Cubierta de 'Primer corte'
'Primer corte': cómo enamorarse del montaje de cine y TV
O cuando el didactismo educa a profanos y despierta vocaciones que nos hacen crecer
No, ¡y no!, se dijo usted en su interior, manteniendo una sonrisa de Gioconda. Veía obligado un vídeo; de unas vacaciones, de un concierto de flauta Hohner, o de las fiestas de no sé qué pueblo. Y el susurro de Pedro Botero, el diablo cojuelo, le animaba a comprar unos guantes de cuero negro para estrangular al autor de aquel desaguisado sin montaje.

Fragua (2025). 444 páginas
Primer corte. Entrevistas a montadores de cine y televisión
Son situaciones para rememorar al gran poeta latino Horacio; aequam memento rebus in arduis servare mentem, o «recuerda mantener la mente serena en momentos difíciles». Y es ahí donde escuchamos al angelote mofletudo que todo ser lleva en su interior, quien nos recuerda la escasa literatura que hay en español sobre el montaje cinematográfico. Bueno, eso y que nadie nace sabiendo.
Afortunadamente hay esperanza para la humanidad de habla hispana. La editorial Fragua ha publicado un libro sobre entrevistas a dieciséis de los más importantes montadores. Una obra indispensable para todos aquellos que estudien cualquier rama del audiovisual. Pero no solamente para ellos. Cualquier aficionado va a encontrar una herramienta para mejorar exponencialmente sus trabajos en vídeo doméstico.
Lo primero que consiguen los autores, doña María Lara-Martínez y su hermano don Antonio Lara, es trasmitirnos un profundo amor por el oficio del cine.
Una parte primera de la obra hasta la página cincuenta nos instruye y desvela la función del montador desde la pre-producción y el rodaje con un lenguaje claro y sin tecnicismos ininteligibles.
Si me permite, le sugiero que acompañe la lectura de esta parte con el visionado de la película de François Truffaut La noche americana, de 1973 y protagonizada por Jacqueline Bisset y Jean-Pierre Léaud, en donde se narra las tribulaciones de un director de cine durante la locura del rodaje de una película. Es una divertidísima comedia y un inolvidable homenaje al cine premiado con un Oscar.
Esta parte inicial se cierra explicando en detalle todo el proceso de post-producción hasta culminar cualquier audiovisual listo para la primera proyección. Y esto es aplicable también a todo trabajo amateur, incluidos los vídeos para redes sociales. Simplemente por esta primera parte, merece ya la pena la lectura del libro.
La segunda parte de la obra entra a fondo con las entrevistas a los montadores, en donde nos desvelan los secretos de la sala de edición; la manera de enfrentarse al material rodado, la relación con el director, el margen de maniobra creativo. Su experiencia es apabullante. Por espacio y elegancia no le diré a usted las que más me han gustado. En mi caso sería como responder a la pregunta; y a quién quieres más, a mamá o a papá. Aunque por respeto a las canas, me gustaría citarle a los más veteranos como Del Rey, montador de don Luis Buñuel en Tristana, o Jaumandreu montador de Campanadas a medianoche.
Yo tengo el honor de conocer a los dos autores del libro. Con Antonio Lara tuve la fortuna de que él montara mi primer cortometraje titulado «Coro de ángeles»; un drama de cine de autor que funcionó de maravilla en festivales internacionales, y el primer recuerdo que me viene es todo lo que nos reímos juntos en la sala de edición. Me acuerdo de su amor por el proyecto, su capacidad de escucha y argumentación. Al igual que su hermana María, quien ha sido la montadora habitual de las películas de mi admirado e incombustible don Fernando Colomo.
Dos enamorados de su profesión con tanto talento como generosidad y, lo más importante en un medio con cierta tendencia al ego y la vanidad, ambos poseen ese don tan preciado y escaso llamado humildad. Los dos actualmente compaginan el montaje con la labor lectiva en la universidad.
Tras leer las últimas páginas y cerrar el libro, pienso que también es un medio para ayudar a despertar vocaciones en jóvenes a punto de tomar una de las decisiones vitales más importantes, y que no es otra que la de elegir la profesión.
Me dirijo a usted, especialmente si se encuentra en ese momento de su vida, cuando uno se pregunta el mágico «y por qué yo no; por qué no voy a ser yo quien sueño ser». Y aquí el texto nos narra la experiencia y camino, los pasos que dieron los entrevistados para situarse en la profesión.
Y si ya se lo está susurrando al oído su angelote mofletudo, hágale caso, porque ya hay demasiados Pedros Boteros diciéndonos que no somos capaces, que eso es imposible, o no es para nosotros porque en la vida hay que tirar la toalla antes de empezar.
Vienen fechas de descanso, renovación y, sí, de grabaciones con el móvil o la cámara doméstica. Luego, el otoño y el reencuentro. Prestar este libro a un advenedizo del montaje puede suponer un seguro de vida, ya que como dijera Plutarco: semper aliquid haeret, o «algo siempre se pega».
Puede hacer el préstamo en clave de advertencia junto al libro de Thomas de Quincey Del asesinato considerado como una de las bellas artes. Sin olvidar que también los hay, que por mucha indirecta, libro que se les preste y se les hable en positivo, siempre sucede como canta Coque Malla: «no hay manera».
Y ante aquellos que tuvieron la fortuna de haber nacido sabiendo, la próxima vez que le vayan a hacer una encerrona; corra y escape. Pero sobre todo, y por favor, guarde los guantes negros de cuero bajo siete candados. O algún ser querido tendrá que llevarle a la cárcel una lima escondida en un bocadillo de chóped. Disfrute de la lectura.