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El ábside de Fuentidueña, que hoy en día está en The Cloisters, un espacio dependiente del Metropolitan Museum, en Nueva York

El ábside de Fuentidueña, que hoy en día está en The Cloisters, un espacio dependiente del Metropolitan Museum, en Nueva York

Tres joyas de arte español que nadie reclama brillan en Nueva York

La devolución de estas tres piezas artísticas, procedentes de diversas regiones de España, es prácticamente imposible, debido a que fueron adquiridas mediante procedimientos legales

El Metropolitan Museum de Nueva York (MET) exhibe tres grandes obras del arte español medieval y renacentista sin visos de ser devueltas a nuestro país, debido a su condición de artículos adquiridos por contrato.

Se trata de la capilla románica de Fuentidueña (Segovia), los sepulcros góticos de los Condes de Urgel (Lérida) y el patio renacentista del castillo de Vélez Blanco (Almería), trasladados por piezas hasta Estados Unidos.

Los tres fueron comprados mediante contrato con el fin de «rescatarlos» de la ruina, en una maniobra aplicada a numerosas obras de arte europeo, y a día de hoy es prácticamente imposible recuperarlos. Miguel Ángel Cajigal, divulgador español sobre patrimonio, los ha descrito como «casos perdidos», alegando que, debido a que su adquisición se llevó a cabo de manera completamente legal, es imposible su recuperación.

Un ábside a cambio de varios frescos

La historia de estas tres obras ha sido recogida en El autoexpolio del patrimonio español. Cuando España malvendió su arte, de José María Sadia, un ensayo en el que se analizan numerosos casos similares. La mayor parte de estas ventas se produjeron a inicios del siglo XX, si bien el «intercambio» más notorio se produjo en 1957. Se trata del traslado del ábside de Fuentidueña, datado en el siglo XII, que fue desmontado piedra a piedra y nuevamente construido en The Cloisters, la sección medieval del museo, en un «préstamo a largo plazo».

Doble tumba de Àlvar I, conde de Urgel, y de su mujer Cecilia de Foix. 1300–1350. The Met Cloisters

Doble tumba de Àlvar I, conde de Urgel, y de su mujer Cecilia de Foix. 1300–1350. The Met Cloisters

A cambio, España recibió de vuelta algunos frescos originalmente pertenecientes a la ermita mozárabe de San Baudelio de Berlanga (Soria), vendidos al anticuario italiano Leon Levi, que a su vez los llevó a Estados Unidos. No obstante, algunos de los cuadros más valiosos, como El dromedario o Las tentaciones de Cristo, se quedaron en The Cloisters, sin que el Museo del Prado, donde recibieron los frescos devueltos, abriera una reclamación por ello.

La aceptación de este intercambio, que sería impensable en el contexto actual, puede explicarse por dos factores: la necesidad del régimen franquista de establecer lazos de amistad con Estados Unidos y salir del aislamiento; y por otra parte, el deplorable estado de conservación de la iglesia de San Martín de Fuentidueña, que ha llegado a ser referenciado en la página web del ayuntamiento del pueblo.

Los sepulcros góticos de Urgel

Los cuatro sepulcros de los condes de Urgel recogidos hoy en día en The Cloisters proceden del monasterio de Santa María de Bellpuig, del pueblo leridano Os de Balaguer, desamortizado en 1836. En 1894, un banquero compró la totalidad del edificio y vendió los sepulcros al anticuario Luis Ruiz, quien a su vez los vendió al Metropolitan Museum en una maniobra legal.

La Consejería de Cultura de la Generalitat catalana han confirmado que no existe ninguna clase de litigio con Estados Unidos. De hecho, el MET aceptó que especialistas españoles acudieran a Nueva York para estudiar los sepulcros y elaborar una reproducción tridimensional para su exhibición en el emplazamiento original de los mismos.

Un patio renacentista de Almería

Por otra parte, el patio renacentista de Vélez Blanco, situado originalmente en Almería y construido en el siglo XVI, pasó por varias manos antes de llegar al museo neoyorquino: hasta 1904 fue propiedad de los duques de Medina-Sidonia, y posteriormente adquirido por un anticuario francés, quien lo vendió a los coleccionistas George y Florence Blumenthal. El matrimonio lo restauró en su mansión de Manhattan y terminó donándolo al MET, que realizó una segunda remodelación del patio en 1945 con el fin de exhibirlo ante el público.

Patio del Castillo de Vélez Blanco (Almería), en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York

Patio del Castillo de Vélez Blanco (Almería), en el Metropolitan Museum of Art de Nueva YorkMet Museum

La idea de devolver estas tres obras artísticas y otras en situaciones similares resulta prácticamente imposible según la ley, además de las críticas que suscitaría dicha operación. Cajigal ha lamentado la situación, alegando que la opinión pública tiende a ver a España como un país expoliador, pese a que junto con Italia y China, se trata de una de las naciones más expoliadas del mundo.

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