La Tour Triangle de París es un proyecto arquitectónico diseñado por Herzog & de Meuron
La Tour Triangle de París o la pirámide de la discordia: por qué los parisinos no quieren rascacielos
Hubo una época en la que el racionalismo francés, que se había instaurado tras la Revolución Francesa, echó raíces sobre la plantilla cuadriculada de su capital. París ha vivido alejada de la modernidad, arquitectónica y urbanística, desde el siglo XIX, acomodándose en el clasicismo tan reconocible por todos.
Desde el inicio del reinado de Napoleón III en 1852, el prefecto Haussmann se encargó de excavar amplias arterias rectilíneas, como la avenida de la Ópera o el bulevar de Sébastopol, para facilitar la circulación y dificultar las barricadas. A lo largo de estos grandes ejes, construyó inmuebles residenciales burgueses con un máximo de seis pisos. Paralelamente, la Ciudad de la Luz asistió al desarrollo de la arquitectura metálica, representada por los pabellones de Halles y la iglesia de Saint-Augustin, dos obras de Baltard, o también la estación del Norte.
El auge del Art Nouveau llegó después con proezas técnicas relacionadas con los progresos de la construcción metálica: la Torre Eiffel nace a 300 metros en 1889 y el puente Alexandre III pasa por encima del Sena con un solo arco en 1900. En la posguerra, bajo la influencia de grandes arquitectos como Le Corbusier, el aspecto de las construcciones parisinas se simplificó y la arquitectura comenzó su diversificación gracias a materiales industriales como el hormigón, el acero y el cristal.
El Montparnasse, un «sacrilegio»
Desde los años 50 las proezas técnicas y las formas nuevas cambiaron el paisaje parisino: la inmensa bóveda de hormigón del CNIT en la Défense, la sede de la Unesco construida sobre pilotes, la Maison de la Radio y uno de los edificios más criticados por los parisinos, la Tour Montparnasse –y las torres del distrito económico de La Défense–, se convirtieron en las nuevas referencias en el cielo de la capital. El rascacielos, que cuenta con 209 metros de altura, se convirtió en el símbolo de todo lo que París no debía ser: sus grandes proporciones y su apariencia monolítica han sido a menudo criticadas por estar fuera de contexto en el paisaje urbano de París. De hecho, fue denominado como «un sacrilegio». Como resultado, dos años después de su finalización se prohibió la construcción de edificios de más de siete pisos de altura en el centro de la ciudad, lo que acentuó su aislamiento.
La Torre Montparnasse, en París, altera el paisaje urbano
Por eso, la puesta en marcha de un proyecto colosal (que lleva varios años buscando aprobación) para construir un nuevo rascacielos ha indignado no solo a los ciudadanos de París, sino a toda la opinión pública francesa. Tras una década de controversia, están a punto de comenzar las obras de una rara torre de gran altura en París, una pirámide de 48 plantas revestida de cristal que ha sido comparada con el Shard de Londres.
Una pirámide de 700 millones de euros
Un acuerdo de financiación alcanzado la semana pasada ha abierto el camino a la construcción de la Tour Triangle, una torre de 180 metros de altura y 700 millones de euros con base trapezoidal que se construirá dentro del parque de exposiciones de la Porte de Versailles, en el lado sur del interior de París.
Esta «torre triangular», que incluirá apartamentos, un hotel de 120 habitaciones, oficinas y espacios culturales, fue concebida en 2008 en un esfuerzo de Bertrand Delanoë, alcalde socialista, para ayudar a la capital francesa a competir con las torres más innovadoras de Londres y otras ciudades europeas. Sin embargo, la propuesta no fue bien recibida.
Diseñada por el estudio suizo Herzog & de Meuron, esta pirámide de cristal se topó con la oposición de los parisinos, que recordaban el desatino de los años 70 que produjo la Tour Montparnasse. Tras rechazar el diseño en noviembre de 2014, el ayuntamiento, bajo la dirección de la española Anne Hidalgo, protegida y sucesora de Delanoë, aprobó la Tour Triangle con modificaciones en 2015. Mientras tanto, otras dos torres de altura similar han surgido en la circunvalación del Bulevar Periférico de París, poniendo fin a la prohibición de 40 años de construcción de rascacielos en la capital.
Philippe Goujon, alcalde del distrito 15, donde se ubicará la Tour Triangle, sigue oponiéndose al edificio que, según él, es rechazado «por todos los vecinos del distrito». Su propietario, el grupo inmobiliario francés Unibail-Rodamco-Westfield (URW), afirma que la construcción comenzará este año y terminará en 2026.