilidad ; en los naturales, el toro ya se queda muy corto y se para. El animal ha embestido un poquito más que los anteriores… pero sólo un poquito. Luque ha mostrado su gran capacidad pero le ha faltado toro: el arrimón final impacienta al público. Mata con facilidad, trasero, y saluda.

Borja Jiménez, este domingo en La Maestranza

Borja Jiménez, este domingo en La MaestranzaEFE

El último es el menos cuajado del encierro. Apenas lo pica Tito Sandoval. La Banda toca en honor de Luis Blázquez, en el último par de banderillas de su vida profesional – esos detalles que hacen grande a esta Plaza – . Al final del festejo , le cortan la coleta al buen torero valenciano, de ilustre dinastía, y él saluda una gran ovación.

Borja, con esfuerzo, le saca algunos muletazos pero el toro se derrumba a sus pies y el público lógicamente estalla. Lamentable final para un lamentable espectáculo. Usando una expresión de los revisteros clásicos, con toros así, en Las Ventas, «habrían quemado en la Plaza».

No basta con alegar que el juego de los toros es siempre un misterio ni echar la culpa al calor... En festejos tan importantes, los profesionales deben elegir las divisas y las reses con más acierto. Señalo especialmente a Morante: él tiene fuerza para elegir los toros que mata.

Pienso en la decepción de tantos aficionados; especialmente, la de muchos, que han acudido a Sevilla, con el esfuerzo que eso les supone, para ver esta corrida. Probablemente, se habían fijado sólo en los toreros anunciados y no en los toros: igual que la paloma de Alberti, se equivocaban.

Sin presumir de sabio, por la mañana comenté ya a algunos amigos mis temores por las reses. Me tranquilizaron: «Morante es capaz de hacer maravillas con cualquier toro»… No es cierto. Cuando se busca el toro mansito, flojo, manejable, se corre el evidente riesgo de caer en esto.

Si los toros no tienen fuerza ni casta, ni Morante, ni Luque ni Borja Jiménez ni el que inventó el toreo son capaces de emocionar de verdad al público

FICHA

  • SEVILLA. Plaza de la Real Maestranza de Caballería . Feria de San Miguel. Domingo, 27 de septiembre. «No hay billetes».
  • Toros de Garcigrande (4º, sobrero): todos, flojos, sin casta ni emoción
  • MORANTE DE LA PUEBLA, de grana y oro, estocada atravesada (saludos). En el cuarto, estocada (silencio).
  • DANIEL LUQUE, de azul, con hilo blanco, estocada y descabello (silencio). En el quinto, estocada trasera (saludos).
  • BORJA JIMÉNEZ, de rosa y oro, estocada defectuosa y descabello (aviso, silencio). En el sexto, pinchazo y estocada defectuosa (silencio).
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