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El Papa Leon XIV, en una imagen de archivoVaticano

El Papa León XIV bromea con un aficionado rival de su equipo de béisbol: «Habéis perdido»

El Papa León XIV es un gran aficionado a los deportes. Cuando salió elegido para ocupar la sede de San Pedro el pasado mes de mayo, todo el planeta quiso conocer el pasado Robert Prevost y rápidamente se supo que tenía un gran interés tanto en el tenis como en el béisbol. Nacido en Chicago, Illinois, Estados Unidos, es forofo de los White Sox, que tienen como eterno rival a los Cubs.

Este último equipo cayó el pasado sábado en el quinto juego de la Serie Divisional frente a los Brewers, un tropiezo que cortó su aspiración de volver a la Serie Mundial por primera vez desde 2016. Fue una tarde triste en el Wrigleyville y los aficionados se marcharon decaídos a sus casas. Sin embargo, en Roma, a miles de kilómetros, un foro de los Cubs se quiso tomar con humor la derrota y le dedicó un «Go Cubs!» al Papa León XIV mientras este saludaba de pie en el Papamóvil a los peregrinos en la Plaza de San Pedro.

Ese grito lo escuchó el Pontífice, que tiró de humor y respondió al aficionado de los Cubs. «Han perdido», dijo en español. Luego, sin que nadie se lo pidiera, repitió en inglés para que lo pudiera entender más gente: «They lost». Todos los peregrinos rieron por lo que acababa de suceder y la broma del Santo Padre quedó grabado en los teléfonos de cientos de feligreses y rápidamente el vídeo se ha compartido por todo el mundo.

Lo ocurrido puede que a los pocos días se olvide en prácticamente todo el mundo, pero justo en Chicago ha tenido una gran repercusión. Para empezar, fueron unas palabras que evidenciaron una vez más la cercanía de León XIV con la gente y que además llenaron de orgullo a toda la afición de los White Sox, pues lo consideran un verdadero aficionado.

Cabe recordar que en junio de 2025, poco después de su nombramiento, una pareja de recién casados le regaló una gorra blanca con el logo negro de los Sox durante una audiencia. El Papa la colocó sobre su solideo y el gesto se hizo viral en Chicago. Es más, en el Guaranteed Rate, casa de los White Sox Field los altavoces anunciaron la noticia con una mezcla de asombro y orgullo. El equipo envió una camiseta personalizada con el nombre León XIV en la espalda y el número uno.

Además, este año en el estadio también tuvieron un gesto para el Santo Padre. Y es que en 2005, el entonces obispo Prevost asistió al Juego 1 de la Serie Mundial que enfrentó a Chicago con Houston. La franquicia rompió una sequía de 88 años sin título. Hace unos meses, la organización conmemoró su coronación colocando una placa que recuerda el asiento que él ocupó aquella noche histórica.