Italia clausura los Juegos de Milán-Cortina 2026 en la Arena de Verona y entrega el relevo a los Alpes Franceses 2030
Italia clausura los Juegos de Milán-Cortina 2026 en la Arena de Verona y entrega el relevo a los Alpes Franceses 2030
La llama olímpica se extinguió de forma simultánea en Milán y Cortina tras una clausura marcada por el homenaje a la tradición italiana y el relevo a los Alpes Franceses 2030
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 bajaron este domingo el telón tras 19 días de competición, emoción y también polémica, en un evento que ya es historia por su magnitud territorial de 22.000 kilómetros cuadrados y por una singularidad inédita: la existencia de dos pebeteros oficiales que custodiaron el fuego olímpico llegado desde Grecia.
Italia quiso cerrar sus Juegos con una ceremonia sobria y de tono sutil, en coherencia con la inauguración celebrada en San Siro, aunque esta vez con un formato más ligero. La Arena de Verona, anfiteatro romano y símbolo cultural del país, reunió a los atletas para el último desfile y el homenaje final, en una clausura que sirvió también para entregar el relevo a los Alpes Franceses 2030.
Italia clausura los Juegos de Milán-Cortina 2026 en la Arena de Verona y entrega el relevo a los Alpes Franceses 2030
Como ya hiciera en la apertura, la organización subrayó la conexión entre ciudad y montaña, entre Milán y Cortina d’Ampezzo, las dos grandes anfitrionas de unos Juegos que, sin embargo, se extendieron por buena parte del norte italiano con hasta seis villas olímpicas repartidas por el territorio.
La ceremonia arrancó con un homenaje a la gran tradición operística del país. El célebre Libiamo nei lieti calici de La Traviata, de Giuseppe Verdi, marcó el inicio de una velada que también evocó títulos como Rigoletto, Fígaro, Madama Butterfly o Aida, llevando a escena en Verona lo mejor del repertorio lírico italiano.
Participaron en la exhibición artistas como Achille Lauro, Manuel Agnelli y Roberto Bolle, junto al chef Davide Oldani y el alcalde de Verona, Damiano Tommasi, exjugador del Levante. En la grada siguieron el acto distintas personalidades e instituciones, encabezadas por la presidenta del Gobierno italiano, Giorgia Meloni.
Achille Lauro
Antes del desfile final de atletas, tres campeones olímpicos de esquí de fondo, Maurilio De Zolt, Marco Albarello y Silvio Fauner, portaron la llama hasta el centro del escenario, en recuerdo de quienes abrieron camino en el deporte italiano.
La ceremonia reservó un espacio para los medallistas de los 50 kilómetros de esquí de fondo, prueba emblemática de los Juegos de Invierno. La sueca Ebba Andersson se colgó el oro en categoría femenina, mientras que el noruego Johannes Klaebo, uno de los grandes dominadores en Italia, hizo lo propio en la masculina.
Tras los discursos institucionales de Giovanni Malago, presidente de la Fundación Milán-Cortina 2026, y de la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, quien declaró oficialmente clausurados los Juegos, llegó el momento más simbólico.
Giovanni Malago y Kirsty Coventry
En Verona, la patinadora de velocidad Arianna Fontana, la deportista italiana más laureada en la historia olímpica con 14 medallas, sostuvo la llama en el instante en que se consumió. Al mismo tiempo, se apagaron los pebeteros de Milán y de Cortina. Así concluyeron unos Juegos marcados por su extensión geográfica, por su apuesta por la paridad y por la imagen inédita de dos fuegos olímpicos encendidos de forma simultánea, que ya forman parte de la historia del olimpismo.