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Cubierta de 'La República'Alfaguara

‘La República’: la democracia, sometida al capricho de un algoritmo consciente

Jorge Volpi imagina en esta novela un mundo gobernado por tiranos de carne y hueso con la perturbadora ayuda de la inteligencia artificial

Semanas atrás, varios investigadores de dos de las empresas tecnológicas más pujantes, Anthropic y OpenAI, sorprendían al mundo advirtiéndonos de que el sector de la IA está «corriendo hacia una superinteligencia sin control». Sea estrategia o miedo real, o quizá ambas cosas, es lógico que al común de los mortales le inquiete una tecnología tan nueva y disruptiva como esta, que tanto ha evolucionado desde la aparición de ChatGPT, hace tan solo cuatro años.

Alfaguara (2026), 280 páginas

La República

Jorge Volpi

La idea de que una máquina pueda llegar a condicionar nuestras decisiones ha alimentado incontables relatos de ciencia ficción. Sin embargo, a medida que la inteligencia artificial gana influencia en ámbitos cada vez más amplios de la vida pública y privada, ese viejo temor empieza a adquirir forma.

No tengo la menor idea de si se hará realidad alguno de los peligros que se atribuyen a la IA, pero confieso que he leído con cierto estupor La República, de Jorge Volpi (Alfaguara, 2026), una obra que, hasta hace pocos años, habríamos ubicado en las baldas de libros de ciencia ficción.

La historia arranca en los Estados Unidos de finales de 2026 y recurre a la analepsis para explicar cómo se conocieron los dos personajes más determinantes, el senador VM Lively, que acabará siendo presidente de EE. UU., y su esposa Igne Kayris, una brillante ingeniera obsesionada con la inteligencia artificial. Lively, seguidor de Donald Trump –ahora en la cárcel–, ha prometido acabar con el caos imperante eliminando los errores inherentes al ser humano, obviando que la preeminencia del algoritmo puede generar un caos ignoto aún más difícil de combatir.

Para llevarnos a un terreno realista, Volpi rescata para su novela a figuras conocidas del mundo de la política y la empresa, como el citado Donald Trump, Kamala Harris, Elon Musk, Claudia Sheinbaum, el Movimiento MAGA, los CEO de algunas de las mejores empresas tecnológicas... Y si estas personas de carne y hueso con tanto poder pueden provocar por sí mismas desafección o temor, imagine el lector cuando las combinamos con una superinteligencia artificial, de nombre Nick, que pretende perfeccionar la humanidad, esa «interfaz obsoleta». Una fuerza ilimitada al servicio del presidente de Estados Unidos que se impone a la población con la promesa de hacerle la vida más sencilla y eliminar sus dudas y debilidades, y que, poco a poco, va ampliando su campo de acción, hasta el punto de que acabará por cambiar el mundo tal como lo conocimos. Una herramienta inédita con ecos de Gran Hermano capaz de descifrar emociones, analizar datos, aconsejar movimientos, hacer pronósticos con precisión milimétrica y proponer todo tipo de acciones que, dentro y fuera de los límites del libro, resultan aterradoras.

En el apartado creativo, un detalle no menor es que Nick no solo interviene como la superinteligencia consciente dispuesta a modelar las vidas humanas, sino que, además, ejerce como el personaje narrador que nos cuenta esta odisea en primera persona.

Podríamos leer La República como un thriller político más, pero creo que sería un error. El libro tiene una ambición intelectual de la que carecen –aunque lo intenten– muchos títulos del género, en tanto plantea con escalofriante verosimilitud y sin artificios numerosas preguntas sociales y éticas sobre el devenir de la humanidad en los tiempos del algoritmo, y lo hace no en un futuro lejano, como es habitual, sino en el aquí y en el ahora.

Perturbadora, moderna y quién sabe si premonitoria, La República es la última creación artística de Jorge Volpi, escrita –como él mismo confiesa– «con y contra la IA». Un libro imprescindible que dialoga con nuestras inquietudes sobre la tecnología más avanzada en una época en la que el futuro ya ha comenzado.