Los jugadores del Baskonia celebran una canasta durante la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid
Real Madrid 89-100 Saski Baskonia
El Real Madrid se queda sin fuerzas y Baskonia le hace morder de nuevo el polvo en la final de la Copa
El equipo blanco tuvo el partido en su mano, pero un espectacular último cuarto de los vitorianos cambió por completo la final
Los aplausos de la afición del Real Madrid se imponen a la tímida pitada al Rey en la final de Copa
Le va a costar mucho al Real Madrid levantarse de esta dolorosa derrota en la final de la Copa del Rey porque de las últimas cinco que ha disputado ha perdido cuatro de ellas. La temporada pasada cayó ante Unicaja y este año, cuando parecía que lo tenía en su mano antes de entrar en el último cuarto, se vino abajo para terminar cediendo ante Saski Baskonia por 89-100 y dejar muy tocado al conjunto blanco, que sigue gafado en esta competición.
Necesitaba el Real Madrid este éxito para acabar con las dudas que pudiese haber con Sergio Scariolo, pero se le escapó cuando parecía que lo tenían hecho. Ansiaban los merengues su trigésima Copa del Rey y salieron con todo a ganar un partido que contó presencia en el pabellón, el Roig Arena, de Felipe VI. Todo parecía ir sobre ruedas para el conjunto madrileño, pero Baskonia jugó sus cartas y 17 años después vuelve a reinar en la competición más emocionante del baloncesto español.
Llegaba el Real Madrid con la idea completar la semana perfecta y empezó el partido de la mejor manera posible. La inspiración de Mario Hezonja, Sergio Llull y Facu Campazzo al inicio les sirvió para ponerse con un +9 en un abrir y cerrar de ojos (13-4). Se vio obligado a pararlo Paolo Galbiati para que no se le escapara el título a las primeras de cambio y le valió el tiempo muerte.
Luwawu-Cabarrot despertó a los suyos con un triple y Omoruyi se hizo fuerte en la pintura para comenzar la remontada en estos primeros 10 minutos del duelo. Fue picando piedra el conjunto baskonista hasta poner el 17-19 con el que Scariolo tuvo que parar el choque. A partir de ahí, con ambos ya metidos en el partido, se fueron intercambiando golpes con Lyles y Omoruyi liderando los ataques de sus equipos para dejar la anotación en un 26-26.
Un Real Madrid más serio
Entendió entonces el Real Madrid que necesitaba aplicarse tanto en defensa como en ataque para hacerse con la victoria. Sin embargo en el segundo cuarto empezó mejor Baskonia con Diakite castigando desde el perímetro. Fue Maledon quien revolucionó al equipo blanco para que los vitorianos no ampliaran la distancia y después Feliz el que encontró inspiración desde el triple para poner un 34-30 que terminó siendo un 40-30 gracias a la contribución de Alex Len.
Volvían a tener los hombres de Scariolo la opción de romper el partido, pero se negó Luwawu-Cabarrot a que eso sucediera y con 17 puntos en tan solo dos cuartos mantuvo con vida a los suyos para que la desventaja fuese de tan solo cinco puntos (52-47) tras el descanso. El Real Madrid estaba mejor en cancha, pero el empuje baskonista era suficiente para que el partido no estuviese ni mucho menos sentenciado.
Tren Forrest, de Baskonia, pelea un balón con Alex Len, del Real Madrid
Fue a más el Real Madrid en defensa y puso el cerrojo al aro. A ello se sumó que Hezonja con los triples volvió a estar acertado y fue clave para que los blancos comenzasen a disponer de una ventaja interesante en los compases finales del tercer cuarto. Antes la igualdad imperó, con el Real Madrid siempre por delante, pero con ventajas mínimas, de máximo cuatro puntos. En cambio, el final del tercer acto terminó con 72-64 y los blancos acariciando la Copa.
Dio entonces la sensación de que el partido podía estar visto para sentencia, pero Omoruyi y Diakite a base de triples apretaron de nuevo la final hasta el punto de que Baskonia volvió a ponerse por delante (79-81) y obligó a Scariolo a pedir tiempo muerto a falta de cinco minutos, aunque Baskonia iba lanzado a por el título ante un Real Madrid que se quedó sin fuerzas.
No supieron los blancos remar como lo hicieron ante Valencia Basket y se tomaron muy mal el hecho de ir por debajo en el marcador, algo que no habían vivido en este encuentro. Fue Marcus Howard el encargado de abrir más esa herida y cerrar un histórico cuarto de 17-33 que les valió para cerrar la final con 89-100. Victoria histórica de Baskonia y muchas dudas en el Real Madrid.