Oklahoma City Thunder se proclamó campeón de la NBA el año pasado
La batalla por el trofeo de la NBA: todo lo que debes saber sobre los playoffs
Muchos equipos tienen posibilidades reales de ganar el trofeo Larry O’Brien. La puerta está abierta para que los favoritos cumplan su papel… o para que los tapados den la sorpresa
Una estrella de la NBA iguala un récord que llevaba 63 años vigente y encarrila el MVP
La NBA, como buen deporte americano, tiene dos fases. Primero, la temporada regular, en la que los equipos se enfrentan en una especie de liga: dos veces contra rivales fuera de su conferencia, cuatro frente a rivales de su propia división y entre tres y cuatro ante equipos que sí se encuentran en su conferencia, pero no en su división, dando un total de 82 partidos, la mitad como local y la otra como visitante.
Posteriormente, según el número de victorias, los equipos se clasifican en sus conferencias, desde el primero hasta el 15º. Los seis primeros tienen una plaza asegurada en la postemporada; los equipos que quedan en la undécima posición o inferior ya están eliminados, y los que están entre el séptimo y el décimo disputan el play-in, una serie de encuentros para decidir quién consigue los últimos puestos de playoff. Primero se enfrentan el séptimo y el octavo mejor equipo de la conferencia y el ganador obtiene una plaza asegurada para la fase final de la NBA. El perdedor se enfrentará al ganador del partido entre el noveno y el décimo y el vencedor de ese cruce conseguirá la última plaza para las eliminatorias.
A partir de ahí, se enfrentarán el primero contra el octavo, el segundo contra el séptimo y así sucesivamente, en series al mejor de siete partidos (el primero que gane cuatro se lleva la serie). Y a continuación, se disputan dos rondas más dentro de cada conferencia hasta que solo quede un equipo por cada una, que se enfrentarán en las Finales de la NBA.
Esta semana se están disputando los encuentros del play-in, por lo que ya ha comenzado la mejor parte de la temporada. Estos son algunos de los favoritos para ganar el trofeo Larry O'Brien.
El equipo que ha asegurado el primer puesto en el Oeste ha sido Oklahoma City Thunder, liderado por su estrella Shai Gilgeous-Alexander, candidato al MVP, que tratará de repetir el título que ya levantaron la pasada temporada. La clave de este equipo es la juventud, así como su sofocante defensa, por lo que suelen ganar los partidos con más de 10 puntos de diferencia. Su único punto débil es su poca presencia interior, que probablemente mejorará para las eliminatorias.
Nunca se puede descartar a los Denver Nuggets de Nikola Jokic, que, al igual que Gilgeous-Alexander, es candidato al MVP de la competición. Su punto más fuerte es la eficiencia ofensiva, siendo uno de los mejores equipos de la liga en este aspecto, gracias a su gran acierto desde el triple. Sus mayores defectos son su dependencia del 'Joker' y la falta de anotación de la segunda unidad.
Los campeones de hace dos años fueron los Boston Celtics, que, tras un inicio rocoso de temporada, recuperaron a su mejor jugador, Jayson Tatum. Su éxito se fundamenta en el equilibrio: son el único equipo de su conferencia que está entre los cinco mejores tanto a nivel ofensivo como defensivo. No hay nadie que permita menos puntos que ellos en el Este. Sin embargo, tienen problemas en la pintura a nivel ofensivo por la ausencia de Horford y Porzingis, además de un elevado fallo en tiros libres, cada vez más importantes en la liga. También presentan carencias en el fast break, fundamental en una liga marcada por la velocidad.
Un equipo que se ha dado a conocer este año son los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama. Se caracterizan por un juego equilibrado, siendo los únicos del Oeste con eficiencia ofensiva y defensiva entre las cinco mejores, además de contar con uno de los mejores entrenadores de la liga. Sus mayores defectos son la falta de experiencia, ya que este grupo nunca ha pisado la postemporada y solo hay dos equipos que lanzan peor que ellos.
Los Detroit Pistons sorprenden cada vez más con la nueva generación de los Bad Boys. Como todo equipo exitoso de la franquicia, destacan por tener la mejor defensa del Este y la segunda de la liga. Sobresalen en la defensa exterior gracias a su físico, y también en la anotación en la pintura. Sin embargo, su juego ofensivo es relativamente pobre; lo más preocupante es su tiro de tres, ya que solo hay dos equipos que lanzan peor que ellos.
Un año más, los New York Knicks, liderados por Jalen Brunson, destacan por tener uno de los mejores ataques de la NBA. Su baza es el pick and roll entre Karl-Anthony Towns y Brunson, además de una buena defensa colectiva. Sus debilidades se encuentran en la defensa de sus protagonistas ofensivos, en el uno contra uno y en su banquillo, que, aunque ha mejorado tras los traspasos de mitad de temporada, sigue por debajo del promedio.
Los Cleveland Cavaliers han mejorado desde el traspaso en el que consiguieron a James Harden. Desde su llegada, tienen el segundo mejor ataque de la liga, liderado por su dupla con Donovan Mitchell y el pick and roll con Mobley y Allen. Estos dos también destacan en la defensa interior. En cambio, su punto débil es la exterior, muy por debajo del nivel de los equipos de élite en una liga donde el triple es cada vez más importante.
La mezcla de juventud y experiencia de los Houston Rockets ha dado como resultado una temporada exitosa, aunque por debajo de lo esperado. Su mayor virtud es el rebote: no hay equipo en la NBA que recupere mejor el balón que ellos. Además, cuentan con un buen equilibrio entre ataque y defensa. Sus defectos son las pérdidas de balón —son el cuarto peor equipo en este apartado— y su mal desempeño en las prórrogas, donde han perdido siete de ocho partidos, lo que pone en duda su capacidad para cerrar encuentros.
Anthony Edwards y los Minnesota Timberwolves estarán un año más en la postemporada tras dos finales de conferencia consecutivas. Sus números son muy buenos en rebotes, triples, tiros de campo, anotación y defensa. Su punto débil es la irregularidad: sus rachas no suelen durar más de cinco partidos y dependen mucho de Edwards. Si él está bien, el equipo funciona; si no, no.
Los Angeles Lakers cuentan con el mejor tridente ofensivo de la liga: Doncic, Reaves y James. Su punto fuerte son sus estrellas, capaces de anotar en cualquier situación, además de su eficacia en partidos ajustados. Sin embargo, su principal problema son las lesiones: Doncic podría perderse gran parte de la primera ronda, si no toda, y LeBron empieza a notar el desgaste de la edad. También presentan problemas defensivos, especialmente en el interior, donde son de los peores de la liga.
La postemporada está al rojo vivo. Muchos equipos tienen posibilidades reales de ganar el trofeo Larry O’Brien. La puerta está abierta para que los favoritos cumplan su papel… o para que los tapados den la sorpresa.