La artista cubana Tania Bruguera (La Habana, 1968)
La artista exiliada cubana Tania Bruguera gana el Premio Velázquez «por su defensa de la libertad»
Opositora al régimen de Fidel Castro, la artista ha ganado el equivalente al Cervantes en literatura
La artista cubana Tania Bruguera (La Habana, 1968) ha sido galardonada hoy con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2021, que entrega el Ministerio de Cultura y que está dotado con 100.000 euros.
Exiliada después de permanecer nueves meses bajo arresto domiciliario por su oposición al régimen, es autora de controvertidas performances, como la de Colombia, en la que se pasó entre los asistentes una bandeja con cocaína, o por firmar un contrato de cesión de su cadáver con otro artista para una obra post mortem. El Ministerio de Cultura y Deporte ha destacado en un comunicado «su defensa de la libertad de expresión a través de sus performances o de sus protestas», lo que «la ha llevado en distintas ocasiones a confrontaciones directas con el poder establecido», en su caso el régimen castrista.
El jurado ha valorado en su fallo el «activismo performativo riguroso y especialmente atento a las dinámicas contextuales sociopolíticas» de la artista: «Se ha valorado su revisión de las modalidades del arte de la conducta que suponen una dinámica de participación y cuestionamiento de los modos tradicionales de comportarse en el espacio público», expresa el fallo del jurado.
La artista y activista cubana Tania Bruguera en su instalación en la Sala Turbine, en el museo Tate Modern, en 2018
De La Habana al mundo entero
Tania Bruguera estudió en la Escuela Elemental de Artes Plásticas 20 de octubre, en el Instituto Superior de Arte de La Habana y en el Instituto de Arte de Chicago, donde también impartió clases entre 2003 y 2010. Además de sus obras performativas, ha participado en eventos artísticos internacionales como las bienales de Venecia, São Paulo, Shanghái y La Habana, entre otras, así como en museos, galerías y centros de arte como la Tate Modern, el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago o el New Museum de Nueva York.
La artista ha sido reconocida con premios internacionales como la Beca Guggenheim (EEUU), el Premio Príncipe Claus (Países Bajos) y el Meadows Prize (EEUU), entre otros. Su trabajo como artista política se desarrolla fundamentalmente en el campo de la performance. Firme defensora de la intervención del arte en la sociedad y de su poder transformador, sus obras se centran en cuestiones relacionadas con el poder.