Fernando Alonso, durante el Gran Premio de Gran Bretaña
Las constantes piedras en el camino de Aston Martin a Alonso para beneficiar a Stroll
La escudería verde tomó en Silverstone varias decisiones que ayudaron al canadiense a quedar por delante de su compañero
La diferencia de trato en Aston Martin que ha hecho explotar a Alonso: «Aciertan más sus ingenieros»
Fernando Alonso dejó otra gran actuación en el Gran Premio de Gran Bretaña. En el caos de Silverstone, donde la lluvia marcó la carrera, el español logró rescatar dos puntos con un valioso noveno puesto. Cierto es que salía desde la séptima posición y en algunos momentos incluso se pudo soñar con pelear por el podio, pero Aston Martin no tomó las decisiones acertadas con él y sí lo hizo con su compañero de equipo, Lance Stroll.
Después de que el piloto canadiense firmase una clasificación desastrosa y partiese desde la decimoséptima posición, las circunstancias de la carrera le permitieron escalar posiciones hasta el punto de que llegó a la tercera plaza. De hecho, durante buena parte de la jornada estuvo en el podio, pero finalmente le pasó Nico Hulkenberg y terminó la prueba en séptima posición. Un puesto mucho mejor del que se preveía antes de que se apagaran los semáforos.
Esta situación indignó a Fernando Alonso, que desde que llegaron los paquetes de mejoras al AMR25 ha entendido mucho mejor el monoplaza que su compañero Stroll. Es tan así que, hasta Silverstone, el canadiense no había sumado un solo punto con la evolución del coche. Tuvo que ser la lluvia y la gran estrategia de Aston Martin la que le facilitara las cosas. Esa estrategia que nunca le brindan al asturiano. «Es una locura que nunca acertéis conmigo», se quejó por radio.
Dicha protesta fue a más cuando finalizó la carrera y habló con los medios de comunicación para mostrar su malestar por las decisiones que Aston Martin tomó con él durante la carrera. «Perdí 25 segundos en tres vueltas. La segunda parada ha sido tres o cuatro vueltas antes, pero el equipo tiene los datos y cuando te llama a boxes... El año pasado ya hubo una situación similar. Han decidido que ese era el momento de parar y perdí 25 segundos en tres vueltas», afirmó.
Realmente esas fueron las quejas por la segunda parada, que ahora la explicaremos, pero también hubo para la primera, donde se empezó a estropear la carrera del bicampeón mundial: «La primera parada tiene más excusa. Era difícil tomar riesgos porque íbamos en una posición de arriba, era entendible. Aún así fue dos o tres vueltas tarde y la segunda dos o tres vueltas pronto. Ha sido una carrera decepcionante y difícil de ejecutar. Hemos dejado escapar una gran oportunidad».
Una estrategia fallida
De esta manera Alonso mostró su malestar con la escudería británica, que busca en numerosas ocasiones beneficiar con la estrategia al hijo del dueño para que no se note tanto la diferencia entre uno y otro. De hecho, les está saliendo hasta el punto de que Stroll es decimosegundo en el Mundial, con 20 puntos, y Alonso decimocuarto con 16.
Siguiendo con lo que ocurrió en carrera, en la segunda parada también llamaron mal a box a Alonso. Lo hicieron tres vueltas antes de que la pista estuviese seca y se pudiese rodar bien con neumáticos de seco. Digamos que fue el hombre de prueba para el resto de pilotos, incluido Stroll, y la cosa no salió bien porque en las primeras vueltas que dio con ese compuesta el trazado todavía resbalaba y parecía una pista de hielo. Eso le hizo perder tiempo y ponerse último y finalmente solo recuperó hasta la novena posición. Poco botín para el esfuerzo realizado mientras que Stroll fue séptimo sin apenas tener que adelantar.