Detalle de cubierta de 'Un hijo'
`Un hijo´: la historia del niño que quiso salvar a su padre de la soledad
La tierna novela de Alejandro Palomas está llena de secretos que se van intuyendo y desvelando a través de una gran voz narrativa coral
Con esta preciosa novela titulada Un hijo, su autor ha ganado el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, junto a otros importantes galardones como el Premio Joaquim Ruyra o La Isla de los Libros. Tuvo su lanzamiento hace diez años y ahora se vuelve a reeditar en 2025 con un nuevo formato en la editorial La Galera.

La Galera (2025). 174 páginas
Un hijo
Se trata de una novela escrita con una voz polifónica que la divide en pequeños capítulos, de lectura muy ágil, todos ellos escritos con frases breves, muy sencillas, y dispuestas de una forma atípica, en una prosa no convencional. El hecho de estar contada por diferentes voces narrativas le genera a la historia una riqueza grandísima.
Guillermo es el protagonista, un niño sensible al que le gustan las hadas, jugar con las niñas y que, de mayor, quiere ser Mary Poppins, como le confirma a su profesora. Además, es nuevo en la escuela y se enfrenta a una larga ausencia de su madre, que ha aceptado un puesto en Dubai, pues ambos progenitores permanecían ya largo tiempo en paro.
La profesora del niño, Sonia, cita a su padre pues está preocupado por el niño, y señala con amargura una gran verdad que aqueja a muchas familias: «Cada vez veo a más padres como él. Demasiado preocupados por sus problemas. Demasiado hundidos para salir adelante.»
Según la profesora, Guillermo vive en su mundo, aislado, sin relacionarse, y algo que le hace muy especial: siempre está leyendo. Pero lo que más le extraña a la maestra es que nunca haya mencionado a su madre y que solo tenga una amistad, una niña paquistaní llamada Nazia. Por todo ello, le recomienda que hable con la psicóloga del centro, ya que está convencida de que detrás de la aparente felicidad de Guillermo, este está sufriendo y no sabe cómo explicarlo.
Aunque no tiene voz narrativa propia, nos encontramos en la novela con otro personaje infantil, la única amiga de Guille. Su situación es muy especial, y el autor se vale de ella para introducir una problemática que, aunque parece lejana y anticuada, sabemos que sigue ocurriendo, incluso en nuestro país. Nazia es una niña que vive en la trastienda del comercio de sus padres, casi en estado de semiesclavitud y eternamente vigilada por su hermano mayor. Con tan solo nueve años ya la han prometido a un señor de treinta y dos, y sabe que esos serán sus últimos días escolarizada antes de su viaje definitivo.
Se trata de un libro muy original en todos los sentidos, desde la disposición tipográfica de la escritura, la voz única de cada narrador, en especial la de Guillermo, y el tono en que se va desarrollando toda la novela. Es una historia que cautiva desde el principio, magnífica por sus cambios de punto de vista y por su halo de misterio, que deja al lector en vilo al final de cada capítulo. Y es que son desconcertantes todos los secretos que rodean la vida del niño, del que claramente se aprecia su angustia y su inmensa soledad. El tema principal, como en casi todas las novelas de Alejandro Palomas, es la incomunicación y las dificultades familiares.
La gran maestría de la novela está en su voz polifónica en la que participan casi por igual el niño introvertido y sonriente; el padre, a veces agresivo y feroz, casi siempre desconcertado; la maestra de escuela preocupada por sus alumnos, y la psicóloga del centro, una voz muy potente también, que trata de reconstruir los hechos gracias sobre todo a los dibujos del propio Guillermo, y pretende ayudar a todos una vez que logra desentrañar el puzle que rodea la infancia del protagonista.
Al final, se trata de la historia de un padre que no acepta su tragedia, que se aferra a un sueño. Es, en conclusión, una bonita historia de superación del dolor, de aceptación de la pérdida, de una ida sin retorno.
La novela está recomendada a partir de los doce años, pero yo la recomiendo también a los adultos de todas las edades, pues el mensaje está enfocado a la ayuda, tanto de niños como de mayores que puedan pasar por la misma problemática. A pesar de que, para un lector adulto, la historia pueda resultar bastante previsible, esto no desmerece en absoluto su lectura, pues toda ella es tierna y entrañable. Sus páginas poseen una grandísima sensibilidad para transmitir las emociones y sentimientos de sus personajes tan especiales, con una fortaleza enorme sobre todo en las voces infantiles.