Detalle de cubierta de 'Mujeres corresponsales'
`Mujeres corresponsales en conflictos bélicos': crónica y legado de las pioneras del periodismo de guerra
En busca de la otra perspectiva: la mirada femenina en el frente
Se trata, en este caso, de un libro fruto de una obra coral de docentes de la Universidad CEU San Pablo, donde se repasan las historias de diversas periodistas que tienen un denominador común: ser mujeres y haber ejercido de corresponsales de guerra en diversos conflictos y diferentes continentes, contemplando las cuatro condiciones del verdadero reporterismo: demanda de noticias, perfil profesional, censura y propaganda. «Adaptarse y resistir» emocionalmente ante situaciones límite.

Síntesis, Madrid (2025). 234 páginas
Mujeres corresponsales en conflicto bélicos
Como los hombres, las mujeres corresponsales han de trabajar bajo presión y tomar decisiones rápidas para su seguridad y para la cobertura informativa. Deben contar con sólidos conocimientos de relaciones internacionales y geopolítica, esenciales para contextualizar los hechos. A pesar de ello, «el papel femenino no siempre ha estado suficientemente reconocido y valorado».
Quince autores, de formación universitaria y periodística, o ambas a la vez, hombres y mujeres, enfocan la cuestión de las enviadas especiales a las guerras, cuyos escritos al respecto fueron coordinados por la profesora Cristina Barreiro.
La orientación de las cuestiones que toca esta novedosa obra es multidisciplinar, como los autores que la escriben; mientras en algunos casos se bordea el género biográfico más habitual, en otros se estudia el lenguaje, enfocando la pregunta que subyace a toda la obra: ¿Varía la percepción y también la expresión de lo percibido según el sexo de las reporteras? Es decir, ¿funciona «la sensibilidad femenina», aportando en muchas ocasiones –si no en todas– otro tipo de detalles que quizá no hayan llamado tanto, ni tan poco, la atención de sus colegas masculinos? Enviadas a guerras en Marruecos, África y Europa, dos mundiales en el siglo XX que asolaron el planeta, algunas estuvieron en primera fila de la sangrienta revolución bolchevique y la posterior y consecuente guerra civil rusa. Testigos de conflictos todas, aficionadas a los diminutivos algunas, en defensa de sus ideologías políticas y haciendo unas de ellas un periodismo que toma «partido hasta mancharse»; otras, incluso alguna hubo que cayó en acto de servicio, profesional o militante, en la española batalla de Brunete.
No son sólo españolas las así reseñadas, pues las corresponsales fueron también francesas, alemanas, húngaras, anglosajonas y, además, unas pocas judías y otras más católicas, de clase media y aristócratas.
Ellas rompen con el dominio masculino en el periodismo de guerra desde las guerras carlistas en España. El libro retrata un importante cambio de paradigma: las guerras mundiales y conflictos posteriores abrieron oportunidades para mujeres, aunque con resistencias que fueron cediendo con dificultad.
¿Cuál fue la contribución a la narrativa bélica que aportaron las corresponsales de guerra?, ¿qué obstáculos de género se encontraron?, ¿cuál ha sido su legado? Este libro pretende dar respuesta a esas y otras cuestiones.
Ellas superaron restricciones militares y escepticismo editorial (que no las consideraba «aptas para zonas de guerra»). Tuvieron dificultad para obtener acreditaciones de los medios y también, en no pocos casos, de las autoridades militares; y ellas vieron que, a los riesgos de la violencia bélica, añadían otras amenazas específicas, como mujeres que eran, a sus vidas, que no sufrían los hombres de su mismo oficio. Hubieron de equilibrar vida familiar con despliegues prolongados en zonas de guerra, pero su enfoque narrativo les permitió ofrecer una perspectiva explicativa diferente, en la que se prestaba una mayor atención a víctimas civiles, niños y efectos sociales. «Configuran una sensibilidad femenina». González Ramos escribe: «Las mujeres tenemos un criterio especial, puesto que nuestro juicio va directo al corazón».
Demostraron sobradamente que la cobertura bélica no dependía del género, sino de la profesionalidad. Abrieron camino para nuevas generaciones al desafiar el androcentrismo del periodismo de guerra, ampliando su mirada. Juzgue el atento lector si es así. Quien esto escribe, así lo cree.